¡Oh!, ¿pues qué les diré?
Sigo aquí.
Hoy como a las 5pm, mientras escribía una nueva entrada a este blog empezó a caer un aguacero de Padre y Señor mío.
Por unos minutos me entretuve con una llamada de un conocido y para cuando colgamos el teléfono estaba lloviendo torrencialmente, al punto que me preocupé.
Salí y me di cuenta que había hecho bien en preocuparme.
