Cáritas. Que aclare su identidad
Campaña de Cáritas en favor de las personas sin hogar con el lema “No dejes que se queden fuera de cobertura”. Un cartel sin ninguna referencia religiosa. Con el cartel, un folletito que habla de apoyar, integrar, red de recursos, red social de apoyo. Que está muy bien para cualquier ONG, cualquier proyecto solidario, cualquier idea. El problema es que se supone que Cáritas no es una ONG más, sino “la confederación oficial de entidades de acción caritativa y social de la Iglesia católica”. Digo yo, que a lo mejor es un decir, que si somos la Iglesia católica, algo se debería notar y algo más tendremos que aportar a la sociedad que un despacho y unos recursos. Vamos, digo yo.
Interesante, al pie del cartel, las organizaciones implicadas en la campaña de la gente sin hogar, Organiza Cáritas. Colaboran XAPSLL, que es una organización del ayuntamiento de Barcelona y cuya web está actualmente fuera de servicio; Beste Bi, una plataforma que une a las asociaciones de Bizkaia que trabajan en eliminar el sinhogarismo y a favor de la inclusión residencial, entre las que se encuentra Caritas Bizkaia, y Faciam.
Muy interesante quién financia la campaña: “Gobierno de España. Ministerio de derechos sociales y agenda 2030”.


Inicial, media y final. No sé ya la cantidad de convocatorias que tengo sobre mi mesa para los próximos días. En esta Iglesia nuestra no hay nadie con un mínimo encargo a su persona que no decida, antes de nada y por encima de cualquier otra realidad, organizar un amplio calendario de reuniones con el objetivo fundamental de reunirnos más.
No hermanos, no. No se hagan ilusiones pensando que la superación de esquemas rígidos, y la derrota de esa forma de pensar consistente en que lo blanco es blanco y lo negro negro nos hacen entrar por fin en caminos de libertad y de misericordia. Todo lo contrario. El depende como gran categoría, lejos de ahondar en libertades y ser garantía de una forma de pensar en la que de verdad quepamos todo, en realidad es el arma definitiva de la peor de las dictaduras que, lejos de disponer y aplicar un código de derecho claro y unos criterios, principios y dogmas del todo clarificados, opta por un aparentemente bunismo basado en que en el fondo todo depende, pero que al fin y a la postre se convierte en patente de corso para el que manda.