(The Pillar/InfoCatólica) Los delegados pontificios que supervisan la reforma del Instituto del Verbo Encarnado (IVE) han decidido responder a quienes, dentro de la propia congregación, siguen negando la culpa de su fundador. En un comunicado fechado el 24 de septiembre y publicado en la web oficial del instituto, recuerdan que los tribunales de la Iglesia alcanzaron la «certeza moral» de que el sacerdote argentino Carlos Miguel Buela, fallecido en 2023, fue responsable de abusos.
El texto lo firman el Obispo José Antonio Satué Huerto, delegado pontificio para el IVE; la religiosa Clara Echarte Oñate, FI, delegada pontificia para las Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará (SSVM), rama femenina de la familia religiosa; y la prefecta del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, Simona Brambilla, M.C. La aclaración se presenta a la vez como un acto de justicia hacia quienes sufrieron las acciones de Buela y como un medio para informar con exactitud a los miembros de ambos institutos en pleno proceso de reforma.
Una reunión en Roma y un comunicado sin firma
El comunicado llega después de una reunión celebrada en Roma el 14 de septiembre. En ella participaron los dos delegados pontificios, los superiores provinciales del IVE y de las SSVM y responsables del dicasterio vaticano según informa The Pillar.
Pocos días después de ese encuentro apareció un comunicado sin firma, atribuido a los superiores mayores del IVE y difundido en la web verbo-encarnado-ssvm-abusos.info. El texto condena toda forma de abuso, pero declina pronunciarse sobre el fundador. Sus autores afirman que no conocen las acusaciones en su integridad y que no afirman la culpabilidad de Buela ni pretenden declarar su inocencia. Consideran que, al no haber concluido el proceso, permanece la presunción de inocencia, y que por ello no es legítimo comunicar a los miembros la culpabilidad del fundador como un hecho jurídicamente establecido. «Teniendo en cuenta que el proceso penal no concluyó a causa del fallecimiento del acusado, no corresponde al Instituto formular un juicio de culpabilidad sobre el Fundador ni considerar jurídicamente concluido un proceso que no llegó a su término», afirman.
«Argumentos falaces que nos alejan de la verdad»
El 23 de septiembre, los delegados pontificios remitieron de forma privada una carta a los miembros del IVE y de las SSVM. En ella les pidieron «aceptar con decisión y responsabilidad» la «dolorosa verdad» de la responsabilidad de Buela en los abusos, «establecida de manera inequívoca por los tribunales de la Iglesia».
«No podemos seguir esgrimiendo argumentos falaces que nos alejan de la verdad y, por tanto, de Dios», escriben Satué y Echarte. Y añaden: «Es urgente cambiar nuestra mirada hacia las víctimas, que en realidad sufrieron primero el mal obrar del fundador y después la actitud de ambos institutos, que en muchas ocasiones las desacreditaron y marginaron con crueldad, como hemos podido comprobar por experiencia propia».
La carta recuerda que el dicasterio ya había enviado a los miembros de los dos institutos, en enero de 2025, una carta con amplia información sobre Buela tras los procesos canónicos. «Durante estos meses hemos podido constatar personalmente el dolor y la dificultad que su aceptación ha causado a algunos de vosotros, hasta el punto de considerarla increíble, dada vuestra experiencia personal del padre Buela y la imagen que de él se había transmitido y consolidado en los institutos», señalan los delegados.
Según el texto, esa resistencia a reconocer la responsabilidad del fundador constituye «uno de los principales obstáculos para llevar a cabo la misión que nos ha encomendado la Santa Sede». Por ello, los delegados aconsejaron al dicasterio ampliar la información facilitada en enero de 2025, lo que condujo a la reunión de Roma y a la carta a los miembros.
El proceso contra Buela
En 2020 se constituyó un tribunal canónico especial para examinar las acusaciones contra el fundador. En 2021 el tribunal concluyó que Buela había cometido un delito contra el sexto mandamiento «con violencia» contra cinco miembros, actuales y antiguos, del IVE. La decisión fue recurrida.
El tribunal de apelación llevó a cabo una investigación adicional y confirmó la conclusión el 30 de marzo de 2023. Aunque alcanzó la certeza moral, no pudo dictar una sentencia publicada porque Buela murió veinticuatro días después, el 23 de abril de 2023.
Estas declaraciones son el último episodio del largo esfuerzo del Vaticano por reformar los dos institutos que, junto con una tercera orden seglar y varias ramas contemplativas, integran la Familia Religiosa del Verbo Encarnado. Fundada en Argentina en la década de 1980, cuenta con unos 2.000 religiosos en más de cuarenta países.
Distinguir al fundador del carisma
El comunicado del 24 de septiembre subraya que aceptar esta conclusión forma parte necesaria del proceso de reforma, que busca distinguir «entre el don del Espíritu concedido para la edificación de la Iglesia y las limitaciones o actuaciones personales del Fundador».
En la carta a los miembros, los delegados insisten en esa idea. «Esta dolorosa verdad supone también un importante desafío para los institutos fundados por el padre Buela y para todos sus miembros», escriben. «El camino que ahora se pide a ambos institutos y a cada uno de sus miembros implica también un necesario discernimiento sobre su patrimonio carismático. En particular, es necesario distinguir con mayor claridad entre la persona y la experiencia del fundador y el carisma fundacional reconocido por la Iglesia y acogido por los miembros».
Las constituciones del IVE definen su fin específico como «inculturar el Evangelio, es decir, prolongar la Encarnación en todo hombre, en todo el hombre y en todas las manifestaciones del hombre».
Revisión de las constituciones
Además de separar el carisma de la figura del fundador, los delegados consideran «indispensable iniciar, sin más demora, un serio proceso de revisión de las constituciones y, más ampliamente, de todo el derecho propio de ambos institutos».
«Esta revisión no debe entenderse como una mera actualización formal o de redacción, sino como parte integrante del discernimiento eclesial que hoy se requiere», precisan. La revisión alcanzará las normas, las estructuras de gobierno, los procesos de formación, las prácticas comunitarias y apostólicas y los modos de ejercer la autoridad. «Solo así el derecho propio podrá servir verdaderamente al don recibido y a su fecundidad eclesial», añaden.
Los delegados afirman que la Santa Sede confía en que, mediante esta aclaración, «se reconozca debidamente la verdad sobre la conducta del padre Carlos Miguel Buela». Su tarea, concluyen, será proseguir el camino emprendido y ofrecer las orientaciones necesarias para atender adecuadamente a las víctimas. También deberán fomentar el discernimiento sobre la vida de los institutos, acompañar la correcta interpretación y vivencia de sus carismas y fijar criterios para el uso de las imágenes y los escritos del fundador.







