Game Over (y 2): Cae la provincia salesiana catalana
El Rector Mayor de los salesianos anunció el pasado 31 de enero la fusión en 2014 de las inspectorías de Cataluña (que incluye ya Andorra, parte de Aragón y Baleares) con las de Valencia y Andalucia-Extremadura con el objetivo de intentar que no se extinga la presencia salesiana, entre otros, en nuestro territorio. Creemos que se hace difícil superar las dificultades en despertar vocaciones en unas comunidades envejecidas y que se dedican a apostar por iniciativas como catalunyareligió.cat (pueden leer en este sentido mi escrito de la semana pasada sobre este tema). Un significativo pequeño síntoma de un mayor despiste y desorientación.

La parcialidad del portal subvencionado (por el momento) Catalunya Religió alcanza cotas insospechadas de sectarismo; no solo en sus opiniones unidireccionales, sino en su sección titulada "recull de notícies", que pretende ser un albergue de las noticias religiosas que se producen en los medios informativos catalanes, pero que discrimina las mismas con una táctica semejante a aquella por la que se hizo famoso el estalinismo, a la hora de borrar el más leve rastro de sus antagonistas, reescribir los manuales de historia, truncar las fotografías o alterar hechos, lugares y protagonistas. El penúltimo ejemplo de esta estrategia, propia de Laurenti Beria, la podíamos observar el pasado lunes de Pascua. La Vanguardia publicaba dos noticias de temática religiosa: una
El Viernes Santo acudo devotamente a mi parroquia a la celebración de la Pasión del Señor, nuestro buen párroco antes de concluir la ceremonia nos da dos avisos, el primero aproximadamente es: "El Señor Jesús yace en el Sepulcro hasta la celebración gloriosa de la Vigilia Pascual, le acompañaremos con nuestro silencio respetuoso y nuestra oración. Hasta entonces no habrá ningún tipo de celebración litúrgica" y el segundo: "La celebración litúrgica de San Jordi no se celebrará mañana sino cuando haya finalizado la octava de Pascua". Yo no entiendo mucho de liturgia pero me fío de mi párroco, por eso me sorprendí al día siguiente, Sábado Santo, al ver por la televisión a nuestro cardenal presidiendo la celebración litúrgica de Sant Jordi en el Palau de la Generalitat. Y me preguntaba si esto no sería una de esas excepciones o equilibrios canónicos que tanto gustan a nuestro arzobispo como en el lamentable Caso Pousa.
La mujer que aparece en el centro de la fotografía es Sor Roser Garriga Trullols, una religiosa de las misioneras del Corazón de María, de setenta y seis años que actualmente ejerce como secretaria provincial de su congregación en Cataluña. Las mujeres que aparecen a su lado son conocidas militantes de colectivos eclesiales feministas, de los que nos hablaba este lunes tan acertadamente mi buen amigo Oriolt en su artículo sobre la Creu de Sant Jordi concedida al "Col.lectiu Dones de l’Església". La hermana Garriga no sólo participa en actos de este colectivo sino que ella misma imparte





