La Iglesia siro-malankara, ante su centenario: León XIV apuesta por proteger la identidad de las Iglesias orientales en la diáspora
© VaticanMedia

De Kerala a Europa

La Iglesia siro-malankara, ante su centenario: León XIV apuesta por proteger la identidad de las Iglesias orientales en la diáspora

El Papa evocó la figura del venerable Mar Ivanios y pidió a los siro-malankareses que preserven su identidad eclesial y permanezcan unidos a su jerarquía, mientras Roma prepara un marco normativo para la atención pastoral en Europa.

(InfoCatólica) La identidad de la Iglesia siro-malankara católica y la atención pastoral a sus fieles en la diáspora europea centraron la audiencia que León XIV concedió ayer, 15 de junio, en la Sala Clementina del Palacio Apostólico a los participantes en el primer Congreso de fieles siro-malankareses residentes en Europa. El Papa aprovechó el encuentro para trazar un recorrido por la historia de esta Iglesia sui iuris y para anunciar que el Dicasterio para las Iglesias Orientales definirá principios y directrices que ayuden a los obispos latinos a sostener a los católicos orientales de la diáspora.

Una Iglesia con raíces apostólicas

La Iglesia siro-malankara católica es una de las 23 Iglesias orientales en plena comunión con Roma: comparte la misma fe y los mismos sacramentos que la Iglesia latina, pero conserva su propio rito litúrgico, su derecho canónico particular y su estructura de gobierno, encabezada por un arzobispo mayor. Sus raíces se hunden en la antiquísima comunidad cristiana de Kerala (India), que la tradición remonta a la predicación del apóstol Santo Tomás. El nombre «Malankara» designa históricamente la costa de Kerala donde se asentaron aquellas primeras comunidades. En el siglo XVII, una parte de los cristianos de Santo Tomás se vinculó a la Iglesia siria ortodoxa de Antioquía y adoptó el rito siríaco occidental, origen de la tradición litúrgica que la comunidad conserva hasta hoy.

El paso decisivo hacia la comunión con Roma se produjo en 1930, cuando el obispo Mar Ivanios, junto con Mar Theophilos, un grupo de sacerdotes y un buen número de fieles, entre ellos religiosos y religiosas de las Congregaciones de Betania, decidieron «redescubrir la comunión eclesial con el Sucesor del apóstol Pedro como parte vital de la vida de la fe cristiana». Dos años después, Pío XI erigió formalmente la jerarquía siro-malankaresa mediante la constitución apostólica Christo Pastorum Principi, del 11 de junio de 1932.

Felicitación al cardenal Cleemis y saludo al visitador apostólico

En las primeras palabras de su intervención, pronunciada en inglés, el Pontífice felicitó al arzobispo mayor, el cardenal Baselios Mar Cleemis, que cumplía ese mismo día 67 años y que celebrará en agosto su Jubileo de Plata Episcopal, cuyos festejos ya comenzaron la víspera con una celebración especial en Roma. León XIV dirigió también un saludo particular al obispo Kuriakose Mar Osthathios, visitador apostólico para los fieles siro-malankareses en Europa y organizador del congreso.

El ejemplo del venerable Mar Ivanios

El Papa recordó que la Iglesia siro-malankara «está emprendiendo un intenso camino de varios años de renovación espiritual en preparación para su centenario» y que acaba de iniciar el 95.º año desde la institución de su jerarquía. León XIV evocó con particular afecto la figura del venerable Mar Ivanios, a quien describió como «un verdadero pastor según el Corazón de Jesús». El primer arzobispo metropolitano siro-malankarés de Trivandrum comprendió desde su juventud sacerdotal la necesidad de «recuperar el dinamismo de la buena semilla sembrada en la India por la predicación y el martirio de San Tomás Apóstol» y promovió una «obra misionera» expresada no solo «con las palabras», sino «a través de una vida virtuosa y un auténtico servicio caritativo».

Un faro de energía evangélica

El Pontífice subrayó que la Iglesia siro-malankara «ha sido siempre un faro de energía evangélica y caridad apostólica, llevando justicia social, educación y desarrollo humano integral a quienes viven al margen de la sociedad». De ese modo, señaló citando a Benedicto XVI, el Evangelio se difunde «"por atracción": igual que Cristo "atrae a todos hacia sí" con la fuerza de su amor, que culmina en el sacrificio de la Cruz».

León XIV recordó el rápido crecimiento de las comunidades siro-malankaresas en Tamil Nadu a partir de 1934, fruto de las «vibrantes comunidades católicas» que «florecieron gracias al compromiso de la jerarquía» y de las consagradas de la Congregación de las Hijas de María, y animó al Sínodo de los Obispos y a los institutos religiosos siro-malankareses a mostrar un compromiso semejante con las circunscripciones más recientes en la India, en particular las eparquías de San Efrén de Khadki y de San Juan Crisóstomo de Gurgaon.

Directrices para la diáspora europea

El Papa explicó que, reconociendo la creciente presencia de fieles siro-malankareses en el continente, quiso nombrar al primer visitador apostólico a tiempo completo para toda Europa, Mar Osthathios, con el encargo de «verificar la situación actual de la atención pastoral, con el fin de formular propuestas a los obispos locales y a la Santa Sede» para el «bien espiritual» de los fieles. Al mismo tiempo, el Dicasterio para las Iglesias Orientales ha recibido el mandato de «definir principios, normas y directrices para que los obispos latinos puedan apoyar concretamente a los católicos orientales de la diáspora en su compromiso de preservar sus propias tradiciones» y de ayudar al Papa a «evaluar las mejores modalidades para sentar bases sólidas y duraderas» que permitan a las futuras generaciones profundizar su fe.

El Pontífice recordó el precedente norteamericano: Benedicto XVI erigió un exarcado apostólico para los fieles siro-malankareses en Estados Unidos, que diez años más tarde fue elevado a eparquía por el Papa Francisco, quien extendió la jurisdicción de su obispo también a los fieles de Canadá.

Llamada a la unidad y a la esperanza

«Les pido a todos que fomenten una mayor conciencia de la preciosa identidad de la Iglesia siro-malankara y de su identificación con ella, participando en su vida eclesial y viviendo plenamente su patrimonio único, conscientes de su gran dignidad, permaneciendo unidos al Arzobispo Mayor y al Sínodo de los Obispos», concluyó León XIV, antes de asegurar su oración para que los fieles, especialmente los jóvenes, mantengan «una fe firme» y se conviertan, siguiendo a «Cristo cada día más de cerca», en «mensajeros de esperanza».

Dejar un comentario



Los comentarios están limitados a 1.500 caracteres. Faltan caracteres.

No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.

Los comentarios aparecerán tras una validación manual previa, lo que puede demorar su aparición.