InfoCatólica / La Esfera y la Cruz / Categoría: Sexualidad

11.03.12

Algunas consultas sobre nuestra oposición a los anticonceptivos

En una entrada antigua (¡de 2004!), recientemente un lector comentaba:

Estaba leyendo esto, pero me llama la atención que solo te enfocas “en el libre albedrío” dejando de lado la planificacion familiar que es muy importante . Yo solo conozco una enciclica que habla de los metodos anticonceptivos, que es Humane Vitae, de hace 40 años atrás. El cual propone la planificacion de una forma natural.

Es cierto, pero no debemos olvidar que Pablo VI de ningún modo estaba hablando de algo nuevo, sino que de sus propias palabras se desprende que estaba reiterando una doctrina tradicional. Por ejemplo, el antecedente más directo es la encíclica de Pío XI Castii Connubi, sobre el matrimonio cristiano, donde decía

22. […] Hay, pues, tanto en el mismo matrimonio como en el uso del derecho matrimonial, fines secundarios -verbigracia, el auxilio mutuo, el fomento del amor recíproco y la sedación de la concupiscencia-, cuya consecución en manera alguna está vedada a los esposos, siempre que quede a salvo la naturaleza intrínseca del acto y, por ende, su subordinación al fin primario.

Esta carta es de 1930, y se publicó en respuesta a las nove dades que introdujo la comunión anglicana en la Conferencia de Lambeth, pues hasta esa época, todos los cristianos habían sido unánimes en su rechazo a todos los métodos anticonceptivos. Hoy en día, en cambio, ni siquiera las Iglesias Ortodoxas Orientales mantienen esta posición.

Es habitual pensar que la anticoncepción y las dificultades de la vida moderna son novedosas para el magisterio, pero eso es falso. Los romanos no solo practicaban ampliamente el aborto y el infanticidio, sino que además conocían las propiedades anticonceptivas de ciertas plantas, y la respuesta de los cristianos fue negativa desde los tiempos de la didajé, que junto al aborto y el infanticidio condena la brujería.

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9.02.12

El buen comer y el buen sexo

En la entrada anterior, un visitante comparó el mantener relaciones sexuales sólo por placer, al comer sin control, lo que degenera en el pecado de la gula, a lo que otro visitante, al parecer católico, comentó:

La comparación sexsualidad-alimentación es francamente lamentable y bastante hipócrita. De otro modo, debe de ser usted la única persona que conozco que cuando celebra un ágape con familiares o amigos lo hace exclusivamente en orden a satisfacer una necesidad vital de alimentación.

Y un tercero, de convicción atea o agnóstica, le contestó:

Yo creo que establecer un paralelismo entre sexualidad y alimentación es muy acertado. Ambas son funciones fisiológicas, también desempeñadas por los animales, pero que el hombre ha elevado a un plano más alto y las ha imbuido de un significado más profundo. Excepto los cristianos fundamentalistas, claro. Ellos pueden ver la fraternización en una comida pero no el amor en el sexo. En el sexo sólo ven reproducción.

Me pareció un intercambio interesante, porque efectivamente hay una comparación que es válida entre la función sexual y la nutrición, y que toma en cuenta cada uno de los aspectos que mencionan nuestros lectores.

Partamos por constatar que ambas son funciones principalmente biológicas, por lo tanto forman parte de nuestros instintos, y se encuentran asociadas a respuestas de placer y repulsión en un nivel muy básico de nuestro comportamiento.

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8.02.12

"Los anticonceptivos son un insulto a las mujeres"

La diferencia entre una prostituta y una mujer que usa anticonceptivos radica únicamente en que la primera vende su cuerpo a varios hombres, mientras que la segunda lo vende a uno solo. El hombre no tiene derecho a tocar a su esposa mientras ella no desee tener un niño, y la mujer debe tener la voluntad para resistir incluso a su esposo.

¿Quién puede haber pronunciado estas palabras? ¿Un pérfido católico que quiere mantener a las mujeres atadas a esa prisión que es el hogar? ¿Algún Papa del S. V? ¿Uno de los Padres del Desierto?

Si respondieron ”Mohandas Karamchand Gandhi, honrado con el título de mahatma, el de alma grande", los felicito por haber encontrado las sutiles pistas en esta entrada, como la referencia a la voluntad de resistir de los más débiles, o tal vez este enlace.

Si dijeron “Ben Kingsley que ganó un Oscar a mejor actor por su rol en la película sobre este personaje", están equivocados, pero al menos saben mucho de cine.

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1.02.12

El último secreto

No sé si hubo un tiempo en que la sexualidad fuera un asunto realmente secreto. Es cierto que hace un par de generaciones se habría considerado inaceptable que una mujer decente se exhibiera como lo hacen hoy en día las modelos, pero también en esa época los padres tenían por costumbre llevar a sus hijos a un prostíbulo para que se “iniciaran". Cualquiera sea el caso, al menos la sociedad en su conjunto mantenía un halo de secreto y misterio al respecto.

Hoy, todo eso lo hemos dejado atrás, pensando que son actitudes propias del oscurantismo y tabúes primitivos. Sin embargo, no sé si estemos mejor, porque donde antes había nerviosismo y expectación hacia la primera noche de boda, hoy tenemos técnicas para evitar la monotonía. El sexo ya no tiene secretos para nosotros… o al menos eso era lo que yo creía a los 20 años.

Grande fue mi sorpresa cuando, 15 años después, empecé a darme cuenta que no todo estaba dicho en esta materia, que había un secreto más, del que nadie me advirtió en clases de biología, que, si mis compañeros de curso sabían, se quedaron en total silencio, y que ciertamente que me gustaría haber conocido antes. Sin más preámbulos, este es, hasta ahora, el último secreto:

El sexo puede unirte a otra persona.

Hay muchas cosas que nos unen a los demás, vínculos biológicos, como un padre con su hijo, ideas importantes como una religión, o una nacionalidad, y experiencias compartidas con otros, como un accidente o una enfermedad. También hay actividades, menos importantes a primera vista, que nos hacen percibir al otro como una persona; cantar una canción juntos, disfrutar una comida o compartir un pasatiempo. Lo claro es que el ser humano está predispuesto a encontrar alegría en esas formas de unión con los otros; para él, nunca es bueno estar solo.

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13.09.11

¿Podremos terminar con el aborto?

Hasta ahora la estrategia de los grupos pro-vida se ha centrado en argumentos filosóficos, éticos y científicos, básicamente insistiendo una y otra vez que nada justifica procurar la muerte de un ser humano inocente, y que, de acuerdo a la mejor evidencia científica, el feto es un ser humano diferente de la madre, desde su concepción.

Los resultados, sin embargo, han sido más que decepcionantes, porque la cultura moderna no está acostumbrada al lenguaje de la razón y la evidencia, sino que su espíritu ha sido copado por el mensaje encapsulado en anuncios comerciales y los titulares breves y absolutos… y por el sexo, cualquier cosa que nos impida tener buen sexo debe ser combatida y acorralada como enemiga de la humanidad.

Pues bien, si ese es el idioma que habla la cultura, tal vez debamos aprender a expresarnos en él

El aborto mata tu vida sexual, dice un doctor inglés en su columna del Times

Londres, Mayo 5 2008. En la entrega del 2 de mayo de su columna habitual en The Times, el Dr. Thomas Stuttaford respondió a un lector que se quejó de pérdida de interés en el sexo luego de un aborto. “Aunque me novio y yo acordamos que era lo correcto, me siento culpable y he evitado el sexo” escribió el consultante. El Dr. Stattford respondió diciendo que la pérdida de libiro luego de un aborto es “tan común que casi puede decirse que es esperable".

[Desde Lifesitenews.com]

Es un truco, lo sé. No apunta a la razón de fondo, y aunque el aborto fuera el más grande afrodisiaco, no dejaría de ser un crimen que clama al cielo por venganza y una violación horrorosa de los derechos humanos. Pero ¿qué nos queda? Ya hemos intentado lo razonable, lo lógico y lo ético y es evidente que esos argumentos apelan a muy poca gente, y que la cultura actual se ríe de ellos, como un borracho se burla del amigo que le pide las llaves del auto.

Tal vez si les hablamos de lo que realmente les importa, puedan comenzar a entender.

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