29.07.26

Cambios de destinos pastorales

Lo habitual de cada año. En estos días aparecen en todas las diócesis las listas con los nuevos destinos pastorales. No andemos con especulaciones. Es lo normal.

Las razones pueden ser, de hecho son, de lo más variado. Sacerdotes cansados en su actual destino y a los que puede venir bien un cambio, parroquias que necesitan un impulso, problemas sobrevenidos como una enfermedad o la defunción de un sacerdote, falta de empetía entre el equipo sacerdotal y los fieles o entre los mismos presbíteros. sacar adelante una comunidad que ha experimentado serias dificultades. Pero claro, esto supone más movimiento de lo inicialmente previsto, porque el sacardote que cambia deja un hueco que hay que rellenar de alguna manera, así que se pensaba en tantos nombramientos y al final se acaban multiplicando. 

Por parte de los sacerdotes estos son siempre momentos de generosidad y diálogo sincero con el obispo o el vicario episcopal correspondiente. Me toca ahora un nuevo destino pastoral. Siempre ha sido fácil. Y en esta ocasión, también. Ya no se estila eso de ordeno y mando y te aguantas. En esto se ha avanzado mucho. Los obispos han progresado en humanidad, comprensión y diálogo y los curas en generosidad y disponibilidad. 

Un reto para las parroquias y demas instituciones pastorales. Hay casos, una excepción generalmente, en que los fieles exclamen un ¡por fin se lo llevan! Más común es que lo sientan e incluso encontrarte con una dura oposición. Inmenso error. Cada parroquia no es una pequeña diócesis, sino una comunidad que tiene sentido solo como parte de la iglesia diocesana. También han de hacer un ejercicio de generosidad, humildad y obediencia que no renunciia al diálogo, sino todo lo  contrario. Que una parroquia manifieste al obispo su situación, su realidad y sugiera caminos de vida futura es muy de agradecer.

A poco más de un mes de dejar esta queridísima Sierra Norte para incorporarme a la parroquia de Miraflores, pido:

  • a los curas que nos vamos, hacerlo con elegancia, agradecidos por el nuevo destino y animando a los fieles a acoger a su nuevo pastor y ofrecerle su disponiblidad
  • a los fieles, que sepan dar gracias a Dios por el sacerdote que han tenido, y acojan al que llega con alegría y confianza en Dios y en su Iglesia. 
  • y a todos que sigamos rezando unos por otros. 

Las cosas son sencillas si los mismos sacerdotes queremos que así sean. Pues que lo sean. 

24.07.26

Divertimento veraniego. Rosario sinodal

Cada día celebro en algunio de mis pueblos. Siempre con el mismo ritmo: rosario y exposición del Santísimo y luego la santa misa. Los que han leído “Pastoral rural para urbanitas escépticos” ya saben que el rezo del rosario lo dirigen las buenas mujeres de estos pueblos. No solo eso, sino que hasta conocen sus nombres: Paquita, Luisa, Almudena, Leo, Toñi, la hermana Irasema. Mientras, servidor se queda a libre por si acaso alguna confesión. 

No hay nada más sereno que el rosario. Difícilmente podrás encontrarte con sorpresas, aunque ya les digo yo que cuando menos se piensa, salta la liebre. 

Misterios luminosos del santo rosario. Jueves. Pura tranquilidad, monotonía de avemarías repetidas por esas fidelísimas mujeres. En ese momento, la que dirige, proclama solemnemente: “Tercer misterio: el anuncio del Reino de Dios invitando a la CONVERSACIÓN". Ya saben cómo es esto: una palabra mal leída le sale a cualquiera. 

Pues ya ven. El caso es que si lo das vueltas, que la loca de la casa no para, puedes acabar concluyendo que el Señor, sin que la buena de la señora que dirigía el rezo fuera consciente, inspiró en su corazón la llamada a la sinodalidad, de forma que hoy, más que llamar a la conversión, cosa siempre exigida desde arriba, queda mucho más actual la conversación y por supuesto entender que lo maduro, responsable y evangélico es apostar por el diálogo, la conversación distendida y el discernimiento común. 

Lástima que esta buena mujer, en su errata, no se hubiera lanzado del todo y rematar a gol añadiendo eso de “Invitando a la conversación en el Espíritu", lo cual hubiera sido la guinda definitiva en nuestra experiencia rural - mariana - espiritual - sonodalizante.

Tampoco es el único caso, porque otra vez alguien proclamó eso de “La venida del Espíritu Santo sobre el colegio cardenalicio", trasladando la idea de que si es verdad de que el Espíritu en Pentecostés vino sobre el colegio apostólico, lo de acudir al colegio cardenalicio podría ser algo bastante menos frecuente. Recuerdo cuando Benedicto XVI llegó a afirmar que hemos tenido papas que seguramente no hubiera elegido el Espíritu Santo. Vaya usted a saber. 

Más complicado es encontrar la posible razón teológica que justifique eso de “La autorrevelación del Señor en las bodas de CANADÁ". Tal vez algún día. Cosas nuestras. 

22.07.26

Cosas que no son obligatorias en misa y otras que sí

Es que, con el paso del tiempo, los vicios adquiridos y las cosas que la gente observa, podemos acabar con los principios trastocados, de forma que lo accesorio pasa a ser fundamental, lo fundamental queda diluido y el ritmo propio muy trastocado.

 

Obligatorias:

Lugar digno -no andemos celebrando en cualquier sitio por capricho o esnobismo-.

Altar bien dispuesto y preparado: mantel o manteles, velas, adorno apropiado.

Vasos sagrados según las normas litúrgicas.

Misal romano. Leccionario apropiado. Respetar las rúbricas.

Ornamentos prescritos: alba, cíngulo, estola y casulla.

No obligatorias:

Las moniciones.

Cantar, por ejemplo.

Añadir elementos extraños en el ofertorio. No a las procesiones interminables de ofrendas.

La homilía en todas las misas.

El rito de la paz.

 

Ritmo propio

Las misas no son propiedad del celebrante ni del pueblo. Son de la Iglesia.

Los fieles tienen derecho a saber qué se van a encontrar: una misa de treinta, cuarenta minutos o una hora; si cantada hasta el agotamiento o rezada. O peor algún, el mismo horario, la misma parroquia y hoy son treinta minutos y el próximo domingo hora y cuarto. Más respeto a los fieles.

El centro de la misa es Cristo, y Cristo en el Calvario, no el sacerdote.

La misa tiene su tiempo y su ritmo. Pasa en ocasiones que dedicamos tanto tiempo a lecturas y, sobre todo, a la homilía, que se compensa corriendo en la plegaria eucarística. Inmenso error.

Las grandes solemnidades necesitan, perdón, solemnizar. Que se note la liturgia.

Como ven, cuatro líneas sin mayores pretensiones. Pero si se cuidatran, mejor nos iría, digo yo.  

18.07.26

Qué pasa en la Iglesia. Nº 126

ESPAÑA

1. Escuela de verano de la Conferencia Episcopal. Sin demasiada pena ni gloria hasta que Argüello dijo eso de que “cuando un estado olvida le ética se convierte en una cueva de ladrones". Se picaron -ajos come- y se lió.  

2. Año jubilar de san Juan de la Cruz. “Determinadas tendencias pastorales actuales corren el riesgo de centrarse excesivamente en la actividad humana".

3. Los sueldos de Cáritas Madrid. Tres de cada diez euros recaudados van a ese capítulo. 

MUNDO

4. Nunca faltan obispos cantamañanas. Por ejemplo el de Malinas-Bruselas que viene encantado de participar en el sínodo anglicano de York y apuesta por la ordenación de hombres casados. 

5. El hartazgo de muchos católicos alemanes. Hartos de que todo se lo guisen y se lo coman los progres de siempre. Reivindican ser católicos como toda la vida. 

6. Francia aprueba la eutanasia. Los obispos advirtieron de que legalizar la eutanasia supone transformar radicalmente la misión de la medicina y romper el principio fundamental de protección de toda vida humana, especialmente la de los enfermos, ancianos y personas más vulnerables.

7. Revive la abadía de Bellefontaine. Con 12 monjes enviados desde la abadía de Barroux.

8. Cinco años de Traditionis custodes. Un lío. 

9. Próximo destino Miraflores. Toca dejar estos pueblos serranos para iniciar una nueva tarea pastoral. 

16.07.26

Hasta siempre, Sierra Norte. Hola, Miraflores

Eterno, solamente Dios. Han sido nueve años en la Sierra Norte con un enorme cariño por Braojos, La Serna, Piñuécar y Gandullas. Años gozosos y espiritualmente muy fructíferos.

Pasan los años. Camino de los 72 años y empezando a descubrirme limitado. El cansancio aparece, no son las fuerzas ni de los cincuenta ni de los sesenta y las cosas van pesando. He perdido reflejos y conducir va siendo más costoso, muy especialmente por la noche. Lo he pensado mucho, lo he hablado con algún sacerdote de toda confianza y por supuesto con mi vicario episcopal que así se lo planteó al señor cardenal. Todos de acuerdo en que es el momento del cambio ahora que todavía estoy bien.

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