El obispo de Amberes versus la enseñanza de la Biblia y de Trento
Mons. Johan Bonny es, por decisión de Benedicto XVI, obispo de Amberes (Bélgica). Y ha escrito una carta en la que se sitúa del lado de las tesis heterodoxas del cardenal Kasper. En su carta se lee en una misma frase una gran verdad y una invitación a vivir en pecado:
Las personas que están divorciadas y vueltas a casar también necesitan la eucaristía para crecer en unión con Cristo y con la comunidad de la Iglesia
Gran verdad. Todos necesitamos la eucaristía para crecer en unión con Cristo y con la Iglesia.
y para asumir su responsabilidad como cristianos en su nueva situación.
Gran mentira. Su responsabilidad como cristianos es vivir en santidad. Es decir, alejados del pecado. Y tal hecho es incompatible con la condición de adúlteros.
Sí, adúlteros. Se da la circunstancia, ignorada al parecer por ese obispo y me temo que incluso por muchos de los defensores de la imposibilidad de que se dé la comunión a esos fieles, que nuestro Señor Jesucristo definió como adúlteros a quienes se divorcian y se vuelven a casar. A ver si vamos a caer en la misma trampa que los proabortistas nos quieren colar, al no hablar casi nunca del término aborto, al que llaman interrupción voluntaria del embarazo. Ocurre igual con términos como “pecado mortal", que ha desaparecido para pasar a llamarse “situación irregular", pecado “grave” o similares. Si se quita lo de mortal, queda más políticamente correcto.

Han pasado ya unos cuantos meses desde que los obispos españoles cumplieran con la preceptiva visita “ad limina” a Roma. Entre los muchos temas que salieron en los encuentros del papa Francisco con los prelados, la cuestión de los divorciados vueltos a casar salió en al menos tres ocasiones en diferentes grupos de obispos. Hoy sabemos lo que les dijo a uno de esos grupos, en el que estaba Mons. Demetrio Fernández, obispo de Córdoba. Y desde ya les cuento que es más o menos lo mismo que el Papa dijo en las otras dos ocasiones de las que tengo certeza que habló del tema. Cito a don Demetrio:
Hoy el diario El Mundo nos obsequia con una entrevista a esa eminencia de la ciencia llamado Stephen Hawking, de quien entre otras cosas cabe alabar la forma en que afronta una enfermedad terrible.
El mundo del circo, con sus grandezas y sus miserias, a veces era un instrumento por el cual personas con “anomalías” físicas podían ganarse la vida. Es el caso de las conocidas como “mujeres barbudas", que padecían un desequilibrio hormonal que les provocaba un exceso de vello facial. En ocasiones se convertían en el mayor reclamo publicitario para atraer a la gente a las funciones.
Cada vez es más evidente que quienes se informan de lo que ocurre en la Iglesia únicamente en medios ajenos a la misma, tienen muchas posibilidades de llegar a creer que el catolicismo está a punto de convertirse en un refrito del anglicanismo o del protestantismo liberal, cambiando sus doctrinas milenarias en asuntos tan delicados como la familia, el sacramento de la confesión y la Eucaristía.


