La primavera jurásica
La eclesial primavera primaveral tiene menos futuro que el Alcoyano en la Champions. Leo estos días que el teólogo Andrés Torres Queiruga va a ser uno de los ponentes en las jornadas de teología de Santiago de Compostela. Hace no mucho me hablaban de otras jornadas de teología con Marciano Vidal como gran invitado. Religión Digital, adalid de la primavera más primaveral, tiene como teólogos de cabecera a José María Castillo y Antonio Aradillas.
Me he levantado tan benévolo que hasta puedo aceptar la sensatez de las reflexiones de Aradillas, me cuesta lo mismo que admitir pulpo como animal de compañía. Dios me libre de cuestionar la profundidad de las reflexiones de Torres Queiruga, Castillo o Vidal. Ya lo hicieron en su momento Doctrina de la Fe o la Conferencia episcopal. Aradillas tiene el diploma de haber sido suspendido por Tarancón. Me recuerda a los tiempos de la transición, donde el mayor logro eran las semanas pasadas en la cárcel, porque algunos no estuvieron más. Aquí lo mismo: son teólogos tan eximios que hasta han sido condenados por la Iglesia.


Quise enfocar la liturgia de la transfiguración partiendo de una frase del evangelio que leímos en la misa, cuando tras haber contemplado a Cristo transfigurado y escuchar la voz de Padre “los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto".
Creo que tienen derecho a una explicación de la retirada de mis dos últimos posts. Es fácil. Me rindo en lo que se refiera a esta JMJ. Hay cosas que no me gustan, creo que estoy en mi derecho de decirlo, pero parece que esto es alta traición a los jóvenes. Todo lo contrario. Quizá la traición haya que buscarla en otro sitio. Dicho esto, si todos están convencidos de que todo es maravilloso pues nada. Acepto pulpo como animal de compañía, retirados los posts y a otra cosa mariposa.





