«Una parroquia con un párroco santo tiene más futuro que una diócesis con veinte grupos de trabajo sobre sinodalidad y gestores bien pagados»
Mons. Robert Mutsaerts, Bois-le-Duc ('s-Hertogenbosch en flamenco), Países Bajos, ©Sandra Peerenboom

«Cristo no fundó un grupo de discusión»

«Una parroquia con un párroco santo tiene más futuro que una diócesis con veinte grupos de trabajo sobre sinodalidad y gestores bien pagados»

El obispo neerlandés Rob Mutsaerts pregunta al Papa qué frutos ha dado el proceso sinodal y advierte de que la Iglesia posee un tesoro que el mundo necesita, pero «se ha quedado en Emaús» discutiendo sobre sí misma. «El obispo debe escuchar. El sacerdote debe escuchar. Pero, ¿a quién debe escuchar la Iglesia ante todo?»

(InfoCatólica) Quizá una de las iglesias locales que está «de vuelta» sea la que peregrina en Holanda (Países Bajos). Ha sufrido desde la más loca interpretación del Concilio a ser uno de los laboratorios desde los que se diseñó y propagó la Teología de la Liberación. Y quizá por haber sufrido lo indecible hasta su marginalización, pueden dar fe de los caminos que llevan a ninguna parte.

En esta línea, el Obispo auxiliar de 's-Hertogenbosch, Rob Mutsaerts, ha publicado una extensa carta abierta dirigida al Papa León XIV en la que cuestiona los frutos del proceso sinodal y pide al Pontífice que devuelva a la Iglesia la prioridad de la evangelización y la proclamación clara del Evangelio. La carta, publicada el 13 de agosto en el sitio web del prelado neerlandés, constituye una de las críticas episcopales más articuladas al modelo sinodal impulsado desde Roma en los últimos años.

Mutsaerts sitúa su intervención bajo un principio que considera irrenunciable: salus animarum suprema lex, la salvación de las almas como ley suprema. «Mi pregunta es sencilla y grave: ¿está ayudando el proceso sinodal a acercar realmente las almas a Cristo y a la salvación eterna?», escribe el obispo, que subraya que no actúa por falta de respeto al ministerio petrino, sino «por amor a ese mismo ministerio».

Las preguntas incómodas

El núcleo de la carta es una batería de preguntas que el obispo plantea sin ambages: ¿se ha fortalecido la fe? ¿Se ha proclamado a Cristo con mayor claridad? ¿Se ha profundizado la identidad católica? ¿Han aumentado las conversiones, la asistencia a misa, las vocaciones sacerdotales? ¿Ha crecido la reverencia eucarística? ¿Se ha clarificado la enseñanza moral de la Iglesia?

Preguntas legítimas que solo grupos ideologizados no quieren no solo responder, ni siquiera preguntarse. Las reacciones en redes sociales por parte de habituales comentaristas progresistas es un buen indicador.

«Cuando se plantean estas preguntas, resulta imposible considerar el Sínodo como un éxito», concluye Mutsaerts, que advierte además de que el proyecto sinodal no ha concluido realmente: la fase de implementación se prolonga mediante encuentros diocesanos, nacionales y continentales hasta una asamblea eclesial prevista en Roma en octubre de 2028. «Lo que comenzó como un Sínodo de 2021-2024 amenaza con convertirse en una forma permanente de gobierno».

Un proceso que se convierte en fin

El obispo neerlandés señala lo que considera una anomalía de origen: que el Sínodo sobre la Sinodalidad convierte el proceso en su propio objeto. «Se podría comparar con una reunión que se reúne interminablemente para discutir cómo hay que reunirse en adelante», escribe.

Mutsaerts reconoce que la Iglesia ha celebrado concilios y sínodos desde la antigüedad, pero distingue entre el sínodo clásico como medio para abordar un problema concreto y la sinodalidad como paradigma eclesial permanente. «En el discurso sinodal actual, la sinodalidad amenaza con convertirse en un fin en sí misma. Y ahí comienza, desde una perspectiva católica tradicional, el problema».

La Iglesia no nace del diálogo

La carta profundiza en una cuestión eclesiológica de fondo: la Iglesia no comienza con el diálogo humano, sino con Cristo. «Cristo no fundó un grupo de discusión. Llamó apóstoles. Les dio autoridad. Los envió a proclamar, bautizar y enseñar», recuerda Mutsaerts, que se apoya en san Pablo para subrayar que la fe se recibe, se transmite y se custodia, no se produce por consenso.

«Si mañana el 90 por ciento de los católicos dejara de creer en la presencia real de Cristo en la Eucaristía, Cristo no estaría por ello menos realmente presente. Si el 80 por ciento rechazara una determinada enseñanza moral, esa enseñanza no se volvería automáticamente falsa», argumenta. «La verdad no se produce por consenso. Ese es el primer gran campo de tensión en torno al proyecto sinodal».

«Escuchar»: ¿a quién y en qué orden?

El obispo aborda uno de los conceptos clave del proceso sinodal, el de la escucha, y advierte del riesgo de invertir las prioridades. «El obispo debe escuchar. El sacerdote debe escuchar. Pero, ¿a quién debe escuchar la Iglesia ante todo?», plantea. La respuesta, sostiene, es «a Cristo, a la Escritura, a la Tradición apostólica, a los santos, al testimonio de veinte siglos de cristianismo, al Magisterio. Y, naturalmente, también a los fieles».

En ciertos textos sinodales, sin embargo, la secuencia se invierte: «Se parte de las experiencias, deseos, frustraciones y expectativas del hombre contemporáneo y luego se pregunta cómo debe reaccionar la Iglesia». Mutsaerts identifica aquí un peligro: «¿Qué sucede cuando los deseos del hombre moderno chocan con el Evangelio? Entonces no es el Evangelio el que debe cambiar; es el hombre. Eso se llama, en el cristianismo, conversión. Y precisamente esa palabra suena llamativamente poco en muchas discusiones eclesiales modernas».

El elefante en la sala sinodal

La carta señala una discrepancia entre los temas que dominan el debate sinodal y la crisis real de la Iglesia en Occidente. Las iglesias se vacían, las parroquias se fusionan, los monasterios desaparecen, las órdenes religiosas envejecen, el conocimiento de la fe disminuye, la vida sacramental se debilita. Ante ese panorama, sostiene Mutsaerts, cabría esperar que la gran operación eclesial mundial se concentrase en una pregunta: ¿cómo ganar de nuevo al mundo para Cristo?

En cambio, buena parte de la atención se dirige a «estructuras, participación, procesos de toma de decisiones, responsabilidad de las mujeres, inclusividad, relaciones de autoridad y el funcionamiento de los órganos eclesiásticos». El obispo no niega que sean temas legítimos, pero recurre a una imagen elocuente: «Una casa en llamas tiene otras prioridades que los asuntos domésticos».

Mutsaerts describe además lo que denomina una «ley de Parkinson eclesiástica»: «Cuanta menos evangelización, más comisiones sobre evangelización. Cuantas menos vocaciones, más documentos sobre vocaciones. Cuanta menos gente va a la iglesia, más largas se hacen las reuniones sobre el ser eclesial».

Expectativas que no se pueden satisfacer

Otro aspecto que el obispo considera problemático es que el proceso sinodal haya alentado expectativas sobre temas en los que la Iglesia posee una enseñanza definida: el diaconado femenino, el sacerdocio, la moral sexual, las relaciones homosexuales, la descentralización del gobierno eclesial. «Cuando estos temas se discuten durante años, surge naturalmente la impresión de que finalmente podrán ser cambiados. De lo contrario, no se hablaría interminablemente de ellos», razona.

El resultado, advierte, es una «paradoja pastoral»: se pide a las personas que expresen sus expectativas y luego resulta que algunas son imposibles de cumplir sin poner en peligro la continuidad de la doctrina. «Eso no es ganancia pastoral. Es una receta para la frustración».

La alternativa olvidada: la santidad

Frente al modelo sinodal, Mutsaerts propone recuperar lo que considera el motor histórico de toda auténtica reforma católica: la santidad. «Las grandes reformas católicas casi nunca comenzaron con estructuras. Comenzaron con santos», escribe, y enumera a san Benito, san Francisco, santo Domingo, santa Catalina de Siena, san Ignacio de Loyola, santa Teresa de Ávila, san Juan Bosco, santa Teresa de Lisieux, san Maximiliano Kolbe y san Juan Pablo II.

«Una parroquia con un párroco santo tiene más futuro que una diócesis con veinte grupos de trabajo sobre sinodalidad», afirma el obispo, que propone una inversión de prioridades: «No menos escucha, sino más santidad. No menos participación, sino más conversión. No menos diálogo, sino más proclamación».

De Emaús a Jerusalén

La carta concluye con una relectura del relato de los discípulos de Emaús como modelo de auténtica sinodalidad católica. Cristo camina con los discípulos, escucha, les deja hablar. «Hasta aquí, cualquier manual sinodal podría asentir con entusiasmo», observa Mutsaerts. «Pero entonces ocurre lo decisivo: Cristo no confirma su interpretación. La corrige. Les abre las Escrituras. Les enseña cómo deben entender los acontecimientos. Y finalmente le reconocen al partir el pan».

Los discípulos, subraya el obispo, no se quedan evaluando su experiencia: «Se levantan, vuelven a Jerusalén, van a proclamar». En cambio, sostiene, «el proceso sinodal se ha quedado en Emaús y la pregunta es si saldrá de allí».

La carta se cierra con una petición directa al Papa: «Denos claridad. Cuando el mundo habla con incertidumbre, que Pedro hable con claridad. Cuando la Iglesia se cansa de las discusiones internas, señálenos de nuevo a Cristo». Y recuerda las palabras del propio Pedro: «Señor, ¿a quién iríamos? Tus palabras son palabras de vida eterna».

Mutsaerts se suma así a otros prelados que han expresado públicamente sus críticas al proceso sinodal. Según recoge Edward Pentin, entre ellos figuran los Cardenales Joseph Zen Ze-Kiun, Raymond Burke, Walter Brandmüller, Robert Sarah, Juan Sandoval Íñiguez y Gerhard Müller, así como el difunto Cardenal George Pell.

39 comentarios

María de África
Que este obispo, siendo neerlandés, no haya perdido la chaveta es, sin lugar a dudas, un milagro extraordinario.
17/08/26 11:31 AM
Antolin
Me parece muy clara la carta.
¿La contestará León XIV?
Las dubia de los cuatro cardenales sobre la Amoris Laetitia será contestada alguna vez?
¿Habrá escucha?
¿Habrá contestación?
¡Señor, ayúdanos!
17/08/26 11:41 AM
maru
De acuerdo con este obispo. Efectivamente, Cristo no fundo un grupo de discusión. El eligió a sus apostoles y los envió a anunciar su doctrina. No les pidió a los apóstoles si estaban de acuerdo en ésto o en lo otro. Cristo nunca convocó una reunión sinodal, todo lo sto son inventos de los que precisamente no quieren a la Iglesia y no siguen los mandaros del Señor.
17/08/26 11:44 AM
Generalife.
Tiene más razón que un santo. Marear la perdiz lleva a desviar la atención de donde debe dirigirse
17/08/26 11:53 AM
JSP
1. El método de enseñanza jesuita de contraponer la opinión de cada uno para ver quién tiene razón, no es válido para la Iglesia Católica.
2. Dios se Encarna y se Autorevela (Enseña) con Autoridad (Gobierno), y Exorciza y Santifica (Sacramento), se hace Cordero único y perfecto para salvación del mundo por el único, definitivo y eterno Sacrificio agradable a Dios.
3. Las verdades de fe reveladas, la moral absoluta, no situacional y/o proporcional, y los Sacramentos no son opiniones para votar según criterio subjetivo y de experiencia, herejía Modernista, en proceso de sinodalidad.
17/08/26 12:27 PM
Simple cristiano
Qué claridad la de este obispo. Ojalá esto anime a otros a declarar en el mismo sentido, por amor al Señor.
17/08/26 12:28 PM
Rodrigo
A priori, parece hacer todo sentido. Pero no. Primero: no se oponen. Puede haber una parroquia con un párroco santo dentro de una diócesis sinodal con grupos de trabajo y buenos gestores, siempre y cuando sirva para algo y sea buena, que es el mismísimo caso de un padre que esperamos ser santo. Segundo: el típico clericalismo que no se va. Uno lee sobre el cura de Ars y los libros resaltan su santidad en el "avivamiento" de su parroquia. ¿Y los laicos? En la medida que el San Juan prendió el fuego, los laicos fueron juntos con él e hicieron varias obras. La sola no mención de los laicos con el cura santo evidencia que saber el obispo sabe, pero no sale en el discurso. O sea, clericalista todavía. Es interesante ver este momento eclesial polarizado: una suerte de democracia sinodal y clericalismo vertical que decide lo principal y los laicos hacen lo designado. Algún equilibrio debería salir de todo esto...
17/08/26 12:37 PM
Tito España
¿Qué vamos a decir? Aquí ha contestado todo, todo, todo este obispo, aunque sea obispo auxiliar. Confío en que el titular esté de acuerdo con él y le apoye y no le "misericordie" como a tantos otros, por decir la Verdad del Evangelio de Cristo.
Esperamos noticias de Roma, de S. S. León XIV, sobre la contestación a este obispo y a los "Dubia" presentados a Francisco hace..., si no han desaparecido de los Archivos Vaticanos y todavía andan por alguna mesa del Dicasterio para Defensa de la Fe (de la fe verdadera, la proclamada por Cristo, claro).
17/08/26 12:42 PM
Percival
Ya su Obispo lo está reservando para ser "misericordiado".
17/08/26 1:08 PM
Yolanda
Rodrigo, la Iglesia que fundó Cristo es vertical y es a la que aspiramos los seguidores de Cristo. La sinodalidad, palabra inventada, es un modelo aplicable a otro tipo de organizaciones como gobiernos, empresas, asociaciones de vecinos ongs...
17/08/26 2:08 PM
Yolanda
Con cuánta elocuencia ha descubierto el pastel este obispo . Recemos por él para que no sea sacrficado por los tribunales sinodales.
17/08/26 2:11 PM
Tomás Salas
Un obispo diciendo cosas sensatas y dentro de la doctrina.
No estamos ya acostumbrados a esto.
17/08/26 2:27 PM
La voz de la conciencia
Cristo tampoco fundo grupos de adoracion perpetua ni de liturgia. Ojo con argumentos peregrinos que los carga el diablo…
17/08/26 2:36 PM
María de los Ángeles
Mutsaerts , dice : " Mi pregunta es sencilla y grave: ¿está ayudando el proceso sinodal a acercar realmente las almas a Cristo y a la salvación eterna?".
Buenísima pregunta la de este obispo. Ahí está la cuestión esencial que, desgraciadamente los que intentan implementar la sinodalidad, no se plantean.
17/08/26 2:43 PM
Christian Montserrat Nah Solis
Esas palabras solo pueden venir del Espíritu Santo, llenas de caridad hacia su santidad. Asi es como los cristianos estamos llamados a ayudarnos unos a otros. Ojala que nuestro Pontifice guarde y medite tan acertada petición. Oremos por el papá. #Todos Podemos Ser Santos.
17/08/26 3:01 PM
,,,
San Mateo (25,31-46)
17/08/26 3:07 PM
Daniel
Es más, el centro debe ser Dios. “Debemos obedecer a Dios antes que a los hombres”. Y me parece sensato agregar que si no lo hacemos Dios va a castigar. Ya ha castigado varias veces y no ha sido suave. Es lento para enojarse y de gran misericordia pero hay que pedirle perdón y convertirse. Nunca, ni en el antiguo ni en el nuevo Testamento, se desdijo de nada de lo expresado como comportamiento recto, unos varios miles de años… tampoco lo va a hacer ahora. Es el mismo de siempre, el único Dios y no hay otro. Que el Espíritu Santo nos ilumine para no perdernos y la Virgen María nos defienda con sus ángeles.
17/08/26 4:05 PM
Raffis
Maravillosa carta de este obispo al papa. Recemos mucho y en conjunto para que esta clara interpretación del camino sinodal que presenta el obispo ilumine al papa y a todos los gerarcas de la Iglesia Católica.
Dios bendiga y cuide mucho a este obispo.
17/08/26 5:13 PM
Francisco Martinez
Qué maravilla de lectura, muchas gracias por compartirla.
17/08/26 5:16 PM
Raffis
Maravillosa carta de este obispo al papa. Recemos mucho y en conjunto para que esta clara interpretación del camino sinodal que presenta el obispo ilumine al papa y a todos los gerarcas de la Iglesia Católica.
Dios bendiga y cuide mucho a este obispo.
17/08/26 5:58 PM
Francisco Javier
La iglesia es vertical y asi la hizo Cristo. Necesitamos buenos pastores como obispos y cardenales. Los "grupos de trabajo" sinodales son perdida de tiempo.
17/08/26 6:02 PM
Irene Lopez
No se puede expresar mejor; al fin alguien se pronuncia con sabiduría, equilibrio y de manera concisa y clara. Gracias Señor
17/08/26 6:11 PM
maru
Completamente de acuerdo con este buen obispo, pastor fiel a Cristo. Como muy bien dice Cristo escogió a sus apostoles y los envió a evangelizar. Ellos aceptaron su doctrina y no replicaron ni propusieron ningun encuentro sinodal y Cristo tampoco.
17/08/26 6:40 PM
Pedro1
Los grupos de trabajo no son sólo pérdida de tiempo. En muchos casos son vehículos de agresiones a la Palabra de Dios, ofensas a Dios. Son muestras de soberbia de unos laicos y sacerdotes a quienes el Vaticano les susurra: “Podéis cambiar lo que os moleste”. Como el clero en Occidente incluye un enorme porcentaje de varones con tendencias homosexuales, se busca en estos grupos sinodales primar su aceptación como una conducta normal la relación homosexual. También a través del hecho de que en la Iglesia actual, las mujeres son mayoría, se presiona para que accedan al diaconado y al sacerdocio y de ahí al Papado. Los grupos sinodales buscan destruir la Iglesia en lo moral y en lo doctrinal para hacer una nueva. El Enemigo, aunque no acabe prevaleciendo, ha entrado en la casa de Dios con ayuda de quienes deberían servir de guías del Pueblo de Dios y confirmarlo en la fe.
17/08/26 6:51 PM
Raffis
Maravillosa carta de este obispo al papa. Recemos mucho y en conjunto para que esta clara interpretación del camino sinodal que presenta el obispo ilumine al papa y a todos los gerarcas de la Iglesia Católica.
Dios bendiga y cuide mucho a este obispo.
17/08/26 7:15 PM
Residente en Fatima
Efectivamente, Cristo fundo la Iglesia eligiendo Foce Apóstoles, no convocando una Asamblea de Bautizados y Bautizadas. El que tenga oídos...
17/08/26 7:19 PM
María Sánchez
Cuando se habla con la Verdad revelada, nada hay que añadir, sino asentir y orar por los que sustentados en la fuerza del Evangelio, lo proclaman sin miedo a las consecuencias sinodales

Dios le bendiga y María Santísima le guarde.
17/08/26 7:39 PM
pipo
El escrito de Mutsaerts algo debe tener, porque muy rapidamante fue atacado por el padrastro sinodal "biógrafo del Papa".
17/08/26 8:33 PM
jrca
Que buen Obispo y que ideas tan claras, que envidia no poderlo tener aquí.

Sobre si el Papa le va a contestar digamos que no.
17/08/26 9:12 PM
silvia
Muchas gracias Monsenior por la claridad de sus expresiones en estos momentos de tanta confusion para nosotros, los seglares!!!!.
Siga por favor siendo voz del Espiritu Santo, tenemos sed de buena doctrina.
17/08/26 10:30 PM
clara
¡Bravo, bravo, bravísimo Monseñor Mutsaerts! 👏🏻👏🏻👏🏻
17/08/26 10:51 PM
Pedro1
Ayer tuve que escuchar a un párroco predicando que, así como Jesús puso a prueba a la cananea de Mateo, 15, Dios nos pone muchas veces a prueba a todos nosotros. Puso como ejemplo el caso de "alguien que tiene una relación estable" y de repente se le aparece una tercera persona por quien siente atracción. A su modo de ver, es Dios quien provoca esta situación para probarlo y espera que triunfe la fidelidad frente a la traición.
Un párroco, no ya santo sino algo decente, no habría engañado a los pocos feligreses que estaban en misa.

La Iglesia enseña que la sexualidad está ordenada al amor del hombre y de la mujer en el matrimonio y no a las relaciones estables. El adulterio, el concubinato, las uniones libres o las parejas homosexuales son contrarias a la ley moral porque el acto sexual tener lugar en el matrimonio, pues fuera de él es un pecado grave con alta fidelidad o con alta traición.

Este señor se permite predicar una moral falsa y atribuir a Dios una pretensión que sólo está en su cerebro de cura progre, a quien le trae sin cuidado la ley de Dios. Me parece terrible y hay sacerdotes muchos así. Ojalá queden también muchos santos por nuestro bien.
17/08/26 10:57 PM
Pedro1
¿Es posible que cuando dijo una "relación estable" estuviese pensando en relación matrimonial estable? No lo sé, pero como vivimos en una Iglesia tan convulsa, tan propensa al amor libre y al desmadre?
17/08/26 11:06 PM
Gregory
El asentó se ha colocado en los cambios estructurales y el llamado a la santidad si esta presente poco se menciona y este anuncio nunca se debe dar por supuesto.
18/08/26 3:07 AM
Miguel
Este buen obispo expone la triste realidad de la iglesia, y es que el rey esta desnudo.
Todo lo demas son fuegos de artificio con los que Satanas nos engaña.
18/08/26 9:39 AM
Nicolás Salinas
lo que ha pasado en la Iglesia desde Vaticano II..solo a servido para tener una Iglesia confundida, enfrentada ,.desanimada y en franca caida libre.
Cómo bien lo explica el obispo.
Cuando algo no funciona en una empresa privada, lo que se hace es volver a lo que funciona y punto.
Oremos para que el Señor ilumine al Pap a León y retomemos el Camino, la Verdad y la Vida.
18/08/26 1:13 PM
Giacomo Arlecchi
A León XIV le.interesa lo que piensan algunos hermanos suyos en el episcopado? Que sin duda están en el recto camino y no se les ocurre ordenar obispos sin su permiso??? Hasta ahora, y casi con una actitud de silencioso y respetuoso desprecio no e les da ni corte de viento...
18/08/26 1:58 PM
Hernando
Ejemplo, San Juan María Vianney, Santo cura de ars.
18/08/26 8:37 PM
Lector
"Cristo tampoco fundo grupos de adoracion perpetua ni de liturgia..."



Me ha impactado esta frase de la carta de Mons. Mutsaerts: "El joven católico que viaja tres horas para asistir a una liturgia tradicional no suele formar parte del grupo de trabajo diocesano". No sé si Cristo fundó grupos de liturgia, pero detrás de la fe de ese joven (de los que puedo decir que conozco alguno y alguna), estoy seguro que está Cristo.
19/08/26 6:32 AM

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