Ser católico es impresionante
Internet es una fuente inagotable de curiosidades. Hay que tener cuidado, porque esa misma abundancia puede resultar adictiva y distraernos de otras cosas más importantes. Con moderación, sin embargo, resulta un gran estímulo para el pensamiento y una especie de arca del tesoro donde se pueden encontrar todo tipo de cosas interesantes.
A la editorial Vita Brevis llegó ayer, a través de Facebook, una curiosa invitación. Se trata de una invitación al milenario de la parroquia de san Quírico y Santa Julita, de Sant Quirze del Vallès, en Terrasa, Cataluña. Por lo visto, la iglesia parroquial se menciona por primera vez en un documento en el año 1013. Los santos titulares de la parroquia, San Quírico y Santa Julita, son mucho más antiguos, ya que se trata de una madre y su hijo martirizados en el año 305, en la persecución de Diocleciano. El retablo barroco del siglo XVIII fue destruido en la guerra civil.



Me preguntaba una lectora en el último post si creía que salir a las plazas, para hablar de Dios a la gente, era la única forma de evangelizar. Es una de esas preguntas que te dejan sin habla, como si te preguntasen si crees que es posible comer algo que no sea zanahoria. Resulta difícil responder algo coherente. Desde que era pequeño, me ha encantado la zanahoria, pero nunca se me ocurriría considerarla el único alimento existente en el mundo. Del mismo modo, creo que salir a las calles a evangelizar es algo bueno, especialmente para llegar a la gente que ha dejado de ir a las iglesias, pero nunca se me ocurriría que sea la única o la mejor forma de evangelizar.









