"Si somos humildes, y no nos salimos de nuestro fin..." (San Josemaría)
En una tertulia multitudinaria -o sea: sin trampa ni cartón-, allá por los primeros setenta, le preguntaron a Josemaría Escrivá de Balaguer, Santo Fundador del Opus Dei, sobre el futuro de la Obra con el paso de los años: la prueba, real y obligada del tiempo, como todo lo humano; también en el plano Eclesial.
El “presente” de la misma, viendo las miles de personas que abarrotaban el lugar “en esa tertulia de familia", era de una evidencia tan clamorosa, que no procedía.
Pero sí el futuro. Porque depende de nosotros, amén de lo que el Señor tenga a bien disponer; pero que, normalmente, en su disponer cuenta con nosotros, sus ‘causas segundas’. Que para ésto nos ha hecho libres, entre otras cosas.