Camino del Totalitarismo: Corrupción religiosa e ideológica de las Instituciones
¡Qué quieren que les diga! A mí las palabras del Papa volando de Roma a Santiago, me sonaron a potentísima e inequívoca voz de alerta a los católicos españoles: recordad, almas dormidas, avivad el seso y despertad contemplando cómo nos estamos precipitando hacia los años 30. ¿Temerario? Quizás. Pero no me gustaría que la New Age y los próximos 30, los del siglo XXI, me pillasen dormido contemplando cómo se pasa la vida, cómo se viene la muerte, tan callando.
Queriendo o sin querer, estoy calcando en este artículo el “CAMINO DE SERVIDUMBRE”, de Hayek. El problema de fondo es el mismo: el afán intervencionista del Estado (resultado de sus inclinaciones totalitarias), que le lleva a traspasar la barrera entre lo público y lo privado : con la intención de convertirse, además de administrador exclusivo y en exclusiva DE LO PÚBLICO de la sociedad, en dueño y señor de toda ella y de cada uno de sus individuos.








