InfoCatólica / Cor ad cor loquitur / Categoría: Sobre el autor

24.04.10

Cierre temporal del blog

Ayer han ingresado a mi esposa en el hospital así que durante los próximos días no escribiré nada en el blog. Todavía no sabemos si la cosa es grave o sólo un susto. Tienen que hacerle una serie de pruebas. Os pido que recéis por todos nosotros, en especial por ella.

Gracias por todo.

14.04.10

Mis posts preferidos

Habrá quien no se lo crea o quien me recomiende que vaya al psiquiatra, pero el “Luis Fernando” que suele aparecer en este blog no es exactamente el mismo al que sólo conoce Dios, su mujer y muy pocas personas más. En otras palabras, si alguien me pidiera que eligiera los que creo que son los mejores posts de mi etapa como blogger, o si alguien me preguntara “¿y tú quién eres y cómo vives o querrías vivir tu fe cristiana?", mi respuesta sería esta lista:

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10.04.10

Yo soy Germinans Germinabit

Sinceramente, cuando la web de Germinans Germinabit empezó a dar sus primeros pasos, nadie pensaba que llegaríamos a una situación tan alucinante como la que ha tenido lugar este jueves. Desde un primer instante se supo que GG era una especie de grano muy molesto para los sectores nacionalistas y “progresistas” de la Iglesia en Barcelona y el resto de Cataluña. La llegada del cardenal Sistach a la sede metropolitana de la Ciudad Condal y sus primeras medidas pastorales supuso, en opinión de los miembros de GG, un retroceso claro a una situación pasada que había sumido a su iglesia local en una postración espiritual penosa. Cuando el cardenal puso al frente de los órganos de gobierno a sacerdotes cuya línea eclesial es, en mayor o menor medida, la causante de la decadencia del catolicismo en Cataluña, sólo cabían dos opciones: mirar para otro lado o hacer algo. Y ese algo se llamó Germinans Germinabit.

Germinans refleja a la perfección aquello que el Papa Pío XII dijo hace ya 60 años: “Finalmente, Nos querríamos todavía añadir una palabra referente a la opinión pública en el seno mismo de la Iglesia (naturalmente, en las materias dejadas a la libre discusión). Se extrañarán de esto solamente quienes no conocen a la Iglesia o quienes la conocen mal. Porque la Iglesia, después de todo, es un cuerpo vivo y le faltaría algo a su vida si la opinión pública le faltase; falta cuya censura recaería sobre los pastores y sobre los fieles“. Sin la presencia de GG, la Iglesia en Barcelona y Cataluña no contaría con una opinión pública que plantara cara a un modelo eclesial que, salta a la vista, está fracasando estrepitosamente. No hay visita papal que pueda edulcorar los hechos. Es más, se da la circunstancia de que en la propia Cataluña ya hay otra forma de trabajar que está demostrando que funciona. Baste constatar un hecho: el seminario de Terrassa tiene ya más seminaristas que el de Barcelona. Que es algo así como si el seminario de Getafe superara en número de seminaristas al de Madrid. Algo inconcebible en una situación normal.

Tan cierto como que la presencia de GG ha sido fundamental para el presente y el futuro de la Iglesia en Cataluña, lo es el hecho de que no todo lo que sale de esa web es perfecto. Los “chicos del germi” han metido la pata en alguna ocasión. A veces se han podido exceder en determinados juicios y valoraciones. No son infalibles. El no estar de acuerdo con todo lo que dicen y el cómo lo dicen puede ser hasta saludable. Pero, en mi opinión, basta con tener un gramo de discernimiento espiritual para ver la mano de la Providencia en la existencia de ese portal. No hace falta ser como esos progres cursis que llaman profetas a todos los que coinciden con sus puntos de vista. Germinans no es la voz profética del Señor para la Iglesia en Cataluña. Pero sí que representan a muchos sacerdotes y seglares que temen que el catolicismo se convierta, en esa tierra, en una especie de ente minoritario entregado a un cesaropapismo de baja estofa.

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9.04.10

Testigos del amor en una tierra dañada por el odio

Hoy es uno de esos días donde me siento especialmente contento por la portada en InfoCatólica. Y es que la entrevista que, para nuestro portal, ha realizado Milenko Bernadic al Cardenal Arzobispo de Sarajevo, S.E.R Vinko Puljic, deja un buen sabor de boca. Ser obispo o cardenal nunca es una tarea “fácil” o “cómoda". Pero serlo en un país donde los católicos son una minoría con dificultades, añade dificultad al ministerio. Por otra parte, la gracia de Dios fortalece al pastor que conduce al rebaño de Cristo allá donde el evangelio no está en el corazón de la mayor parte de los hombres.

Tras las dos grandes guerras del siglo pasado, Europa se creía libre de grandes conflictos militares. Falsa ilusión que no tiene en cuenta que el hombre tiene una querencia hacia el mal que sólo puede ser opacada, y a veces ni eso, por la luz del evangelio. La antigua Yugoslavia saltó hecha pedazos y los Balcanes se convirtieron en el escenario de una pesadilla que parecía olvidada. No es necesario relatar los horrores que tuvieron lugar. Todo el mundo los conoce.

En una tierra tan sacudida por la violencia, y en la que el elemento religioso-nacionalista fue, en cierta manera, fundamental para separar a unos de otros, es necesario que el testimonio de los cristianos ayude a recomponer heridas y a poner la semilla de una convivencia futura en paz y armonía. Sabemos que no es fácil. El odio y el rencor, a veces enterrados en las almas durante décadas, dan sus frutos nefastos en cuanto reciben la lluvia ácida de la irresponsabilidad política y cívico-social. El mal siempre tiene profetas que lo propagan. Por eso es tan necesario que los testigos del amor de Cristo brillen con luz propia y potente. Y ese es el papel que juega el cardenal Puljic.

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3.04.10

Si se hubiera hecho caso a Pío IX...

Lo tomo de la Encíclica Qui Pluribus de Pío IX:

Los Obispos, defensores de la Religión y de la Iglesia

En tal vicisitud de la Religión y contingencia de tiempo y de hechos, Nos, encargados de la salvación del rebaño del Señor, no omitiremos nada de cuanto esté a nuestro alcance, dada la obligación de Nuestro ministerio apostólico; haremos cuantos esfuerzos podamos para fomentar el bien de la familia cristiana.

Y también acudimos a vuestro celo, virtud y prudencia, Venerables Hermanos, para que, ayudados del auxilio divino, defendáis, juntamente con Nos, con valentía, la causa de la Iglesia católica, según el puesto que ocupáis y la dignidad de que estáis investidos. Sabéis que os está reservado la lucha, no ignorando con cuántas heridas se injuria la santa Esposa de Cristo Jesús, y con cuánta saña los enemigos la atacan. En primer lugar sabéis muy bien que os incumbe a vosotros defender y proteger la fe católica con valentía episcopal y vigilar, con sumo cuidado, porque el rebaño a vos encomendado permanezca a ella firme e inamovible, porque todo aquel que no la guardare íntegra e inviolable, perecerá, sin duda, eternamente. Esforzaos, pues, en defender y conservar con diligencia pastoral esa fe, y no dejéis de instruir en ella a todos, de confirmar a los dudosos, rebatir a los que contradicen; robustecer a los enfermos en la fe, no disimulando nunca nada ni permitiendo que se viole en lo más mínimo la puridad de esa misma fe. Con no menor firmeza fomentad en todos la unión con la Iglesia Católica, fuera de la cual no hay salvación, y la obediencia a la Cátedra de Pedro sobre la cual, como sobre firmísimo fundamento, se basa la mole de nuestra Religión. Con igual constancia procurad guardar las leyes santísimas de la Iglesia, con las cuales florecen y tienen vida la virtud, la piedad y la Religión. Y como es gran piedad exponer a la luz del día los escondrijos de los impíos y vencer en ellos al mismo diablo a quien sirven, os rogamos que con todo empeño pongáis de manifiesto sus insidias, errores, engaños, maquinaciones, ante el pueblo fiel, le impidáis leer libros perniciosos, y le exhortéis con asiduidad a que, huyendo de la compañía de los impíos y sus sectas como de la vista de la serpiente, evite con sumo cuidado todo aquello que vaya contra la fe, la Religión, y la integridad de costumbres. En procura de esto, no omitáis jamás la predicación del santo Evangelio, para que el pueblo cristiano, cada día mejor instruido en las santísimas obligaciones de la cristiana ley, crezca de este modo en la ciencia de Dios, se aparte del mal, practique el bien y camine por los senderos del Señor.

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