Cantalamessa, las bienaventuranzas y la exégesis
Continuando con el tema de estos últimos días, me parece interesante este otro texto del P. Cantalamessa, publicado por , que, hablando de las bienaventuranzas, presenta dos puntos que, a mi juicio, son esenciales.
En primer lugar, advierte del peligro de creer, como muchos autores actuales, que sólo por medio de la investigación histórica se puede llegar al Jesús “auténtico”. Es la fe de la Iglesia, basada en la Palabra de Dios y en la Tradición, la que nos muestra al auténtico Jesús que nació en Belén siendo Augusto emperador, murió en tiempos de Poncio Pilato y resucitó para nuestra salvación.
Por otra parte, los Evangelistas no son simplemente historiadores, sino que, mediante la inspiración del Espíritu Santo, en sus Evangelios nos ofrecen los hechos y también la comprensión auténtica del significado que los mismos tienen para nuestra salvación. Es decir, su historia es una auténtica historia de salvación.

Quaestio quodlibetalis 4. En el , recogí un texto de Raniero Cantalamessa, el predicador de la Casa Pontificia, sobre la primera bienaventuranza, en la que afirmaba que las bienaventuranzas sólo se entienden desde Cristo. Lo cierto es que, aun siendo consciente de lo valiosos que son las reflexiones del P. Cantalamessa, me sorprendió el interés que suscitaron, con más de mil visitas. Me he dado cuenta luego de que el texto parecía responder a un artículo de Xabier Pikaza sobre el tema, en el que se defendía la tesis contraria.
Hoy recojo esta breve reflexión del P. Raniero Cantalamessa, el Predicador de la Casa Pontificia, sobre una frase del Evangelio de hoy, la primera bienaventuranza: Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos.
Al contar nuestra experiencia en el , los lectores hicieron varias preguntas:
Después de leer un de este blog sobre la evangelización de Japón, un lector me envió un testimonio de su propia experiencia, que me pareció interesantísimo.



