Por qué a algunos no nos gusta la actual deriva de Cáritas (en respuesta a José Lorenzo, de Vida Nueva)
Acabo de encontrarme esta mañana en las redes con un artículo de D. José Lorenzo, redactor jefe de Vida Nueva, en el que ha decidido explicar a sus lectores la razón de por qué a algunos no les gusta (o no nos gusta) Cáritas. Yo diría la deriva de Cáritas en los últimos tiempos.
D. José no aporta datos. La gente importante no los necesita. Simplemente se dedica a sacar del más rancio de los cajones la colección te tópicos de los años setenta, enriquecido por otros tantos de hoy mismo, y arrojarlos contra todo aquél que, como un servidor, se queje de la actual deriva de Cáritas institución, que no de sus voluntarios ni de las Cáritas parroquiales.

Es lo que hay, aunque haya gente que no se lo crea.
Ante todo, que no tiemble vuestro corazón, amigos y hermanos curas del arciprestazgo, porque con la fama que tengo, algunos se habrán puesto de los nervios al descubrir que hoy escribo de los curas de mi zona.
Estoy convencido de que la capilla de adoración perpetua de la parroquia es lo mejor que tenemos, con mucha diferencia, y lo que está dando y dará grandes frutos.
Me decía Rafaela que hay gente que vive haciendo lo que le da la gana gracias a la educación y la prudencia de los demás. Por eso me llaman deslenguada, me decía, por no callarme como el resto, que encima nos toman por tontos.





