La visita del papa
El Vaticano ha confirmado la visita de León XIV a España del 6 al 12 de junio de 2026. Estará en Madrid, en Barcelona y en las Islas Canarias. Este acontecimiento es destacable tanto por el visitante como por el país visitado. El papa, por su oficio, representa a la totalidad de la Iglesia, ya que es el pastor universal de la misma. Como obispo de Roma y Sucesor de Pedro, es el nexo visible de unión de todos los católicos y el signo de continuidad con la tradición que proviene de Jesucristo a través de los apóstoles. España, por su parte, es una nación estrechamente vinculada al catolicismo. Sin esa referencia, no se puede entender su historia, su patrimonio artístico y su misma identidad cultural.
El papa Juan Pablo II viajó a España en cinco ocasiones. La primera de ellas tuvo lugar del 31 de octubre al 9 de noviembre de 1982. Visitó Madrid, Ávila – se celebraba el IV centenario de la muerte de santa Teresa de Jesús -, Alba de Tormes, Salamanca, Guadalupe, Toledo, Segovia – donde rezó ante el sepulcro de san Juan de la Cruz -, Sevilla – con la beatificación de sor Ángela de la Cruz-, Granada, Loyola, Javier, Zaragoza, Montserrat, Barcelona, Valencia, la Ribera del Júcar – afectada por las inundaciones – y, finalmente, Santiago de Compostela, en cuya catedral se desarrolló un memorable “Acto europeo”. En las diferentes etapas, el ambiente era de entusiasmo, con una enorme concurrencia de fieles.

El Diccionario de la lengua española define la palabra “burka” del siguiente modo: “Vestidura femenina propia de Afganistán y otros países islámicos, que oculta el cuerpo y la cabeza por completo, dejando una pequeña abertura de malla a la altura de los ojos”.
Existen al menos dos palabras para designar el coleccionismo de tarjetas postales: “deltiología” y “cartofilia”. Inventadas en 1869 por el profesor austríaco Emmanuel Herman, las tarjetas postales se difunden por España a partir de 1871, editadas por la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre. En 1878 la Convención Postal Universal generalizó su uso y aparecieron las primeras vistas de lugares. Entre 1897 y 1905 la casa Hauser y Menet, pionera de las artes gráficas en España, introdujo la tarjeta postal ilustrada utilizando fotografías reproducidas mediante la fototipia, fomentándose así su coleccionismo. Como el texto de la tarjeta quedaba a la vista, se pedía a los carteros que detuviesen la transmisión, incluso recurriendo a los jueces, de cualquier tarjeta postal que contuviese indicaciones contrarias al orden público o a la moral y buenas costumbres.
El filósofo alemán Robert Spaemann (1927-2018) publicó, ya jubilado como profesor de Filosofía, un interesante comentario a los Salmos, titulado “Meditaciones de un cristiano”. “El Salterio – escribe en la introducción a esta obra- es el libro clásico de oración de la sinagoga y de la iglesia. Constituye la mayor parte del Libro de las Horas de los monjes cristianos de Oriente y Occidente, así como del Breviario cotidiano de los sacerdotes. Los salmos pertenecen – con independencia de la fe del lector o del cantor – al patrimonio cultural fundamental de Europa”.
Se repite con frecuencia en nuestra época que vivimos una “crisis antropológica”. No resulta sencilla, ni al alcance de todos, y mucho menos sin estar asediada por el error, la respuesta al interrogante: “¿en qué consiste ser humano?” o, dicho de otro modo, “¿qué es la naturaleza humana?”, ¿qué es lo propio y característico del hombre?






