Eutanasia y animales

La nueva ley de protección animal promulgada en España es muy restrictiva con el trato dispensado a los animales de compañía. Así sacrificarlos será permitido sólo en caso de peligro grave y eutanasiarlos sólamente estará justificada bajo el criterio y control veterinario con el único fin de evitar el sufrimiento por causas no recuperables. Parece una restricción muy severa en nombre de un trato humanitario que choca con la ley que permite la eutanasia en humanos cada vez con menor restricción.


La anécdota, no por curiosa deja de ser cierta. Durante la IGM un oficial británico cae prisionero de los alemanes. Estando en esa situación conoce que a su madre le han diagnósticado cáncer con muy mal pronóstico. Tras meditarlo el oficial, Campbell, escribe al Kaiser, le refiere la situación y le solicita permiso para visitar a su madre, despedirse y regresar al campamento. Pide una semana junto a su madre. El Kaiser accede y Campbell, cumple. Visita y despide a su madre (que moprirá a los pocos meses) y retorna. Pasará aún meses prisionero e intentando escapar, algo que por poco logra. Es, sin duda, Robert Campbell un ejemplo perfecto de dignidad y honorabilidad.





