La tomadura de pelo sostenible ecológico demagógica
El plástico. Qué malísimo según nos explican tan estupendamente los Greta Thunberg de turno. Tan malo, que uno va a cualquier comercio y todo está envuelto en plástico, eso sí, para que se vea su maldad, usted llega a caja, pide una bolsa ¡y se la cobran!.
El plástico malo. Axioma. No se discute. Tampoco se discute la JMJ de Portugal modélica en su compromiso por la sostenibilidad. ¿Y qué dice el manual de buenas prácticas de la JMJ sobre el uso de plásticos? He conseguido el acceso al manual en lengua portuguesa, que se entiende casi todo. Y en lo del plástico afirma: “Produtos de plástico: evitar a sua utilização e, quando for necessário, preferir os constituídos por plástico reciclado e reciclável. Evitar materiais à base de PVC ou geradores da produção de microplásticos".

Tres noticias, y saquen ustedes las conclusiones.
La otra noche, las niñas del campamento de las Siervas del Hogar de la Madre de Braojos, mantuvieron turnos de adoración al Santísimo de nueve a nueve. Es decir, comenzaron a las nueve de la noche y turnos de vela de hermanas, monitoras y niñas hasta las nueve de la mañana.
En los años setenta y ochenta se puso muy de moda poner pegatinas con frases en la parte trasera de los coches. Seguro que recuerdan “I love Villazarcillo de Abajo”, “Yo veraneo en Playamonte del Sol", “To er mundo é gúeno", que hasta dio título a una película del inolvidable Summers.





