No tenemos idea de para qué sirve la fe
Es cosa muy triste, digo yo, ver el enorme esfuerzo que hizo Benedicto XVI y el que hace Papa Francisco en relación a tantos temas en los que los católicos debemos corregirnos para ser auténticamente seguidores de Cristo y que, nosotros en las bases, demos al traste con dicho esfuerzo.

Estoy agradecida con el Señor de que, finalmente, nos nombran Arzobispo.
Este es un tema delicado, sin embargo, dada la gran cantidad de católicos que me consultan sobre cómo promover en sus parroquias la misa tridentina he pensado que sería oportuno ofrecer algunas pistas.





