"No se conformen con lo mínimo" (León XIV)
Con estas palabras, el Papa León se ha dirigido a los jóvenes, en su Viaje Apostólico por el Continente Africano
Palabras que, como es natural y lógico, valen para todos los hijos de Dios en su Iglesia en medio del mundo.
Y valen, por una sencilla y necesaria razon: la Vocación Cristiana, a la que estamos llamados todos los Bautizados, es una “Vocación de Plenitud": NUNCA “de mínimos", y menos aún “de mediocridad". Por eso tiene un nombre bien preciso y determinante: se llama SANTIDAD.
Así está revelado, ya en el Antiguo Testamento: Seréis Santos para Mí, porque Yo, Yahwé, soy Santo. Santidad que está al otro extremo de las medianías, del aburguesamiento, de las medias tintas, de la falta de compromiso, de la dejadez, de la tibieza…, del “mínimo imprescindible".
Mínimo del que uno se suelta en cuanto se instala en él, y adormece su Conciencia. Y se queda “en la nada, prescindible porque nada arreglax.


