Una tumba vacía y una resurrección corporal: ¿por qué es tan importante?

Vivimos en una época donde la teología católica en vez de avanzar parece retroceder. Incluso en altos círculos académicos y teológicos puede ser motivo de vergüenza creer que Cristo hizo milagros o resucitó realmente, dejando relegada a los “indoctos” la fe en un Cristo vivo y resucitado.
La causa raíz en mi opinión es que si no se tiene fe no se puede (literalmente) creer que Cristo resucitó de entre los muertos. Los muchos estudios no pueden remediar eso. Ya lo ha dicho el Señor: “Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños. Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito” (Lucas 10,21)
Hoy, con ocasión del domingo de resurrección, quiero compartir mi traducción de una reflexión de este tema de Mark Pattison publicada en CNS, donde resume varias reflexiones muy interesantes sobre la realidad de la Resurrección.














