(kath.net/InfoCatólica) J.R.R. Tolkien, escritor, artista, erudito y filólogo, será honrado en la Abadía de Westminster, en el llamado Rincón de los Poetas, al lado de su íntimo amigo y colega de letras C.S. Lewis. Así lo ha anunciado la propia abadía en su página web. La histórica Abadía de Westminster se levanta junto al Parlamento británico, en Londres, y es el templo en el que se corona a los monarcas del Reino Unido.
El monumento dedicado al escritor católico se levantará muy cerca del que recuerda a su amigo C.S. Lewis, y pretende rendir tributo, mediante una concepción plenamente artística, a la visión creadora de Tolkien y a su extraordinario talento como narrador.
Según informa la web de esta iglesia anglicana, se trata de un «importante nuevo memorial que rinde homenaje a la visión creadora y al arte narrativo de Tolkien» y que ha sido realizado por el artista Stephen Broadbent. La obra «se descubrirá en la primavera de 2027 en el marco de una ceremonia de inauguración. Esa fecha marca además el 90.º aniversario de El Hobbit y el 50.º aniversario de El Silmarillion».
El Árbol de los Cuentos
Para diseñar el nuevo monumento, el artista se ha inspirado en el Árbol de los Cuentos de Tolkien, al que el propio escritor llamó el Árbol de Amalion. Con este motivo de un árbol en el bosque como tema central, el memorial será una importante obra de arte nueva para la abadía. Irá encastrado en vertical en una columna de piedra del crucero sur y alcanzará una altura de dos metros y medio.
La pieza se realizará sobre todo con maderas autóctonas de Gran Bretaña, e incorporará además un fragmento del famoso pino negro conocido como el árbol de Tolkien, que tuvo que ser talado en 2014 en el Jardín Botánico de la Universidad de Oxford. Durante los años en que Tolkien vivió en Oxford, aquel árbol fue uno de los preferidos del escritor.
La idea del memorial partió originalmente de Lord David Alton, católico, que preside el Christian Heritage Centre de Stonyhurst. El proyecto ha podido hacerse realidad gracias al apoyo y a la generosidad de los herederos de Tolkien, que administran su legado.
Un hombre de imaginación cristiana
El deán anglicano de Westminster, David Hoyle, se ha mostrado muy satisfecho con la noticia: «Me alegra mucho que en la abadía vaya a haber un memorial a J.R.R. Tolkien y que ese memorial vaya a ser de gran belleza. De niño me leyeron El Hobbit; algo más tarde leí El Señor de los Anillos, y después lo volví a leer. Aquí recordaremos a un narrador magistral, a un erudito, a un hombre de imaginación cristiana y a un escritor que enseñó a algunos de nosotros que una vida vivida en la virtud y en el compromiso puede exigir sacrificio y valentía».
El escultor Stephen Broadbent explicó, según el comunicado de prensa de la abadía: «Ha sido para mí una alegría y un honor desarrollar el diseño de un memorial en la Abadía de Westminster que rinda homenaje a la obra literaria de Tolkien y a su fantasía creadora. La obra transmite a quien la contempla la sensación de asomarse a otro mundo: un bosque de relatos en cuyo centro se alza el extraordinario Árbol de los Cuentos de Tolkien. A través de ese bosque mágico se abre, además, una sugerente vista hacia una tierra que se extiende más allá».
También el artesano Mark Boddington, del taller Silverlining, que participa en el proyecto, subrayó el valor del trabajo manual: «Teniendo en cuenta el amor de Tolkien por los árboles y por el oficio artesano, resulta especialmente grato que la visión de la abadía y de los herederos de Tolkien para el memorial, unida al expresivo diseño de Stephen, se haga realidad con maderas autóctonas y con una combinación de artesanía británica tradicional e innovadora. Así nacerá una obra que los visitantes de la abadía podrán admirar y apreciar durante generaciones».
Un católico en el templo de la coronación
John Ronald Reuel Tolkien (1892-1973) fue un escritor y filólogo británico. Alcanzó la fama sobre todo por «El Señor de los Anillos», «El Hobbit» y «El Silmarillion», obras con las que influyó de manera decisiva en la literatura fantástica moderna. Era católico, y algunos fieles se plantean incluso si podría ser candidato a la beatificación y a la canonización.







