El Cardenal Carlos Osoro y la misericordia devaluada

Hace más de dos años ya del debate que tuve con Alejandro Bermúdez sobre el tema del castigo divino, y para ese entonces era mucha la ignorancia del pueblo católico sobre este tema. Recuerdo que el tema trascendió a las redes sociales, y muchas personalidades ilustres de la Iglesia participaron, pero sólo un obispo se plantó públicamente en una entrevista —que puede escuchar AQUÍ— para recordar que era un error enseñar que Dios no castiga. Me refiero a Monseñor José Ignacio Munilla.
Hoy sin embargo veo con pesar que ahora uno de los nuevos cardenales es quien ha enseñado lo contrario en una entrevista. Me refiero a quien desde hoy es el Cardenal Carlos Osoro, quien ha declarado:
“Dios ama, nunca castiga. Es amigo del hombre. Otra cosa es que los hombres no quieran vivir según ese amor que nos tiene y relegan muchas cosas. Pero Dios nos señala situaciones en las que podemos entregar ese Amor. En la vida, uno puede vivir matando o haciendo vivir. Dios vino a este mundo para hacernos vivir. No hay duda de que el Dios en el que creemos los cristianos, revelado en Jesucristo, es un Dios que ama y que sale a favor del hombre. Tan es así que dio la vida a favor nuestro. Y nos pide que hagamos lo mismo nosotros.”
Ante este tipo de declaraciones heterodoxas me veo obligado otra vez a abordar el tema, refrescando algunas de las cosas que en ese entonces se dijeron, y añadiendo algunas reflexiones personales que he tenido desde entonces.


Las pocas veces que me encuentro con alguna noticia o comentario alojado en Religión Digital quedo bastante perplejo. ¿De qué va que alguien se diga católico, o inclusive cristiano, si no sólo no profesan nada de esa fe ni les importa?












