Conmemoración de «Nostra aetate»: diálogo sin sincretismo, rechaza los «dos caminos de salvación» y reclama reciprocidad
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Nota por el 60 aniversario de la declaración conciliar

Conmemoración de «Nostra aetate»: diálogo sin sincretismo, rechaza los «dos caminos de salvación» y reclama reciprocidad

La publican tres dicasterios con aprobación de León XIV. El texto rechaza los «dos caminos de salvación» y cualquier «religión mundial», reclama reciprocidad en libertad religiosa y propone más formación interreligiosa en los seminarios. Pero cita de forma incompleta los pasajes del Concilio, y de la propia catequesis papal, que sitúan el diálogo dentro del deber misionero.

(InfoCatólica) El Dicasterio para la Doctrina de la Fe, el Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos y el Dicasterio para el Diálogo Interreligioso han publicado la Nota Un camino de esperanza. Sesenta años de diálogo y fraternidad interreligiosa a la luz de la Declaración conciliar Nostra aetate. Está fechada el 16 de septiembre de 2026 y la firman los cardenales Víctor Manuel Fernández, Kurt Koch y George Jacob Koovakad, junto con los secretarios de los tres organismos. León XIV la aprobó en audiencia el 22 de junio y ordenó su publicación.

Es un documento de rango curial y carácter conmemorativo. No es una encíclica ni introduce enseñanzas nuevas. Recorre los orígenes de Nostra aetate, nacida como respuesta al antisemitismo que desembocó en el Holocausto, repasa su recepción por los pontífices desde Pablo VI hasta León XIV, hace balance de «frutos» y «resistencias» y propone orientaciones para el futuro.

Lo que la Nota afirma con claridad

El texto recoge las salvaguardas doctrinales esperables. Sobre el judaísmo, afirma que la alianza de Dios con Israel es irrevocable, pero precisa que eso «no significa para los cristianos que existan dos caminos de salvación», porque «Cristo es el único redentor» (n. 13). Sobre el diálogo en general, exige que esté «libre de ambigüedades, evitando el relativismo y el sincretismo» (n. 22). Y descarta expresamente «fundar una gran religión mundial en la que todas las creencias queden niveladas» (n. 53). El documento reconoce además «diferencias irreconciliables» entre las tradiciones.

La Nota cita también la Declaración conjunta firmada por León XIV y el Patriarca ecuménico Bartolomé en el Fanar el 29 de noviembre de 2025. En ella ambos sostienen que el auténtico diálogo interreligioso, «lejos de ser causa de sincretismo y confusión», es esencial para la convivencia entre pueblos. Ese pasaje, sin embargo, forma parte de un texto que arranca de la confesión explícita del Credo de Nicea: la fe salvadora en el Hijo de Dios, «homooúsios con el Padre», encarnado «por nosotros y por nuestra salvación». La Declaración concluye además identificando el misterio de Dios con Jesucristo. La Nota recoge el párrafo sobre el diálogo, pero no el marco cristológico del que forma parte y que suele ser tan querido para el Papa León XIV.

Lo que el Concilio dijo y la Nota no reproduce

La Nota abre con la frase más conocida de Nostra aetate 2: la Iglesia «no rechaza nada» de lo verdadero y santo que hay en otras religiones. El párrafo conciliar continúa con dos precisiones: esos preceptos y doctrinas pueden discrepar en mucho de lo que la Iglesia profesa y enseña, aunque no pocas veces reflejan un destello de la Verdad que ilumina a todos los hombres; y la Iglesia «tiene la obligación de anunciar constantemente a Cristo», en quien los hombres encuentran la plenitud de la vida religiosa. La Nota no incorpora ninguna de las dos a su texto principal y solo remite a la segunda en una nota a pie de página (nota 42).

La omisión resulta más llamativa porque el propio León XIV sí recogió esa precisión. En su catequesis del 29 de octubre de 2025, dedicada a Nostra aetate y citada dos veces por la Nota, el Papa recordó que las religiones pueden reflejar «un destello de aquella Verdad que ilumina a todos los hombres», con referencia expresa a NA 2. La Nota toma de esa misma catequesis la expresión «compañeros de viaje en el camino hacia la verdad», pero no la cita del «destello».

Algo similar ocurre con Dignitatis humanae, que la Nota invoca en su n. 2 para enmarcar el diálogo en la libertad religiosa. El texto final de la declaración conciliar precisa en su primer párrafo que la libertad religiosa se refiere a la inmunidad de coacción en la sociedad civil, y que por ello deja íntegra la doctrina tradicional católica sobre el deber moral de los hombres y de las sociedades para con la verdadera religión y la única Iglesia de Cristo. Esa cláusula, clave para leer la declaración en continuidad con el magisterio anterior, no se menciona.

La declaración Dominus Iesus (2000) aparece citada una sola vez, también en nota. Su n. 22 contiene la formulación más precisa del magisterio reciente sobre la cuestión. Los no cristianos pueden recibir la gracia divina, pero objetivamente se hallan en una «situación gravemente deficitaria» frente a quienes, en la Iglesia, tienen la plenitud de los medios salvíficos; y la certeza de la voluntad salvífica universal de Dios no disminuye, sino que aumenta, el deber y la urgencia del anuncio. Nada de ello figura en el cuerpo de la Nota.

Judaísmo: antisemitismo, Oriente Medio y testimonio de Cristo

La Nota reitera la condena del antisemitismo contenida en Nostra aetate 4, que presenta como continuación y superación del decreto del Santo Oficio de 1928. Recoge también las palabras de Benedicto XVI en la audiencia general del 28 de enero de 2009, en las que advertía contra el olvido, la negación o el reduccionismo del Holocausto (n. 14).

A continuación, el documento reconoce que los conflictos de los últimos años en Oriente Medio «han dejado su huella» en el diálogo judeocristiano. Según la Nota, muchos puentes se han tambaleado por las distintas interpretaciones de los acontecimientos, «a menudo no unívocas incluso dentro de las respectivas comunidades religiosas», aunque los pilares construidos en sesenta años «se han mantenido firmes» (n. 15). El texto no nombra los conflictos, las partes implicadas ni la situación de las comunidades cristianas de Tierra Santa. Se limita a constatar la tensión y a reafirmar la voluntad de continuar el diálogo.

En el plano doctrinal, el pasaje más delicado es el n. 13. Afirma que la religiosidad de los judíos actuales, «y no solo la vinculada al Primer[sic] Testamento», es relevante para los cristianos, puede considerarse «efecto de la Palabra revelada» y «siempre puede enriquecernos». Como apoyo se cita Rm 11,29, versículo que trata de la irrevocabilidad de los dones y la llamada de Dios, no de un valor enriquecedor del judaísmo rabínico para la fe cristiana.

La reflexión de la Comisión para las Relaciones Religiosas con el Judaísmo de 2015, que la propia Nota cita, era más equilibrada en este punto. Aquel texto excluía una misión institucional específica dirigida a los judíos, pero afirmaba que los cristianos están llamados a dar testimonio de su fe en Jesucristo también ante ellos, de modo humilde y cuidadoso y teniendo en cuenta la tragedia de la Shoah. La Nota recoge la primera mitad de ese planteamiento, pero no la segunda. Conviene advertir que el documento de 2015 se presentaba a sí mismo no como enseñanza magisterial, sino como una reflexión sobre temas teológicos actuales.

Islam, reciprocidad y persecución de los cristianos

En su balance de frutos, la Nota destaca «la creciente conciencia crítica ante las manifestaciones de islamofobia». Añade una distinción: esas manifestaciones no separan adecuadamente los casos de fundamentalismo y violencia de la convivencia pacífica de los musulmanes que «se integran y trabajan en los países que los acogen» (n. 43). El documento agradece a las comunidades cristianas que han crecido en acogida y conocimiento de los creyentes musulmanes.

Para fundamentarlo, la Nota cita Nostra aetate 3 sobre los musulmanes, que adoran al único Dios, Creador del cielo y de la tierra, y se someten a sus designios como Abraham. La cita incluye unos corchetes de omisión. El pasaje suprimido es precisamente el que marca la diferencia teológica central: en el texto conciliar, los musulmanes veneran a Jesús como profeta, pero no lo reconocen como Dios. Con esa frase se omiten también las referencias a la honra que tributan a María y a su espera del juicio final.

La cuestión de la reciprocidad aparece en la sección dedicada a las «resistencias y malentendidos». Allí la Nota reproduce íntegro el n. 253 de Evangelii gaudium (n. 45). Francisco pedía a los cristianos acoger «con afecto y respeto» a los inmigrantes musulmanes y, en el mismo pasaje, imploraba a los países de tradición islámica que den libertad a los cristianos para celebrar su culto y vivir su fe, «teniendo en cuenta la libertad que los creyentes del Islam gozan en los países occidentales». El documento ya había apuntado en su n. 2 que el respeto a la libertad religiosa lleva a reclamarla para los cristianos donde son minoría.

La persecución de los cristianos se aborda en el n. 47, introducido con la fórmula «por último, pero sin duda no por ello menos importante». La Nota afirma que muchos cristianos sufren persecución a manos de grupos religiosos extremistas y que toda persecución por motivos religiosos constituye una violación de la dignidad humana. No identifica regiones, grupos ni cifras. Tampoco concreta medidas: la respuesta que propone es promover, «en el espíritu de Nostra aetate», respeto, diálogo y convivencia pacífica.

Propuestas concretas: seminarios, alfabetización religiosa e Iglesias locales

La parte más operativa del documento se encuentra en el apartado «Una pedagogía del diálogo que hay que profundizar». Los dicasterios reclaman una formación más profunda en seminarios, institutos teológicos e itinerarios pastorales, con el argumento de que «ya no basta con proclamar la importancia del diálogo: ahora hay que vivirlo» (n. 48). Proponen para ello varias líneas: el conocimiento de las religiones y de la historia de las relaciones interreligiosas, la elaboración de directrices para el diálogo, la promoción de la llamada alfabetización religiosa (religious literacy) y la integración de las cuestiones culturales y geopolíticas contemporáneas en la formación cristiana.

El programa formativo no menciona la teología de la misión ni la doctrina sobre la unicidad salvífica de Cristo. Es cierto que el propio documento advierte en su n. 13 que es «esencial» que el cristiano conozca bien su propia tradición y esté arraigado en ella. Pero esa condición no se traslada a las propuestas concretas del n. 48.

La Nota anima además a valorar y poner en red las iniciativas de las Iglesias locales, que describe como las que están «en primera línea»: comisiones de diálogo, proyectos comunes, acciones educativas o humanitarias y «celebraciones compartidas» (n. 49). Este último término no se define. La cuestión no es menor, porque la praxis de la Iglesia ha distinguido entre rezar juntos y estar juntos para rezar. Esa distinción, formulada en torno al encuentro de Asís de 1986, preserva la especificidad del culto cristiano y evita la apariencia de sincretismo. Algo similar sucede con la mención, entre los «frutos silenciosos» de Nostra aetate, de las parejas interreligiosas que «inventan constantemente nuevas formas de convivencia» (n. 41).

«Proselitismo», de nuevo un término sin definir

En su parte programática, la Nota sostiene que «la defensa intransigente de la propia posición y el proselitismo, como única forma de encuentro con el otro, ya no tienen sentido» (n. 54). La salvedad «como única forma» limita el alcance de la frase, pero el término «proselitismo» no se define. En el uso magisterial reciente designa métodos coactivos o engañosos, no el mandato misionero. Juan Pablo II, en Redemptoris missio 55, pasaje que la Nota cita, afirmaba que el diálogo interreligioso forma parte de la misión evangelizadora de la Iglesia, pero recordaba en ese mismo contexto que la salvación viene de Cristo y que el diálogo no dispensa de la evangelización.

Continuidad y cambio

La sección histórica del documento se titula «una continuidad enriquecida por los Papas sucesivos». La conclusión, en cambio, afirma que Nostra aetate «ha transformado radicalmente el rostro de las relaciones interreligiosas» y que la Iglesia ha pasado «de una actitud a menudo reservada o distante» a otra de encuentro (n. 57). Ambas afirmaciones son compatibles si se distingue entre la doctrina, que permanece, y la actitud pastoral, que cambia. La Nota no formula esa distinción de manera explícita.

Tampoco recurre a los Padres de la Iglesia. La doctrina de las semina Verbi, de raíz patrística y base natural para valorar lo verdadero en otras religiones, no aparece citada. Entre las fuentes de la Nota predominan los textos del pontificado de Francisco, que suman una treintena de referencias.

2 comentarios

Tito España
Texto de compromiso celebrativo, pero sin rematar la doctrina.
16/09/26 2:29 PM
Urbel
"La doctrina de las semina Verbi, de raíz patrística y base natural para valorar lo verdadero en otras religiones, no aparece citada" en el documento, se comenta al final de la noticia.

Sobre las falsas religiones del mundo como pretendidas semillas del Verbo:

"Los Padres de la Iglesia han visto la prehistoria de la Iglesia no en las religiones, sino en la filosofía. Estaban convencidos de que las Semina Verbi no eran las religiones, sino el movimiento de la razón comenzado con Sócrates, que no se conformaba con la tradición" (Cardenal Ratzinger, Il Foglio, 27-28 de octubre de 2004).

Y llegado ya al papado como Benedicto XVI:

"En conjunto, la figura y la obra de san Justino marcan la decidida opción de la Iglesia antigua por la filosofía, por la razón, más bien que por la religión de los paganos.

De hecho, los primeros cristianos no quisieron aceptar nada de la religión pagana. La consideraban idolatría, hasta el punto de que por eso fueron acusados de "impiedad" y de "ateísmo".

En particular, san Justino, especialmente en su primera Apología, hizo una crítica implacable de la religión pagana y de sus mitos, que consideraba como "desviaciones" diabólicas en el camino de la verdad" (Catequesis sobre San Justino, Audiencia General, 21 de marzo de 2007).
16/09/26 2:54 PM

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