Roser Bofill no sabe que Juan XXIII ha sido beatificado
Cada día "La Vanguardia" nos obsequia en su contraportada con una entrevista poco convencional, a personajes de lo más curioso y divertido, algunos superan en sus ideas, inventos y propuestas al mismísimo profesor Franz de Copenhague. Desde luego nada más lejos a lo que sería un reflejo de la realidad sociológica catalana. De católicos se puede decir que no hay, algun "no practicante" y como no, algún que otro cristiano "progre" que tan buena entrada tienen en los medios de comunicación, siempre que se presenten con una imagen crítica con la Iglesia "oficial".
El pasado día 9, la "contra" de La Vanguardia estuvo dedicada a Roser Bofill Portabella, esta octogenaria señora es uno de los máximos representantes de los "progresaurios" una especie en extinción, ya que la mayoría de sus supervivientes rondan la edad de la Bofill. El nombre completo de la especie es "progrepijosaurio" ya que sus miembros son originarios de familias de la alta burguesía, reconvertidos en neo-izquierdistas sin perder ni un ápice de su estilo de vida burgués. No es de extrañar que el ex-alcalde y ex-presidente Pasqual Maragall los reclutara en sus "Ciutadans pel Canvi" (ciudadanos por el cambio) dentro del PSC. Maragall al igual que ellos, también provenía de familia y origen católico y burgués, por lo que no le fue difícil llevarse a los supervivientes de esta especie a su redil.

Uno de los fenómenos más curiosos que ha producido el advenimiento de Germinans ha sido la extraordinaria adicción que compulsivamente sufren algunos de nuestros lectores. Conocido es uno de nuestros más conspicuos comentaristas, feligrés de una parroquia germinante, que suele saltar raudo a la red, para afearnos tal o cual comentario o desvelar alguna incoherencia, rescatando algún párrafo de un artículo de hace tres o cuatro años. También hay otro, de apellido Morrós, que es un distinguido cliente VIP de esta casa. Son germinans-dependientes . Pero a esta laya de sufridores, que entran a leernos con disgusto, aunque no pueden dejar de tomar su dosis diaria, tenemos que añadir el grado elevado de enganchados en los medios socialdemócratas. El penúltimo ejemplo ha sido un artículo de Jordi Mercader (en la fotografía) en El Periódico de Catalunya, titulado "
Altar Mayor de Blaubeuren en Baden-Württemberg

