26.02.15

Centenario de un gran escritor pero monje poco ejemplar

EL ENIGMA DE THOMAS MERTON

mertonEn la Biografía que escribió de su buen amigo desde la juventud -Thomas Merton- el escritor y artista Edward Rice cuenta que a una dama oriental que le preguntó que estaba haciendo, le contestó que “estaba escribiendo un libro sobre un inglés que se hizo comunista, luego católico, más tarde monje trapense y finalmente budista; en ese momento, habiendo alcanzado su vida la plenitud, murió”. Tal descripción del popular monje fallecido hacía poco sentó muy mal en círculos católicos norteamericanos y peor todavía en su abadía de Gethsemani, de la que salieron en defensa de la identidad católica de Merton, cuyo cuerpo yacía como el de un monje más en el cementerio monástico.

 Esta anécdota nos sirve como punto de partida para recordar a ese gran enigma que fue Thomas Merton. Sobre él comenta el experto historiador del monacato benedictino, García M. Colombás en su libro “La tradición benedictina”, que nos sirve de base para estas líneas: “Es un mundo, un universo. Lleno de luces y sombras, de afirmaciones rotundas y de dudas lacerantes. ¿Quién fue realmente Thomas Merton? Ni él mismo logró dilucidarlo” De él se ha dicho también que fue “el monje más famoso del mundo” (Linage Conde) e incluso “una suerte de San Bernardo del siglo XX” (Dom Jean Leclerq). Pero, ¿realmente fue tal?

merton Sigue diciendo el P. García Colombás que “tanta es la devoción que los ‘mertonianos’ profesan a su maestro y caudillo que no dudan en darle la razón en todo y aún en canonizar sus yerros como gracias especialísimas de Dios. Lo que no está en modo alguno de acuerdo ni con la verdad ni con lo que él deseaba”. Su fama la conocemos todos como escritor best-seller traducido a casi todos los idiomas de la tierra, pero, quizás muchos  no conozcan sus yerros, que difícilmente encontramos divulgados en los muchos libros que hablan del famoso monje.

Nacido en Prades, Francia, el 31 de enero de 1915 -se acaba de celebrar el centenario- de padre neozelandés y madre norteamericana, perdió a su madre a los 6 años y a su padre a los 18, lo cual le influyo toda su vida, como él mismo escribirá años después. Creció en Inglaterra y tras una azarosa y apasionada vida de estudiante universitario de letras en Cambridge y después en Columbia, en Nueva York -en la cual tuvo un hijo con una amiga y a través de abogados se aseguró de no tener que volver a ver nunca más ni a la madre ni al hijo- ya al final de los estudios a través de amigos conoció a un monje hindú el cual le cambió su vida: Le recomendó con gran sentido común que si quería profundizar en la espiritualidad se leyese primero a los místicos occidentales. Esto le llevó a leer las Confesiones de S. Agustín y la Imitación de Cristo. Eran los primeros pasos que le llevaron a la conversión y a recibir el bautismo en noviembre de 1938.

 mertonA partir de su conversión empezó a rondar en su cabeza la idea de la vida religiosa y lo intentó primero con los Franciscanos de Nueva York, pero estos, escandalizados por su pasado, no se atrevieron a aceptarlo. Mientras tanto había conocido a los Trapenses de Gethsemani (Kentucky) y había quedado fascinado por su vida, pues eran tiempos de bonanza para la abadía y no faltaban las vocaciones, la comunidad florecía. Sus deslices de tiempos de universitario no fueron un obstáculo para que los Trapenses le admitiesen, pues en efecto en aquellos tiempos la vida de la Trapa se veía fundamentalmente como un camino de dura vida penitencial. Pero supuso también romper con su vida anterior, regalar sus ropas y sus libros, olvidarse de sus aspiraciones literarias que le habían hecho soñar con un gran porvenir en el mundo de las letras, con las cuales había hecho ya sus primeros pinitos, y sumergirse en las tierras perdidas de Kentucky, cosa que hizo en febrero de 1942. Al comenzar su vida monástica le dieron un nuevo nombre, Louis y el vivió estos inicios con entusiamo y con el alma en paz. El escribir se había acabado para siempre, y así se lo planteó desde el comienzo de su postulantado. Pero eran solamente los comienzos…

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18.02.15

El intelectual y el humilde fraile

EL P. DOMENICO BARBERI Y LOS 170 AÑOS DE LA CONVERSIÓN DEL CARDENAL NEWMAN

doSobre el Cardenal Newman se ha escrito mucho, especialmente hace unos años con ocasión de su beatificación, y mucho más se deberá escribir todavía pues es la riqueza de su pensamiento y de su testimonio cristiano no se agotan en unos cuantos libros. Sus escritos todavía tienen que seguir inspirando a teólogos y pensadores y sus virtudes iluminando a los oratorianos, a todo tipo de sacerdotes y, en general, a todos los cristianos. Entre los temas de su biografía que más se han tratado está el de su conversión, propuesta como ejemplo de camino intelectual de descubrimiento de la Iglesia Católica como la verdadera fundada por Jesucristo, a través del estudio de los Padres de la Iglesia y de las primitivas fuentes cristianas.

Fue así, sin duda, un camino progresivo, vivido con dificultad, muy valiente y meritorio, sin duda ejemplar para intelectuales de buena voluntad que quiera buscar la verdad sin prejuicios, lo cual no siempre es fácil. En este año que se va a cumplir el 170 aniversario de dicho evento, bueno es volver sobre el tema, y lo hacemos tomando como base un texto de hace unos años.

Al camino intelectual y espiritual que supuso la conversión de John Henry Newman contribuyeron otros factores, como los ataques que recibía por todas partes y su desilusión ante ciertas decisiones de los obispos anglicanos de aquel momento. Este fue el caso de la erección de un obispado para protestantes en Jerusalén, en cuya decisión había muchos intereses político-religiosos y el parlamento inglés había jugado por supuesto un papel determinante. Todo esto hizo rebajarse hasta el mínimo la fe de Newman en la iglesia anglicana. Walter Nigg describe lo que le ocurría: “Al solícito anglicano le pasaba lo peor que lo puede pasar a un hombre: él había perdido la fe en la idea que antes amó con pasión, y con ello se venía abajo el edificio mental de su mundo. Todo terminó con un ruidoso fracaso, el cual creó el preludio de una tragedia”.

liY contribuyó mucho espiritualmente otro factor que no siempre ha sido destacado por sus biógrafos, a veces solamente mencionado, si bien creo que fue de grandísima importancia: Su contacto con un humilde fraile italiano, Domenico Barberi (1792-1849), pasionista, cuyo ejemplo y amor a la cruz cautivaron al clérigo de Oxford, y sobre el cual dijo Pablo VI dijo el día de su beatificación: “Si no hubiese sido por Domingo Barberi, John Henry Newman no hubiera sido recibido en la iglesia católica”.

Domenico, apellidado en religión “de la Madre de Dios”, había nacido en 1792, cerca de Viterbo pobre, de familia pobre de campesinos y al morir su padre antes que cumpliese seis años, tuvo que ser “adoptado” por su tío. Después de años de vida de campo y de ser rechazado para el servicio militar, a la edad de 22 años cuando, por frecuentes llamadas interiores, comprendió que Dios lo invitaba a una vida diferente. Dejando entonces el cultivo de los campos, ingresó en la Congregación pasionista, donde reveló extraordinarias cualidades de mente y corazón. Ordenado sacerdote, se entregó a la enseñanza, al ministerio de la palabra, a la dirección de las almas y a la composición de numerosos escritos sobre materias de filosofía, teología y predicación. Imbuido del espíritu de san Pablo de la Cruz, que tanto había soñado con la conversión de Inglaterra, y gracias a haber tratado a algunos conversos del anglicanismo, como Sir Henry Trelawney o el religioso pasionista Ignacio de San Pablo, fue madurando en su corazón la idea de ir a evangelizar a Inglaterra.

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2.02.15

Las peripecias del primer embajador negro en la corte papal

LA BASÍLICA LIBERIANA ALBERGA EL SEPULCRO DEL PRIMER EMBAJADOR DEL CONGO ANTE LA SANTA SEDE

FRANCISCO JAVIER SANDOVAL OCHOA

caoCuando en el S. XV estaban las grandes potencias mundiales explorando todos los territorios desconocidos para ellos, un explorador de Portugal llamado Diego Cao, en una de sus travesías (1480) se introdujo por el rio Congo, el mayor río de África central, que como es sabido nace en el Lago Bangweulu y tiene una longitud de 4380 km, que lo convierten en el segundo río más largo del continente después del río Nilo. Quizás había oído historias en torno a un reino que había en esas regiones vírgenes o quizás simplemente por circunstancias tuvo que cruzar ese rio, la realidad es que descubrió un reino totalmente desconocido para el mundo europeo, era un reino bien organizado, con cultura y con un buen gobierno.

Portugal comenzó a tratar con ese reino y así en un posterior viaje que organizó esta nación se logró hablar con el rey de este reino (su nombre era Nzinga Nkuwu), se le explicó lo que era Europa, pero principalmente se le explicó el cristianismo y así este aceptó que se enviaran algunos misioneros portugueses para que se comenzara a evangelizar toda la zona. Diez años después, como fruto de esta labor de los misioneros franciscanos que fueron envaidos, el mismo rey Nzinga pide ser bautizado adoptando el nombre de Juan I y junto con él muchos nobles del reino decidieron seguir su ejemplo y así en el año 1491 se comienza a construir la primer iglesia en ese reino de reciente hallazgo, que recibió su nombre del rio.

No pocos años después comenzó a haber un cierto descontento por parte de algunos personajes importantes del Congo, principalmente les molestaba el nuevo régimen moral que el cristianismo presentaba y pedían regresar a las tradiciones pasadas. El rey Juan cedió ante esa presión y tristemente acabó por abjurar del cristianismo (aproximadamente en el 1495), muriendo unos años después en el año 1506, pero la semilla del cristianismo no solo estaba sembrada, sino que ya estaba dando sus primeros frutos. Aparece entonces Don Alfonso (1456-1543), quien era el hijo mayor del difunto monarca, un ferviente cristiano que gobernaba una provincia del reino. D. Alfonso reclamaba el derecho de sucesión, sin embargo tenía que enfrentarse a la revuelta que su medio hermano Mpanzu AKitima, que también había apostatado del cristianismo, y también deseaba el poder. En esta lucha D. Alfonso sale triunfador y es reconocido como el nuevo soberano dando el inicio al Reino Cristiano del Congo.

neLa conversión de este país se dejó ver con una de las primeras acciones que hizo el rey D. Alfonso: La capital Mbanza pasaría a llamarse San Salvador. Además, continuó la construcción de numerosas iglesias y por supuesto de una iglesia principal que D. Alfonso alcanzó a ver terminada antes de morir y que años después sería la catedral de San Salvador. D. Alfonso tenía un gran celo apostólico, era un rey que deseaba un reino auténticamente cristiano que no fuera solo de nombre y él fue el primero en dar ejemplo y ser coherente con su fe a pesar de las adversidades. San Juan Pablo II dijo sobre él lo siguiente: Reinó durante cuarenta años, esforzándose activamente por favorecer la difusión del Evangelio entre su pueblo. Esos años se consideran la época de oro de la evangelización del reino del Congo(Audiencia General, 17-junio-1992)

Entre los planes que D. Alfonso tuvo para el desarrollo de su reino fue enviar a algunos jóvenes a Portugal para que recibiesen una educación más completa. Entre estos jóvenes se encontraba su hijo Enrique, que fue causa de sus grandes alegrías ya que no solamente fue sacerdote, sino que en el año 1518 fue ordenado obispo y se trató del primer obispo de piel oscura de toda la cristiandad.

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21.01.15

El próximo Doctor de la Iglesia

SAN GREGORIO DE NAREK, CERCANO AL DOCTORADO

narekSe están ultimando en la Congregación de los Santos, en el Vaticano, los pasos necesarios para la declaración por parte del Papa de un nuevo Doctor de la Iglesia, el próximo que recibirá dicho título: Se trata del gran Doctor de la Iglesia armenia, que sin embargo para muchos en la iglesia latina es un gran desconocido, San Gregorio de Narek (Grigor Narekatsi), monje del siglo X, que ha sido llamado el San Agustín de los armenios, sin duda no por la cantidad de sus obras sino por el influjo que han tenido entre los fieles.

El gran Doctor de la Iglesia armenia nació probablemente en el 950, el pequeño pueblo de Narek, en Armenia, de una familia de escritores. Su madre murió mientras Gregorio todavía estaba en edad temprana, su padre Khosrov, quien más tarde se convirtió en arzobispo, escribió el más antiguo comentario de la iglesia armenia sobre la Divina Liturgia. Fallecida la espos, Khosrov confió a Gregorio y su hermano Juan a su primo Ananías Vartabed, llamado “el Filósofo", Abad del monaasterio de Narek, fundador de la escuela local y del monasterio del pueblo. En aquella época el cenobio, situado en las orillas del lago Van en Vaspurakan (hoy territorio turco) era floreciente en vocaciones y en vida espiritual.

Eran tiempos tranquilos para los cristianos de Armenia, de antiguas raíces. En efecto, en el 451, la Iglesia apostólica armenia, junto con el Patriarcado de Alejandría y la Iglesia jacobita, consideraron que se rompía con lo acordado en el Concilio de Éfeso (425) y se producía una recaída en el nestorianismo, por lo que rompieron formalmente la comunión con el Papa y los demás patriarcas, siendo los escindidos considerados monofisitas. Posteriormente, numerosos obispos armenios intentaron restaurar la comunión con Roma: en 1195, durante las Cruzadas, los católicos del reino armenio de Cilicia entraron en una unión con los católicos romanos que duró hasta que el reino fue conquistado por los mamelucos en 1375. La unión fue posteriormente restablecida durante el Concilio de Florencia en 1439, mediante el decreto Exultate Deo del 22 de noviembre, pero no tuvo ningún efecto práctico hasta 1740, cuando Abraham Bedros Ardzivian, quien previamente se había convertido al catolicismo romano, fue nombrado Patriarca de Sis (antigua Cilicia). Dos años antes, el papa Benedicto XIV había establecido formalmente la Iglesia católica armenia.

narekPero la vida de San Gregorio se sitúa en plena época de la separación, en una época de paz y prosperidad anterior a las terribles invasiones de los turcos y los mongoles. E trata de unos años en la que Iglesia armenia experimentó un auténtico renacimiento cultural, al cual contribuyó grandemente el mismo Gregorio. El monasterio de Narek, hoy deshabitado, fue destruido como comunidad religiosa en el siglo XX, tras el genocidio armenio, la deportación forzosa y exterminio de un número indeterminado de civiles armenios, calculado aproximadamente entre un millón y medio y dos millones de personas, por el gobierno de los Jóvenes Turcos en el Imperio otomano, desde 1915 hasta 1923. 

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9.01.15

El último día de Monseñor Romero

RECORDANDO EL DÍA DEL ASESINATO DE MONS. ÓSCAR ARNULFO ROMERO

romeroMons. Óscar Arnulfo Romero fue asesinado, como es sabido, el 24 de marzo de 1980. El día anterior, último domingo de cuaresma, había celebrado la Misa como era su costumbre en la basílica del Sagrado Corazón -que por aquel entonces hacía de catedral de San Salvador - y su predicación duró casi dos horas, con el famoso llamamiento a los soldados para que no obedecieran órdenes contrarias a la ley de Dios, para qne no asesinaran, para que pusieran fín a la represión. En la reunión preparatoria de la homilía, el sábado, (costumbre que tenía Mons. Romero para consultar y asesorarse sobre la prudencia de las palabras que después predicaría cada domingo) el  padre Fabián Amaya le había sugerido que dijera algo en ese senddo pero no imaginaba que Romero se lanzaría a un llamamiento tan solemne, que para los altos mandos militares era un grave acto subversivo. Si, hipotéticameníe, hubiera estado sujeto a los códigos militares, Mons. Romero habría podido ser declarado culpable de incitación a la insubordinación y podría haber sido condenado a ser fusilado. Probablemente dicho llamamieiito precipitó el asesinato del arzobispo, planificado desde hacía tiempo.

La mañana del lunes los autores del crimen vieron en los principales periódicos de San Salvador el aviso de la misa que Mons. Romero iba a celebrar por la tarde, a las 17:30, en sufragio de Sara de Pinto, y decidieron pasar a la acción. Ese mismo lunes por la mañana el prelado fue temprano, como siempre, a la iglesia del hospital de la Divina Providencia, donde vivía, para rezar. Pasó brevemente por la curia diocesana y luego fue al mar con algunos sacerdotes del Opus Dei. Se trata de uno de los retiros mensuales de Mons. Romero con el Opus Dei que eran momentos aí mismo tiempo de reposo, de estudio y de familiaridad sacerdotal. Los organizaba Fernando Sáenz Lacalle, sacerdote de la Prelatura, que además asesoraba espiritualmente a Mons. Romero, aunque su confesor era el anciano P. Azcue, Jesuita. Sáenz Lacalle fue hecho años después obispo con el tiempo y llegó a suceder a Romero en la sede de San Salvador.

romeroDe entre las historias amañadas que se han querido presentar sobre Mons. Romero una es que, si bien como joven obispo estuvo espiritualmente cercano al Opus Dei, habría tenido una “conversión” que le habría hecho alejarse del Opus para buscar otras espiritualidades más progresistas. Nada más cercano de la realidad, como demuestra este retiro de sacerdotes al que se mantuvo fiel, siempre que sus obligaciones se lo permitían, hasta el mismo día de su muerte. Sin embargo, es cierto que pastoralmente en los últimos años estuvo muy cercano a los Jesuitas de la UCA, que le asesoraban en sus homilías.

La meta del retiro era una playa en el hermoso litoral de La Libertad, a media hora de camino de San Salvador. Por un malentendido con el portero encontraron cerrada la casa con el jardín de palmeras, frente al mar. Algunos, entre los que se encontraba Mons. Romero, saltaron la cerca y abrieron a los demás. El lugar era encantador y silencioso. Estudiaron un reciente documento de Juan Pablo II sobre el celibato y la formación en los seminarios que trajo Mons. Romero y hablaron también de ayudas materiales al seminario y de los ornamentos de la catedral. Romero estaba preocupado por si las ocupaciones de la catedral provocaban daños o incendios y pidió a Sáenz Lacalle que retirase provisionalmente en custodia todo lo que encontrase de valor. Mons Romero no se bañó en las cálidas aguas del Pacífico porque tenía una ligera infección en el oído. Comieron en la hierba y por la tarde Romero volvió a la ciudad.

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29.12.14

Las reformas tridentinas

EL COMPLICADO CAMINO QUE LLEVÓ A TRENTO Y SUS REFORMAS

ADELA SEGURA

trentoUna lectora del Blog nos envía desde Guatemala este artículo, que con gusto reproducimos

El 31 de oct. 1517, Martín Lutero clavaba las 95 tesis en la puerta de la Iglesia del Palacio de Wittenberg como una invitación abierta a debatirlas. Las tesis condenaban la avaricia y el paganismo en la Iglesia como un abuso, y pedían una disputa teológica en lo que las indulgencias podían dar. Sin embargo, en sus tesis no cuestionaba directamente la autoridad del Papa para conceder indulgencias. Las 95 tesis de Martín Lutero fueron traducidas rápidamente al alemán y ampliamente copiadas e impresas. Al cabo de dos semanas se habían difundido por toda Alemania y pasados dos meses, por toda Europa. Este fue uno de los primeros casos de la Historia en los que la imprenta tuvo un papel importante, pues facilitaba una distribución más sencilla y amplia de cualquier documento.

La Turmerlebnis de Lutero, que se caracterizó por un descubrimiento análogo del valor de la entrega confiada a la obra de la Gracia, vivencia desarrollada en un contexto teológico diverso, fue el punto de partida de la lucha contra el papado y de una reforma que deshizo la unidad de la Iglesia Católica. En 1517 Lutero atrajo sobre su vigorosa personalidad la atención de todos, muchos vieron en él al hombre que iba a preparar el camino a la reforma general que termino por minar la religión Católica y crear división. Adriano VI, que sucedió en 1522 a León X, mostró tomar en serio el problema de la reforma y su valiente Instructio que fue leída en la dieta de Nuremberg por el nuncio Francesco Chieregati el 3 de enero de 1523, despierta admiración, pero su pontificado fue demasiado breve y no pudieron verse los frutos.

trentoClemente VII nombrado Papa el 18 de noviembre de 1523, tenía la preocupación de evitar el concilio que se le pedía con urgencia, especialmente por el emperador Carlos V. Con el Pontificado de Paulo III, elegido el 13 de octubre de 1534, lograron abrirse paso las fuerzas reformadoras y penetrar en el centro de la Iglesia. La reforma protestante avanzaba y esto motivó a Pablo III a reunir en Roma a representantes del Humanismo reformista y de la restauración disciplinar de las órdenes religiosas. Bajo la dirección de A. Contarini y una comisión de nueve miembros, iniciaron un proyecto de reforma general en 1536. En marzo de 1537 se publico el Consilium de emendanda ecclesia, que basado en el abuso de poder de los papas como causa principal de los males de la iglesia, formula una lista de propuestas concretas.

Bajo el pontificado de Paulo III se realizo el máximo esfuerzo para iniciar la reforma Papal. La reforma de la Dataría (oficio de la Curia romana, que daba beneficios y Gracias ) y de la Penitenciaria ( Tribunal eclesiástico de Roma encargado de dispensar Bulas y Gracias) se realizan bajo la dirección de Contarini. Las nuevas congregaciones, nacidas espontáneamente, se revelaron como instrumento preciso para renovar a la Iglesia dentro del respeto de la tradición.

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12.12.14

De joven disipado a contemplativo en tierras del Islam

CARLOS DE FOUCAULD O EL DESPRENDIMIENTO TOTAL DE LOS RESULTADOS, LOS NÚMEROS Y LOS FRUTOS

JOSÉ RAMÓN GODINO ALARCÓN

CharlesJoven disipado, monje trapense, eremita en Tierra Santa y en Argelia… Hablar de Carlos de Foucauld es hablar de una vida de aventura en la que Cristo fue escribiendo una historia totalmente novedosa y en la que se puede ver cómo es verdad que los caminos del Señor son inescrutables. Nacido el 15 de septiembre de 1858 en Estrasburgo, Francia, pertenecía a una familia aristocrática tradicional cuyo lema era “Jamás retroceder. Esta divisa será constante durante toda la vida de Carlos. Su padre, el vizconde Eduardo, proveniente de un antiguo linaje francés, era por aquel entonces inspector asistente de bosques en Estrasburgo. Su madre, Isabel, era hija del famoso coronel Morlet y estaba emparentada con la nobleza de Lorena.

Eduardo e Isabel contrajeron matrimonio en 1855, pero su primer hijo, otro Carlos, que nació en 1857, moriría un mes después de nacer. El segundo hijo, Carlos Eugenio, nació en la mansión Dietrich de Estrasburgo, el lugar donde se cantó la marsellesa por primera vez en 1792. El 4 de noviembre fue bautizado en la iglesia de san Pedro el Joven de la misma ciudad. El joven Carlos Eugenio pronto conocerá el sufrimiento al perder a sus padres en 1864.

FoucauldEn su educación pesaría la influencia de su abuelo materno y tutor desde la muerte de sus padres, quien deseaba para su nieto la mejor formación e intervino para ello activamente. Carlos admiraba a su abuelo, y reconocería años después que su inteligencia y su ternura llenaron de amor su infancia y juventud. La muerte del abuelo en 1878 fue una dura pérdida para él.

Pero no todas las cosas resultaban fáciles para el joven. Comenzó sus estudios en la Escuela Episcopal de san Argobast, en Estrasburgo. Allí se mostró como estudiante inteligente y consiguió entrar en el Liceo de Estrasburgo en 1868 en la sexta posición. A pesar de su inteligencia, Carlos tenía un carácter introvertido y colérico, lo que unido a su naturaleza enfermiza provocó que tuviera que seguir al final sus estudios en su casa recibiendo clases privadas.

En el verano de 1868 se trasladó a casa de su tía materna María Clotilde, de casada Madame Moitessier y esposa de uno de los principales banqueros de Francia. Su tía se preocupó siempre por el bienestar de Carlos; llegó a ser una segunda madre para él y su hija, la futura María de Bondy, se convertiría en su confidente. La familia era ferviente practicante de la religión y ayudó en todo lo que pudo a Carlos.

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28.11.14

La crisis postconciliar de la vida religiosa

UNAS DECLARACIONES DEL PURPURADO FRANCÉS A LA RADIO VATICANA EN 1972 GUSTARON POCO AL P. ARRUPE Y A OTROS GENERALES RELIGIOSOS

DanielouAl comienzo del año dedicado a la vida religiosa, reproponemos un post de este mismo blog del ya lejano año 2009, por lo ilustrativo que es sobre el origen de la situación actual de muchas familias religiosas

Las declaraciones del Cardenal Daniélou que crearon la polémica con los Generales de ciertos institutos religiosos hay que ponerlas en el marco de la celebración del I Congreso de las Conferencias Nacionales de Religiosos, de uno y otro sexo, después del Vaticano II, celebrado en Roma del 17 al 19 de octubre de 1972. Este Congreso, convocado por la Sagrada Congregación de Religiosos, había sido previsto con miras a la reunión plenaria de la misma Congregación de Religiosos, del 23 al 25 de octubre. Se abrió con un discurso del Cardenal Ildebrando Antoniutti, y se concluyó con un discurso del Beato Pablo VI.

En él se pusieron sobre el tapete todos los problemas que agitaban entonces la vida religiosa, con los cambios, las experiencias, los fermentos renovadores, los aciertos y desaciertos en la aplicación de las directrices conciliares para una acomodada renovación de los institutos religiosos. Luego vino la Plenaria de la Congregación de Religiosos. Parece ser que en la orden del día estaba el punto candente a que se refería el Cardenal, o sea, el de la autorización a los religiosos observantes para constituir comunidades aparte. Y antes, justamente, de esa Plenaria surgieron las Declaraciones del Cardenal en Radio Vaticana el 23 de octubre del 1972. Helas aquí traducidas del italiano:

“Cuestión: ¿Se da hoy, realmente, una crisis de la vida religiosa, y cuáles serían las dimensiones y los síntomas?

monjasCard. Daniélou.-Estamos en presencia de una crisis muy grave de la vida religiosa: no se puede hablar de renovación sino de decadencia. Esta crisis afecta, en primer lugar, al mundo atlántico. La Europa del Este y los pueblos de África y Asia gozan de una situación mucho más sana. La crisis se manifiesta en todos los campos. Los Consejos evangélicos han dejado de considerarse como consagración a Dios, para ser vistos en una perspectiva sociológica y psicológica. Existe, sí, la preocupación de no parecer burgueses, pero en el plano individual ya no se practica la pobreza. La obediencia religiosa se sustituye por la dinámica del grupo. Bajo pretexto de ir contra los formalismos, se abandona toda regularidad en la vida de oración. Las consecuencias de este estado de confusión se advierten, sobre todo, en la escasez de las vocaciones. Pues los jóvenes lo que quieren es una formación seria. Par otra parte se dan continuos abandonos de la vida religiosa, lo que produce escándalo, pues se rompe el pacto que unía al pueblo de Dios.

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13.11.14

La familia Paulina, un siglo en las comunicaciones

EL FRUTO DE UN SACERDOTE QUE SE ADELANTÓ A SU TIEMPO

JOSÉ RAMÓN GODINO ALARCÓN

Don AlberioneEl sacerdote y fundador italiano Giacomo Alberione es fundamentalmente conocido por ser un apóstol de la comunicación, auténtico pionero en su tiempo, y todavía hoy activo a través de sus hijos e hijas espirituales, tanto que oficiosamente es conocido como patrón de las comunicaciones por internet. Cuando él nació, el 4 de abril de 1884, era impensable el nivel al que llegarían a crecer las comunicaciones sociales en el s. XX. Provenía de una humilde familia campesina de San Lorenzo di Fossano en Cuneo (Italia). La familia era profundamente cristiana, guiada por el padre de familia, Miguel, y su esposa Teresa. Desde el principio tanto él como sus otros cuatro hermanos (una hermana pequeña murió con un año) fueron educados en la piedad cristiana, el trabajo y la confianza en la Providencia.

Esta educación se mantuvo durante la niñez de Giacomo, que desde muy temprano manifestó su deseo de ser sacerdote. Cuando en la escuela le preguntó su maestra, Rosa Cardona, qué quería hacer cuando fuera mayor, el niño contestó decididamente que quería ser cura. Él mismo recordaba la situación con sorpresa: “Recuerdo, cuando yo era muy pequeño apenas empezaba a percibir las cosas, cosas que a mi temprana edad eran mínimas, porque mi ritmo diario era la escuelita y jugar con mis hermanos; más aún, ni tenía idea lo que era el futuro. No sé si te pasó alguna vez lo mismo o cuando tu profesor o profesora te preguntó ¿Qué quieres ser cuando seas grande?….De seguro te quedaste en silencio o quizás respondiste alguna profesión que se te ocurrió”. Él, sin embargo, fue rápido en su respuesta. Con esta firme intención pasó la niñez Giacomo.

PaulineEn esos años la familia tuvo que cambiar de domicilio y pasar a vivir a la región de Cherasco, en la diócesis de Alba. El párroco del lugar en cuanto conoció al ya joven adolescente puso empeño en ayudarle a tomar conciencia de su vocación y a responder a la llamada del Señor. Para ese tiempo Giacomo era un joven de mediana estatura, de aspecto enfermizo y muy débil. En su niñez, su madre, temiendo por él, acercó al niño al santuario de Bra para ponerlo bajo la protección de la Virgen de las Flores. A pesar de esa apariencia débil llamaba la atención su mirada firme y su sed en busca de la verdad. A los 16 años, en 1900, entró en el seminario de Alba. Desde pequeño estaba dispuesto a dar este paso, sus compañeros de colegio le habían puesto de mote “el cura” y se reían de él, pero eso a Giacomo no le importaba. Ese pensamiento había dominado sus estudios, todo había apuntado en esa dirección, incluso participando activamente en la Obra de la Santa infancia.

La épca de seminario fue muy fecunda para Giacomo. Conoció a personas que en especial marcarían su vida, como el canónigo Francesco Chiesa, quien fue amigo y confidente suyo por más de 46 años. Había encontrado un padre, amigo, guía y consejero. Durante 33 años fue párroco en San Damián, de Alba, y canónigo de la catedral. La parroquia de don Francesco fue la mejor de la ciudad y de la diócesis, tanto por la vida cristiana como por la organización pastoral y catequística. El secreto de su éxito: durante los cincuenta años de sacerdocio se mantuvo fiel a sus dos horas de adoración eucarística ante Jesús Maestro sacramentado. Amaba tanto la Palabra de Dios que se había aprendido de memoria casi toda la Biblia. Francesco Chiesa fue el profeta y maestro de una nueva generación de sacerdotes abiertos a un estilo de vida y a una acción pastoral renovada según las nuevas exigencias de nuevos tiempos. Antes de que la figura del director espiritual fuera oficialmente instituida para los seminarios por san Pío X, él ejerció ya esa función con los seminaristas de Alba. Fue el guía de la mayor parte de los sacerdotes de su diócesis y, a partir del 1900, director espiritual de Giacomo Alberione.

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27.10.14

Schoenstatt cumple 100 años

LA OBRA DE UN SACERDOTE QUE SE ANTICIPÓ A SU TIEMPO

JOSÉ RAMÓN GODINO ALARCÓN

fundador

 En la primera mitad del siglo XX hubo una serie de sacerdotes -y obispos- que se anticiparon a los tiempos en los que vivían, comenzando a usar métodos apostólicos que para entonces eran novedosos (hoy ya no nos lo parecen) y no pocas veces fueron mirados con recelo por algunos. En cierto modo, muchos de ellos anticiparon lo que después consagraría de modo oficial el Concilio Vaticano II, aunque no pensasen en anticipar nada; simplemente se dejaban llevar por las inspiraciones del Espíritu, que sopla donde quiere. Uno de los sacerdotes que sin duda se anticiparon a su tiempo por el modo de concebir el apostolado de los laicos en la Iglesia fue el alemán Joseph Kentenich, conocido fundamentalmente por su obra: el movimiento de Schoenstatt. Su vida estuvo marcada por esta fundación que le acarreó alegrías y problemas en la vida a este sacerdote palotino.

Nació en Gymnich, cerca de Colonia, el 16 de noviembre de 1885, hijo natural de Matthias Jöpp, administrador de una granja y Katharina Kentenich, empleada doméstica en la misma granja. La vida familiar de los Kentenich no era sencilla, sus padres nunca se casaron, pero sabemos que la comunicación de José con su padre era fluida, y le  visitó en numerosas ocasiones. Legalmente era un hijo ilegítimo, por lo que tuvo que criarse en la casa de sus abuelos maternos, que acogieron a madre e hijo. La situación económica no era desahogada, su madre tenía que realizar trabajos de servicio doméstico para poder salir adelante, a veces, incluso, lejos de Gymnich. En 1891 madre e hijo se trasladaron a Estrasburgo, donde Katharina entraría al servicio de una familia acomodada. Las condiciones de la familia eran muy estrictas e impedían que madre e hijo permanecieran juntos, por lo que José fue internado en el Orfanato de Oberhausen en 1894, después de numerosas mudanzas y privaciones.

SchoenstattEste hecho marcó la vida de Joseph, por entonces un niño de 8 años. La soledad que sentía era inmensa y llenó el inmenso agujero que dejaba la ausencia de su madre encomendándose a la Virgen. Aquí el origen del carisma netamente mariano que introdujo en la Iglesia. Su madre, antes de despedirse de él, consagró a su hijo ante una imagen de la Virgen de Pompeya, a quien pidió que educase y cuidase del pequeño José. Ser educado y cuidado por la Virgen María sería uno de los puntos más importantes del método que desarrollará Kentenich. La acción de su madre de transmitir sus deberes maternos a la Virgen ayudó a José a entender que así como la Virgen educó a Cristo ahora tiene que educar a quienes se consagran a Ella para asemejarse más a Jesús.

Recibió la Primera Comunión en Oberhausen en 1897. El orfanato era dirigido por un sacerdote y asistido por religiosas, por lo que su espíritu religioso era cuidado. El mismo día de su Primera Comunión comunicó a su madre que quería ser sacerdote. Su madre le pidió que rezase mucho y reflexionase sobre su decisión, y ante la insistencia del pequeño aceptó su decisión. Aconsejada por el padre Savels, director del orfanato, Joseph pasó al seminario menor de Ehrenbreitstein, regentado por los padres palotinos, el 23 de septiembre de 1899. Allí realizó los estudios secundarios hasta 1904 para después estudiar la Filosofía y la Teología en Limburgo.

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