El complicado reto de encontrar una parroquia de confianza
Este es hoy el problema de muchas familias católicas. De vez en cuando me encuentro con personas que se dirigen a un servidor pidiendo que les ayude a encontrar una parroquia de confianza donde acudir a misa, confesarse y llevar a sus hijos a catequesis. Mi primera respuesta es la fácil: todas las parroquias son de confianza.
La gente no es tonta. Dicen que sí, que de acuerdo, que sobre el papel todas las parroquias son de confianza, pero como resulta que en la práctica en algunas se siguen llevando sustos, pues mejor tener claro dónde ir.
Sabemos todos perfectamente que no todas las parroquias son iguales. Hay gente que te dice que cambiar de parroquia en ocasiones es casi como cambiar de religión. Tienen razón. Suelen ser familias muy normalitas que piden algo tan simple como una parroquia normal. Es decir, una parroquia donde sea sencillo confesarse, con unas misas donde se respete la liturgia de la Iglesia, homilías que digan algo sensato, catequesis que forme en serio y no te pongan pegas si quieres comulgar de rodillas o en la boca. Una parroquia donde se rece, se celebre y se ayude a la gente.

Ayer domingo publicó en ABC el profesor Serrano Oceja un artículo escalofriante en el que se hace eco de los datos sobre creencias religiosas según la encuesta del CIS del mes de noviembre. Dice D. José Francisco: “lo más llamativo quizá sea que sólo el 11,7% de los jóvenes de entre 18 a 24 años, y el 8,9 % de los que tienen entre 25 y 34 años, se declaran católicos. Esto supone que sólo uno de cada diez jóvenes españoles se confiesa creyente católico. ¿Cuál será, por tanto, el futuro de la presencia de la propuesta de la Iglesia?”
Anoche estaban las tres noticias como las tres primeras en Infocatólica. Cuando uno se pensaba que difícilmente podría llevarse más sorpresas, ya lo ven. En esta Iglesia nuestra estamos en unos tiempos en los que tenemos claro que absolutamente todo es posible. Vamos con ellas:
Que hará un cura escuchando música pop una mañana de lunes. Ya ven para lo que hemos quedado. Llevo un rato escuchando una canción y riéndome mucho, porque, cosas de uno, según escucho la canción y me fijo en la letra, no hago más que pensar en la conferencia episcopal española que estos días está de asamblea plenaria donde, entre otras cosas, va a ser elegido el nuevo secretario general.





