La misión de P. Cornelio y sus hermanos

Sacerdotes que oran y ofrecen expiación para proteger a otros sacerdotes «atacados por el demonio»

Son 150 sacerdotes, más varios cientos de religiosas y laicos consagrados repartidos por el mundo, auténticos ‘guerreros espirituales’ en pleno siglo XXI, debido al particular carisma y espiritualidad de su Orden de los Canónigos Regulares de la Santa Cruz y el movimiento Opus Sanctorum Angelorum. Una de sus particulares tareas es ofrecer expiación para proteger -mediante la oración y adoración eucarística-, a todos los sacerdotes que «son atacados por el demonio» o se encuentren bajo algún yugo que los aleja de su ministerio y fidelidad a Dios.

(Portaluz/InfoCatólica) El padre Cornelius Pfeifer, Licenciado en Liturgia y con un doctorado sobre Ángeles y Liturgia por la ‘Pontificia Universidad de la Santa Cruz’ de Roma, es uno de estos sacerdotes que tiene a los Ángeles como aliados poderosos de su tarea y para quien las diversas propuestas que hoy ofrece la New Age corrompen la espiritualidad auténtica, la verdad sobre los ángeles y mueven al error incluso a muchos católicos.

Sus declaraciones a Portaluz, contienen argumentos nacidos de la experiencia respecto de esos temas, además de novedosas revelaciones sobre el «Ángel de la Guarda» y la unión espiritual que ocurre en la Adoración Eucarística entre el hombre y los ángeles. 

La Orden de los canónigos regulares de la Santa Cruz y el Movimiento Opus Sanctorum Angelorum dice tener por misión «la expiación por la salvación de las almas, especialmente de sacerdotes y consagrados». Expiar significa borrar culpas. ¿A qué se refieren ustedes y qué hacen para expiar?

Borrar, solo Dios puede borrar la culpa a través de su misericordia. Los sacerdotes, cuando ellos se confiesan, Dios les perdona sus culpas y pueden comenzar de nuevo. ¿Pero ahora, cómo reparar las consecuencias del pecado? Bueno, también ofreciendo nuestras oraciones, sacrificios, renuncias… en especial por los sacerdotes, primero porque ellos están atacados por el demonio y necesitan una protección, una nube de oración y por eso les enviamos a los santos ángeles a todos ellos. Por ejemplo, hacemos lista de todo el clero de una diócesis y aquella gente que se compromete, reza por cada uno de ellos, asumiéndose una cierta maternidad espiritual. Esa es nuestra primera tarea, apoyar a la Iglesia apoyando a nuestros sacerdotes, para que pueda darse la gracia y sean ejemplos de santidad para el pueblo. Si queremos apoyar, expiar la culpa de otra persona, yo hago algo, pongo mi oración pidiendo a Dios para que convierta a esta persona. Dios respeta la intimidad y la decisión tiene que tomarla la persona misma, pero por la intercesión Dios da gracias, da un cierto calor, un amor de Dios, el conocimiento de su misericordia. Y eso ayudará a la persona que quizá está esclavizada en su vicio o pecado para tomar una decisión y salirse, aceptar a Cristo.

¿Conoce experiencias significativas de algún sacerdote o consagrado convertido por esta intervención que identifica a su Orden y Movimiento?

Sí, he visto muchas conversiones. Sacerdotes que de repente han recibido alguna gracia, pues eran antes sacerdotes más mundanos que de iglesia, acumulando riquezas… comenzábamos a rezar por él y hemos visto muchas conversiones. También de sacerdotes que descubrieron la belleza del mundo espiritual y se han consagrado a los ángeles. En especial con la consagración al Ángel de la Guarda hemos visto muchos cambios. Cristianos que se confesaban apenas una vez por año, que de vez en cuando iban a misa, y hoy se han vuelto fervorosos que se confiesan cada mes y que van a misa todos los días. De la misma manera en los sacerdotes hemos visto que si han aceptado esta colaboración de los ángeles y se han consagrado a ellos, palpan los frutos de su sacerdocio, aman y se entregan. Han experimentado una nueva primavera de ser sacerdote. El ángel nos muestra la dignidad, la grandeza del sacerdote.

¿Los ángeles son un modelo de vida cristiana en la expiación?

Los santos ángeles están en la visión beatífica en el cielo. Presiden una misión durante una vida humana. Acompañan al ser humano aquí en la tierra prestando un servicio. Ellos ven todo a través de la luz de Dios, junto con los santos, y como están en la visión beatífica no viven de la fe. Conociendo el bien, contemplando la gloria, la belleza de Dios, lo hacen todo por amor. No pueden expiar como nosotros. Primero, no tienen cuerpo como nosotros, no pueden sufrir físicamente, pero en cierto sentido también desean salvar (lo dice San Pedro en una de sus cartas)… contemplan lo que está aconteciendo en la Iglesia. Ver a Jesucristo expiando, muriendo en la cruz, para los ángeles fue toda una sorpresa. Ellos no lo esperaban. Dios les reveló el plan, pero no se imaginaron que Dios iba de lo más alto a bajar a lo más profundo del dolor humano, a hacerse hombre y morir por nosotros. Entonces, también el ángel tiene este deseo de imitar a Cristo y, por lo tanto, en cierto sentido, los ángeles se iluminan y prestan el servicio (de interceder) por nosotros. No tiene este valor expiatorio, pero al interceder por nosotros ayudan a los hombres para salir del mal.

¿Es verdad que existe el ángel de la Guarda? ¿En qué se basa para afirmarlo?

En la Sagrada Escritura, Jesús afirma claramente la existencia de los ángeles. Sobre el Ángel de la Guarda, dice Jesús, «los ángeles de los niños ven continuamente el rostro de mi padre que está en el cielo» (mateo 18,10). Estos niños tienen un ángel, que les acompaña cuando llegan a este mundo. La fe en el Ángel de la Guarda la encontramos también en la comunidad cristiana. Cuando Pedro fue llevado por un ángel (capítulo 12 de los hechos de los Apóstoles) desde la cárcel, llega a la casa de Marcos donde estaba reunida la comunidad, la sirvienta abrió la puerta y dijo «está afuera Pedro». Uno de ellos responde «estás loca, es su ángel», porque pensaban que el Ángel de la Guarda estaba ahora pidiendo oraciones para Pedro, que estaba en la cárcel. Es un testimonio de la fe de la Iglesia en el Ángel de la Guarda.

Después, en los primeros siglos, los padres de la Iglesia testimonian sobre el Ángel de la Guarda. La fe de que un buen ángel acompaña al ser humano viene del judaísmo y del Antiguo Testamento. En la oración de Jacob, después en los salmos hablan del ángel que les protege; o Éxodos 23 habla de que «yo mandaré al ángel delante de ti para que sepa proteger tu vida» ahí, es Dios quien habla al pueblo de Israel. El ángel que guiaba al pueblo a través del desierto también se puede interpretar como el Ángel Custodio de los pueblos. El Ángel personal es una fe que se transmite a través de toda la historia de la Iglesia, en la vida de los santos encontramos estas afirmaciones. En el Catecismo de la Iglesia Católica, dice claramente desde el inicio de la vida hasta la muerte, y también más allá de la muerte el hombre está bajo la protección de los ángeles, de su Ángel Custodio.

Creemos entonces que yo tengo un ángel personal, va a estar siempre conmigo y es una expresión del amor personal de Dios para nosotros. Porque Dios nos ama como padre y para expresar que es un amor personal me manda a un siervo desde el cielo, para que su protección de Padre Celestial siempre me acompañe. Dios es evidentemente la causa de todo, de las gracias que recibo, pero también actúa a través de causas segundas… el Ángel, que actúa en el nombre de Dios.

¿Cómo participan los ángeles en la Adoración Eucarística?

Ellos participan en los sacramentos, en el bautismo y sobre todo en la santa misa y también esto incluye la Adoración Eucarística. Ellos no comulgan, pero adoran la Eucaristía, el hombre es el privilegiado de esta comunión y aquí se realiza una unión que es más profunda que cualquier unión humana, física o que podamos imaginarnos, porque es una unión sobrenatural. A través de la Eucaristía, Cristo une todas las cosas. Así también los ángeles son integrados en esta unión profunda entre las criaturas hombre-ángel, unidos en Cristo.

En sus prédicas usted advierte de la contradicción y riesgo espiritual que importa para el creyente adherir a prácticas de la New Age. ¿Es que algo se daña en el creyente que participa de la New Age?

No se puede generalizar a todas las prácticas de la New Age como cosas demoniacas. Pero el problema con la Nueva Era es que no se distingue su mezcla de dioses y ángeles (seres espirituales) caídos que invocan. Necesitamos claramente un discernimiento de los espíritus para ver si provienen de Dios.

En la edad media tenemos a una santa, la hermana Hildegarda de Bingen que saboreó, escribió, recibió por revelaciones mucho conocimiento sobre propiedades que están en las plantas y que se pueden utilizar para la salud. Pero el problema ocurre cuando las personas usan estas cosas, la medicina alternativa, mezcladas con oraciones que algún chamán, o gurús hacen sobre estas cosas. Entonces, ya no es solamente una cosa que proviene de la naturaleza que tiene una propiedad sanadora, sino que también se trata de algo espiritual. También el Yoga puede exponer a grandes peligros si uno lo practica, porque no solamente es una técnica, sino que está ligada con una religión de dioses… y según nuestro entender católico esos son ángeles caídos. El ángel caído, el demonio, se viste como ángel de luz.

En este caso, ¿Qué es lo que se daña?

Cuando la persona no es consciente o actúa por ignorancia, no es culpable. Cuando se actúa conscientemente -transgredir una ley- tiene efectos. En la biblia tenemos claras indicaciones de no hacer espiritismo, brujerías, preguntar a espíritus… todas esas adivinaciones y cosas que hacen parte o son transmitidas por la Nueva Era. Allí hay una ligación que se va criando con el Maligno. Esto también pasa cuando el hombre pierde la gracia santificante… comete un pecado mortal y sin la gracia, es como abrir una puerta al demonio o darle un cierto poder. Entonces, el pecado tiene consecuencias y nos va alejando poco a poco de Dios, de la gracia de Dios y el pecado en el hombre no es una cuestión espiritual o del alma, sino que también impacta la salud y el cuerpo del hombre. Entonces, si son influencias nocivas, pueden dañarse cosas, pueden producirse enfermedades, o posiblemente un rompimiento de la comunión con Dios y con la Iglesia.

¿Y en el caso de los no creyentes?

Quienes practican esto y no están bautizados… Yo creo que, aunque sea uno pagano, quien recibe el Espíritu Santo luz del discernimiento para distinguir entre lo bueno y lo malo debe seguir su conciencia. Cada ser humano, aunque no recibió la gracia por el bautismo, Dios te da la posibilidad para la salvación.

¿Conoce personas dañadas por participar de alguna práctica New Age?

Sí, tengo 21 años de sacerdote y he atendido muchas confesiones, muchos problemas. Por el confesionario ha pasado de todo, también gente con obsesión demoniaca y hasta posesos, que no siempre, pero que en algunos momentos, se manifestó el demonio. No soy exorcista, oficialmente no puedo ejercer el canon de exorcismo, pero siempre he tratado de ayudarles con oraciones de liberación y sanación.

¿Cómo se reparan estos daños?

Depende de la causa, de si la persona fue consciente, si hizo un pacto con el demonio es una cosa más grave. La persona tiene que renunciar -como renunciamos al demonio en el bautismo-, a las tentaciones, al pecado, a sus acciones y profesar la fe en Cristo, en la Iglesia católica.

Lo que se ha perdido se puede recuperar con la confesión. Cuando se trata de un caso más grave se necesita de un exorcismo, y eso depende de cada caso que se examina; cuando el demonio estaba adentro no sale tan fácil. Pero cuando sale, deja alguna herida que después se tiene que sanar y eso lo puede llevar a un proceso de varias sesiones, un buen tiempo que dura semanas o meses. Pero no hay nada imposible para Dios, para cualquier mal hay un remedio, y es a través de los sacramentos.


Orden de los Canónigos Regulares de la Santa Cruz

Opus Sanctorum Angelorum

3 comentarios

Elsa
Todos debemos orar por nuestro Santo Padre Francisco, por todos nuestros sacerdotes, por nuestros dirigentes religiosos, monjitas y por todos nosotros. El demonio es real y acecha al bueno; entonces, estamos bajo el acecho del mal pero con nuestra oración y la protección de Dios a la Iglesia que fundó Jesucristo saldremos airosos. El camino no es fácil, es estrecho y lleno de espinas pero con Dios en nuestro corazón y en nuestra alma todo lo podremos. "Entonces Jesus dijo a sus discípulos: si alguno quiere venir en pos de mi, niéguese a si mismo, y tome su cruz, y sígame" (S.Mateo 16, 24). Ser Cristiano no es nada fácil, pero con Dios es muy llevadero.
22/06/14 11:31 PM
maria mercedes
Paz y bien. Muy interesante. Yo personalmente llevo haciendo estas peticiones hace años. Me ayudaron muchísimo a comprender el mundo del pecado y del demonio,los escritos de sor Pilar Vega, benedictina, que pasó años de continua lucha incluso física contra los demonios. Solo su confesor sabía que pasaba.Hay una gran ignorancia e incluso falta de fe sobre ángeles y sobre todo demonios Voy a copiar el libro para que pueda ayudar tanto a sacerdotes como seglares. Es pequeño pero intenso.
Bendiciones a todos, unidos a nuestros ángeles, amando y trabajando para Dios y la Santa Madre la Iglesia.
23/06/14 9:59 AM
iSergio
Buenísimo
21/07/14 9:21 PM

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