[DE] Capitulo 5 º: Las iglesias bizantinas (1ª Parte)
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Mientras en Roma y en Occidente se afirmaba como soberana la arquitectura constantiniana, en Oriente (Asia Menor, Siria, Egipto), al lado de ésta, surgía otra de tipo en realidad diferente. Eran construcciones de planta concéntrica, octogonales o redondas, a veces en forma de cruz, reforzadas frecuentemente por cuatro o más exedras y coronadas de una cúpula. Si bien hayan sido preferidas en Oriente, no se debe creer que nacieron allá. Los romanos fueron los creadores y propagadores de estos edificios y supieron llevarlos a un alto grado de perfección constructiva. Baste aludir al Panteón y a la basílica de Santa Constanza, en Roma, y a la de San Lorenzo, en Milán.
De edificios parecidos es de donde se derivan los elementos constructivos característicos de las iglesias llamadas bizantinas por ser expresión de aquel arte que desde el siglo V al XV (1453) ha florecido alrededor de Bizancio, la fastuosa capital del Imperio de Oriente y emanación directa del espíritu y de los particulares usos litúrgicos de la Iglesia griega.




Existen católicos españoles, muy voluntariosos y seguramente mejores personas que éste que escribe, que cuando hablan de Política es para ponerse a temblar.
Parece que nuestro arzobispo ha cogido el gusto por viajar. A su reciente viaje de once días por tierras dominicanas le ha seguido un viaje a tierras italianas, concretamente a Milán. Allí participó en un Congreso organizado por aquella archidiócesis sobre las respuestas de la Iglesia a la crisis económica. Quizá n.s.b.a. cardenal Martínez Sistach, como muchos presidentes de gobierno, está buscando contrastar una mala popularidad en su propia tierra con una muy buena imagen internacional. Además nuestro prelado tenía que quitarse la espina de su última visita a aquella diócesis, cuando por una mala organización y previsión de su viaje (algo habitual en su persona y en su gobierno diocesano) se quedó sin ni siquiera poder saludar a S.E.R. el cardenal Dionigi Tettamanzi. En aquella ocasión iba acompañado de su queridísimo Rvdo. Josep Maria Turull y de otros sacerdotes de las últimas generaciones y en ésta se acompañó del Rvdo. Salvador Bacardit, a quien hemos podido volver a ver vestido sacerdotalmente (foto de abajo), ¡quien lo ha visto y quien lo ve!, pensar que cuando era formador del Seminario recomendaba a los seminaristas la lectura del libro de Jacques Gaillot: "Una iglesia que no sirve, no sirve para nada"…
El entierro del obispo Deig en la catedral de Solsona 




