Encuentro asfalto - sierra en Buitrago
Fue una buena idea que ayer se celebrase la mensual reunión de arciprestes de la Vicaría I de Madrid, a la que pertenezco, en Buitrago del Lozoya. Fue muy biena idea que nos invitaran a participar en la segunda parte del encuentro a los sacerdotes de estos pueblos.
Los curas de los pueblos serranos de Madrid, aun siendo unos privilegiados con relación a la pastoral rural de tantas diócesis, y especialmente los de la llamada hoy “Sierra norte” y hasta hace unos años “Sierra pobre", vivimos una cierta sensación de soledad y aislamiento dentro de la propia diócesis. Es normal. La diócesis de Madrid tiene ten enorme peso en la ciudad y en las grandes poblaciones, que podemos decir que eso es lo que arrasa con todo.

Es lo que tenemos los curas de pueblo, que andamos como los almendreros, de fiesta en fiesta. Aquí, aunque parece que todo es lo mismo, cada día tiene su afán y cada afán es una nueva oportunidad de encuentro, celebración y anuncio del evangelio.
Es que, ya ven, hablando con una de esas personas que se dirigen a ti impostando la voz a la vez que mantienen un tono cálido y sugerente a la vez que pareciera propio de quien va a abrir para ti el último sello oculto de la gran revelación y te concede seas iniciado en los misterios de la fe, la vida y la esencia de tu propio yo.
Me he quedado tan patidifuso con el





