Una catequesis con ocho siglos de antigüedad
Una cosa que me llamó bastante la atención en el viaje que realicé hace poco tierras danesas y que no mencioné en un artículo anterior sobre el tema es que muchas iglesias y catedrales protestantes de Dinamarca son hoy más católicas que nunca.
Como sucedió en otros países, con el triunfo del Protestantismo que rechazaba las imágenes y el culto a la Virgen o a los santos, se destruyeron o vendieron las imágenes y retablos de las iglesias y se cubrieron de pintura los frescos. Los teólogos protestantes, que creían que la naturaleza humana era totalmente depravada y no podía hacer nada bueno por sí sola, desconfiaban de las imágenes y las asociaban a la idolatría. Esa es la razón (junto con la ausencia del Santísimo) por la que las iglesias protestantes suelen ser tan tristes, con las paredes totalmente desnudas.



Supongo que los lectores conocerán la preciosa historia de Balac y Balaam, que se relata en el Libro de los Números. Balac, era rey de Moab, un pueblo enemigo de Israel. Cuando este rey vio que, con la ayuda de Dios, los hebreos vencían a sus enemigos y nadie podía contra ellos, decidió que necesitaba algo de ayuda “sobrenatural”.



