"¡Y se han alegrado!"
Desde que incursioné en internet fui progresivamente cayendo en la cuenta de que como católica y comunicadora tenía una gran tarea por delante que consistiría en lograr un encuentro personal que suscitara el interés sobre la verdad del Evangelio.

El post del sombrerito dice así:
¡Fabuloso! Me ha venido como anillo al dedo
En un país tan chirrisquitico como el mío la que les traigo es una grandiosa noticia.
Verse de repente sin su ceguera no fue lo que al ciego de nacimiento le movió a creer sino lo que suscitó en su manera de pensar la provocación de los fariseos puesta en contraste con la mirada y los gestos que el Señor tuvo hacia su persona hasta el punto que le llevaron a responder: «Creo, Señor»





