Feliz Navidad - Bon Nadal

Retablo de la Epifania- Jaume Huguet 1464
Real Capilla de Santa Águeda del Palacio Real de Barcelona
CANÇÓ DE L´ESTRELLA
Jo us mostro el camí.
Seguiu-me, Reis nobles;
sóc per reis i pobles
l’estel del matí.Amb roba daurada
jo enfilo en l’atzur
el camí més pur
que hi ha a l’estelada.Ròssec de claror
vaig deixant per rastre,
tinc corona d’astre
i aroma de flor.Tres Reis tinc darrere
i un àngel davant
i a prop de l’Infant
un cel que m’espera.Gemadet i ros
vostre Fill, Maria,
a qui semblaria?
A qui, sinó a Vós?
(Mn. Jacinto Verdaguer)

Son la mayoría y tienen el poder, pero han perdido algo mucho más valioso que el poder y el número, y es la capacidad de legitimación. La tuvieron ciertamente: ellos eran los que repartían certificados y credenciales de buenos obispos, buenos sacerdotes, buenos laicos, buenos cristianos, buenos católicos. Ellos tenían el sello de la autenticidad. Eran los hijos del Concilio renovador y revitalizador de la Iglesia. Ellos eran la Iglesia. Así lo proclamaban.
A menudo se acusa a esta web de anticatalanista y de submarino del españolismo más rancio e integrista. Nuestros opositores van por la vida de víctimas de nuestros ataques (los Sistach, Matabosch, Manent, Romeu, Domingo, Llisterri, …) …¡pobrecitos! Ellos encarnarían una Iglesia perseguida, poco entendida, que no recibe apoyos de ningún poder político y que debe luchar contra viento y marea para no perder su personalidad. Una Iglesia atacada por plataformas como esta web que se encarga, según ellos, de pintar un panorama desolador para legitimar de esta manera un recambio en clave españolista.
El titular no es mío, lo pueden encontrar en la edición de este lunes del
En anteriores escritos de este portal les hemos dado cuenta de la peculiar connivencia que existe en Cataluña entre el poder público y el nacional-progresismo eclesial, particularmente engrasada con el ungüento de la subvención a cargo del contribuyente (véanse artículos de Quinto Sertorius Crescens de 9, 17 y 24-12-2010). Estamos en tiempos de austeridad presupuestaria y los recortes han llegado también a las subvenciones. Pero no se han eliminado del todo. Así el Cercle d’Estudis Conciliars y la web catalunyareligió.cat de nuestro querido Jordi Llisterri han visto disminuida su dotación, con cargo al erario público, de 25.000 a 8.000 €, según consta en