Al amigo, al enemigo y al indiferente
El ideal, lo que todos queremos, pretendemos y exigimos es que a todos se nos trate por igual. Desde niños. Las comparaciones no son para nada odiosas, sino muy clarificadoras. A ver, ¿por qué a Fulano se le permite y a Mengano no? Nos puede suceder en las parroquias a nada que nos descuidemos.
Llegan D. Fulano, o Puri la catequista, o Manolo el de las palmadas en la espalda y todo son facilidades. Por Dios, D. Fulano, el bautizo cuando quiera, la charla ya veremos. Puri, lo que sea, ya sabes que me fio de ti. Manolo, o D. Manuel, cuánto me gustaría que se encargara de tal cosa, ya sabe que usted en la parroquia es persona de confianza y lo de la misa por el cumpleaños de su madre sin problema, cuando quiera y donde quiera.

Me piden, cómo no, unas palabras sobre la Instrucción
Hay infocatólicos e infocatólicos. Los hay que pasan como de puntillas, sin romperlo ni mancharlo, otros dejan sus comentarios de forma más que discreta y los hay que han dado el paso del conocimiento personal. Lo cierto es que se va formando una buena red de amigos con los que se agradece el encuentro.
Hay que ser memo para pensar que el gobierno de Sánchez hace cualquier cosa a favor de algo o de alguien que no sea él mismo. Ayer se nos ofreció un supuesto acto de homenaje a los fallecidos que no era otra cosa que autobombo de Pedro y Pablo con desprecio abundante de los que no consideran de los suyos.