(kath.net/InfoCatólica) La proporción de muertes por eutanasia sobre el total de fallecimientos se ha duplicado en Bélgica en los últimos cinco años, hasta alcanzar el 4 % en 2025. Así se desprende del informe de la Comisión Federal de Control y Evaluación de la Eutanasia publicado en octubre, que ha sido analizado por la organización provida británica Right to Life UK.
Según este informe, que se publica cada dos años, en 2020 se registraron 2.445 eutanasias, el 1,9 % del total de muertes. En 2025 la cifra se elevó a 4.487, frente a las 3.991 de 2024, lo que supone un aumento del 12,43 % en un solo año. La Comisión está obligada a presentar este informe bienal por la misma ley que legalizó la práctica.
Bélgica legalizó la eutanasia en 2002 y se convirtió así en el segundo país del mundo en hacerlo, después de los Países Bajos. Desde entonces, más de 42.000 personas se han hecho matar por este procedimiento. En 2003, el primer año completo de aplicación de la ley, los casos fueron solo 235: el aumento ronda desde entonces el 1.800 %.
Se disparan los casos sin muerte natural previsible
Llama especialmente la atención el aumento de las eutanasias de personas para las que no se preveía una muerte natural a corto plazo. La Comisión entiende por tal la muerte que no se espera en los meses siguientes. En 2025 fueron 1.117 casos, aproximadamente uno de cada cuatro del total y un 259 % más que en 2020, cuando se contabilizaron 311. Entre ellas había personas con depresión, trastorno de estrés postraumático o ceguera.
En los dos años que abarca el informe, dos menores de 18 años murieron por eutanasia, uno en 2024 y otro en 2025. Bélgica suprimió en 2014 el límite inferior de edad para los menores, siempre que se trate de una enfermedad terminal con un sufrimiento constante e insoportable. En algunos casos, además, la Comisión aceptó procedimientos en los que no se habían cumplido plenamente los requisitos formales exigidos por la ley.
Demencia y enfermedades psiquiátricas
También han crecido de forma notable los casos de demencia y de diagnósticos psiquiátricos. En 2025 la demencia figuró como fundamento de la eutanasia en 77 personas, frente a 56 en 2024, lo que supone un aumento del 250 % respecto a 2018. En el caso de las enfermedades psiquiátricas, se registraron 74 casos en 2025, frente a 55 en 2024, un incremento de en torno al 118 % desde 2018.
En los años 2024 y 2025, un total de 532 personas mencionaron el «cansancio de vivir» en la documentación de su solicitud. Quince personas murieron en virtud de un testamento vital, sin estar en condiciones de dar su consentimiento en el momento de la intervención. Y por primera vez se han registrado trece parejas que fueron eutanasiadas al mismo tiempo.








