El cardenal Martínez visita "La Española"
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El pasado martes 28 de diciembre había cumplido mi voto de no poner viñeta alguna ni realizar ningún montaje audiovisual como inocentada 2010, tal como venía siendo tradicional en Germinans. Dicen que la gente con esto de la crisis y las estrecheces económicas no encaja bien las bromas y que el clero, en general, está muy desanimado. Que los curas no tienen humor para nada y que algunos buenos laicos, incluso jóvenes, se escandalizan porque “esto no es evangelizar”. Dicen los más cabales que en el resto de la adusta España no acaban de entender el humor negro catalán. Yo no sé a que España se refieren ellos, pero mi España es tanto la de nuestra sorna catalana como la del recochineo castizo de Arniches, la del cachondeito andaluz y la del retintín aragonés. Pero si hay que ponerse serios, nos ponemos serios. Y punto. ¡Pero es que la ocasión nos la pintan calva…!



El "jovencito" sacerdote que aparece en la fotografía no es otro que el Rvdo. Lluís Bonet Armengol, actual párroco de la basílica de la Sagrada Familia de Barcelona. No hace falta ser Einstein para darse cuenta de que es un hombre que ronda los 80 años (nació en 1931), y que ya hace tiempo que debería estar jubilado sino es por una de las máximas de n.s.b.a. cardenal Martínez Sistach: "Que todo siga como está, hasta que yo me jubile". Es el inmovilismo que tanto daño está haciendo a nuestra castigada diócesis. No importa que todo degenere progresivamente, porque nuestro arzobispo no quiere tener problemas y los cambios traen problemas. Si se jubilaran muchos de estos ancianos párrocos éstos serían substituídos por jóvenes sacerdotes, que convertirían sus parroquias en "germinantes", pero eso no interesa al Sr. Cardenal porque crearía muchos recelos, envidias y pataleos a los sacerdotes que le auparon y que mantienen con él un pacto de silencio a cambio precisamente de mantener el "status quo".
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