La encíclica "Magnifica humanitas": Dos amores, dos ciudades
En su obra “La ciudad de Dios” san Agustín elabora una visión teológica de la historia universal. Esta es contemplada como un drama en el que luchan dos amores que fundaron dos ciudades: “el amor propio hasta el desprecio de Dios” fundó la ciudad terrena y “el amor de Dios hasta el desprecio de sí propio”, la ciudad celestial.
Este drama es evocado por el papa León XIV en su encíclica “Magnifica humanitas”, que trata sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial, para distinguir entre un progreso que sirve a la persona y a los pueblos y un progreso que los doblega a la lógica del poder.
La imagen de los dos amores y de las dos ciudades recuerda la diferencia que la Biblia establece entre la construcción de Babel, un proyecto que surge de la absolutización de lo humano y de su pretensión de autosuficiencia y que deriva en confusión y desencuentro, y la reconstrucción de Jerusalén narrada por Nehemías, que es el efecto de la responsabilidad compartida de todo un pueblo, reconociendo la centralidad de Dios y generando comunión.

Se ha anunciado que el papa León XIV publicará su primera encíclica el próximo 25 de mayo de 2026 con el título “Magnifica humanitas” - “Magnífica humanidad” -, dedicada a la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial. El documento ha sido firmado el día 15 de mayo, en el 135 aniversario de la encíclica “Rerum novarum” del papa León XIII, que trataba sobre la situación de los obreros en la revolución industrial.
Mayo es el mes de María. Pero, en realidad, a ella están dedicados todos los días y todos los lugares. En la hermosa ciudad de Roma es imposible transitar por sus vías, al menos por las más cargadas de historia, sin encontrarse con alguna de las llamadas “Madonnelle”. Se trata de hornacinas con la imagen de María colocadas en los ángulos de las calles o adosadas a los muros de los antiguos edificios. Expresan una profunda religiosidad popular “di strada”, en plena calle. Parece que su uso tiene precedentes en la antigua Roma pagana, donde se encomendaba a los “Lares Compitales” – los dioses de los lugares- la protección de los cruces de caminos.
La provincia de Roma cuenta entre sus atractivos con los “Castelli Romani”, una zona animada por antiguas ciudades, castillos medievales y restos arqueológicos: Castel Gandolfo, asomado al lago Albano, destaca por las “villas pontificias”, entre las que sobresale el palacio papal, que por voluntad de León XIV dejará de ser un museo para convertirse de nuevo en residencia pontificia; Ariccia, con el Palazzo Chigi; Frascati, famosa por sus vinos, etc.






