Un jesuita, el asistente vaticano para la Legión

Del Vatican Insider

Es jesuita e italiano. Conoce bien a los Legionarios de Cristo y también el derecho canónico. Será Gianfranco Ghirlanda el asistente designado por la Santa Sede para seguir de cerca la nueva etapa de esa congregación. Aunque no tendrá ni voz, ni voto, su participación será activa. Asesorará al gobierno general y aportará lo suyo para ayudar “a superar definitivamente la difícil crisis institucional vivida en los últimos años”.

GianfrancoGhirlanda_LegionariosDeCristoEx rector de la Universidad Gregoriana de Roma (2004 -2010), Ghirlanda es también consultor de varios organismos del Vaticano. Cuando el Papa Benedicto XVI decidió nombrar a Velasio De Paolis como su delegado para la reforma de los legionarios, él fue uno de los cuatro colaboradores elegidos por el cardenal para ayudarle en el proceso.

En enero pasado fungió como vicepresidente del Capítulo General de la Legión, la asamblea que designó nuevos superiores y aprobó unas renovadas Constituciones. Además ha tenido mucho que ver con los laicos consagrados del “Regnum Christi”, cuya rama masculina gobernó por un cierto periodo. Actualmente, de hecho, es consultor de una comisión que está revisando los estatutos de ese movimiento.

Su nombramiento como asistente demuestra que, para la Santa Sede, aún quedan pendientes en la reforma a la familia religiosa formada por Marcial Maciel Degollado. Especialmente en referencia a la relación institucional entre el “Regnum Christi” y los Legionarios.

El movimiento, y en particular la rama femenina de consagradas, nació como satélite de la congregación. Fue fundado por Maciel como un realidad aparte, pero nunca gozó de autonomía. Es más, los superiores de sus comunidades jamás fueron ellos mismos, sino que los puestos de autoridad siempre los ocuparon sacerdotes legionarios. Una anomalía que debió ser solucionada durante el proceso de reforma.

Actualmente las dos ramas de laicos consagrados del Regnum Christi, la femenina y la masculina, tienen sus propios directivos. Pero aún permanecen, en su interior, debates respecto a cuánta autonomía deben tener con respecto a los Legionarios. Algunos sostienen que, por compartir el mismo carisma, ambas instituciones deben tener una relación simbiótica. Otros prefieren mantener una mayor distancia.

Este es un “punto fundamental” que observó una comisión especial de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica del Vaticano. Ese grupo de trabajo analizó, en los últimos meses, las nuevas Constituciones aprobadas en febrero pasado por el Capítulo General extraordinario de la Legión.

Del análisis surgió la necesidad de “aclarar mejor” la relación entre el Regnum Christi y los Legionarios. Precisar y establecer, para evitar confusiones. Una tarea que deben llevar a cabo los superiores de la congregación, con la “especial asesoría” de Ghirlanda.

Porque, aunque los comunicados oficiales no lo refieran explícitamente, el sacerdote jesuita deberá vigilar la correcta interpretación y aplicación de los nuevos estatutos, en una nueva realidad. Ese es, también, parte de su mandato.

Por lo pronto los superiores deberán modificar en algunos aspectos las Constituciones ya presentadas, antes de recibir la aprobación definitiva de parte de la Santa Sede. Sólo entonces darán a conocer al público en general los nuevos estatutos ya autorizados.

En el texto deberán quedar más explícitas las referencias a los documentos del Concilio Vaticano II sobre la vida consagrada e indicar los artículos del Código de Derecho Canónico (la ley fundamental de la Iglesia católica) que sirven de fuente para algunas normas, de modo que sea más fácil la referencia cuando sea necesario hacer una interpretación.

Estos puntos, además del nombre del asistente, fueron comunicados al director general, Eduardo Robles-Gil y a la directiva de la Legión, la tarde-noche del 3 de julio por João Braz de Aviz y José Rodríguez Carballo, respectivamente prefecto y secretario de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada del Vaticano.

“El cardenal Braz de Aviz recordó que el asistente es un asesor que no forma parte del gobierno del instituto. Podrá participar en las reuniones del consejo general que él considere oportuno en su calidad de asesor”, indicó una nota.

1 comentario

  
Legionario del CES
Creo que lees bien el problema de fondo: la autonomía económica de los consagrados y los laicos. Por ahora todo es propiedad de la LC y sus sociedades satélite y las consagradas y consagrados reciben una mesada
05/07/14 12:42 AM

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