Categoría: Escatología
21.06.10
“El papa ha dicho que el infierno no existe…”
“Que queeee?”
“Como lo oyes, el Papa lo ha dicho, para que veas que la Iglesia dice hoy una cosa y al día siguiente dice otra….”
Conversaciones similares deben de haber ocurrido centenares de veces, de las cuales, yo debo haber presenciado por lo menos diez.
Y no es que para mi desde el primer momento no fuera evidente que esto no podía ser cierto, pero me intrigaba saber si era simplemente palabras inventadas puestas en la boca del Papa, o simplemente una malinterpretación de las mismas.
10.06.10
Es frecuente escuchar negar la existencia del infierno a miembros de sectas como los testigos de Jehová o adventistas del séptimo día. Para los católicos sin embargo, el infierno es dogma de fe.
A este respecto enseña el Catecismo de la Iglesia Católica:
“1033 Salvo que elijamos libremente amarle no podemos estar unidos con Dios. Pero no podemos amar a Dios si pecamos gravemente contra El, contra nuestro prójimo o contra nosotros mismos: “Quien no ama permanece en la muerte. Todo el que aborrece a su hermano es un asesino; y sabéis que ningún asesino tiene vida eterna permanente en él” (1 Jn 3, 15). Nuestro Señor nos advierte que estaremos separados de El si no omitimos socorrer las necesidades graves de los pobres y de los pequeños que son sus hermanos (cf. Mt 25, 31-46). Morir en pecado mortal sin estar arrepentido ni acoger el amor misericordioso de Dios, significa permanecer separados de El para siempre por nuestra propia y libre elección. Este estado de autoexclusión definitiva de la comunión con Dios y con los bienaventurados es lo que se designa con la palabra “infierno".”
22.10.09
La Iglesia enseña que cada alma espiritual es directamente creada por Dios -no es “producida” por los padres-, y que es inmortal: no perece cuando se separa del cuerpo en la muerte, y se unirá de nuevo al cuerpo en la resurrección final.
A pesar de que la doctrina de la inmortalidad del alma está claramente revelada en las Escrituras, existen sectas y denominaciones protestantes (testigos de Jehová, adventistas, etc.) que apegándose a una interpretación privada de la Biblia se obstinan en rechazarla. He aquí un resumen de sus argumentos.