No a la clínica abortista en Navarra
Estimados señores:
En primer lugar, queríamos felicitarles por su labor. Hacen mucho bien hoy en día. Y sigan leyendo, esto les interesa.
Somos unos jovenes de Pamplona. Recientemente nos hemos enterado de que el Gobierno de Navarra tiene intención de autorizar la apertura de una clínica abortista en Ansoáin, un pueblo cerca de Pamplona. Cannaregio SL es la empresa que se encarga de montar el abortorio, a cargo del doctor José Miguel Gurrea Bilbao.
Pensamos que el aborto es un asesinato, que no debe permitirse en ningún lugar, y que las autoridades deben favorecer políticas que defiendan la vida, entre otras cosas. Querer abolir el aborto de la faz mundial es un sentimiento muy noble, pero quizá demasiado ambicioso para nosotros. Por eso ahora nos centramos en Ansoáin, que es lo que tenemos cerca. Como nos imginamos que sus ideas son parecidas a las nuestras, el menos en lo esencial, nos dirigimos a ustedes.
Seamos realistas: somos muy jóvenes, tenemos 18 años, y nuestra influencia mediática tiende a cero. Pero se nos ha ocurrido algo que se le podría haber ocurrido a cualquiera.

Estimado en el Señor,
Todo pura patraña de una serie de energúmenos que, ellos sí, no contentos con haberse liado a palos con varias personas, intentan manipular la opinión pública con un discurso visctimista que, gracias a Dios, ya nadie se cree, por lo que cada vez están más arrinconados, formando parte de la marginalidad más marginal. En su obsesión por imponer sus ideas trasnochadas y anacrónicas, se siguen centrando en sus “bestias negras” de siempre, entre las que destaca la Iglesia como baluarte de libertad, en oposición a los totalitarismos que predican. Así en la Capilla de la Facultad de Historia intentan amedrentar a los católicos que quieren practicar su Fe, intentando coartar la libertad de culto de todos aquellos que se acercan allí a orar.


