(InfoCatólica) El Papa León XIV ha nombrado a María Montserrat Alvarado, presidente y directora de operaciones de EWTN News, nueva prefecta del Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede. Alvarado, que tomará posesión el 1 de noviembre de 2026, se convierte en la primera mujer no religiosa (que no ha profesado votos como monja o hermana) en dirigir un dicasterio de la Curia Romana. El Dicasterio ya estaba dirigido por un laico, ahora por una laica, un Dicasterio que no requiere potestad de jurisdicción.
Una trayectoria entre la libertad religiosa y los medios católicos
Nacida en Ciudad de México, Alvarado es licenciada por la Universidad Internacional de Florida y tiene estudios en la Universidad George Washington. Entre 2009 y 2023 ocupó puestos de liderazgo en el Fondo Becket pro-Libertad Religiosa, donde trabajó en la defensa de la libertad religiosa y la promoción de la dignidad humana. Desde 2023 dirige EWTN News, la división informativa de la Eternal Word Television Network, supervisando plataformas que producen contenidos en siete idiomas a través de televisión, radio, prensa escrita y medios digitales.
Michael P. Warsaw, presidente del consejo de administración y director ejecutivo de EWTN, destacó que Alvarado «ha desempeñado un papel internacional fundamental, liderando y acompañando la expansión de EWTN en un momento crítico de la historia de nuestro apostolado: el paso hacia una expresión digital de nuestra misión». Warsaw subrayó que, igualmente importante, ella «ha permanecido profundamente comprometida con la misión que define a EWTN: proclamar la verdad de Jesucristo y las enseñanzas de su Iglesia con claridad, fidelidad y caridad».
Un nombramiento inesperado, recibido con gratitud
Alvarado agradeció a Paolo Ruffini el trabajo realizado durante sus ocho años al frente del Dicasterio en el comunicado difundido tras el anuncio: «Aunque este nombramiento ha sido inesperado, lo recibo con un sincero deseo de servir al Santo Padre, el Papa, en el inicio de su pontificado. Estoy agradecida a Paolo Ruffini por su liderazgo a lo largo de los últimos años y espero continuar, con amistad y esperanza, la importante labor de fortalecer el Dicasterio para que pueda seguir sirviendo a la Iglesia en Roma y en todas partes para comunicar a Cristo al mundo».
Ruffini, designado por el Papa Francisco en 2018 como el primer prefecto laico de un dicasterio de la Curia Romana, cumplirá 70 años el próximo mes de octubre, edad establecida para la jubilación en el servicio de la Santa Sede. En una carta a los empleados del Dicasterio, recurrió a la imagen del relevo deportivo: «He entrado en la recta final de la carrera, antes del momento en que pasaré el testigo a Montserrat Alvarado como próxima prefecta. Nos conocemos bien. Y en los próximos meses trabajaremos en estrecha colaboración, en el espíritu de comunión que nos une en la Iglesia».
El Dicasterio para la Comunicación, clave en la reforma de Francisco
El Dicasterio para la Comunicación fue creado por el Papa Francisco el 27 de junio de 2015 para reunir bajo una sola estructura todos los sistemas de comunicación de la Santa Sede. Bajo su paraguas funcionan Vatican News, Radio Vaticana, L'Osservatore Romano, los servicios de foto, audio y vídeo de Vatican Media, la Oficina de Prensa de la Santa Sede, la editorial vaticana, la imprenta vaticana y la filmoteca vaticana. El Dicasterio tiene además la misión de desarrollar los aspectos teológicos y pastorales de la actividad de la Iglesia en el ámbito de la comunicación.
La nueva prefecta llega a Roma con el encargo de profundizar la transformación digital de los medios vaticanos, proceso que ya venía impulsando desde su etapa al frente de EWTN News.
Algunos medios están desconcertados
Los medios y comunicadores progresistas están en estado de shock. Algún obispo como el de San Sebastián en España también se sumaron a la campaña. Los que por un lado se habrían alegrado por que una mujer fuese la superiora de un Dicasterio no se muestran especialmente entusiasmados.
Habían elegido a la cadena fundada por la Madre Angélica como puchimbol y le atribuían todo tipo de conspiraciones contra el Papa Francisco. El cambio de relato y de la «absoluta continuidad» es difícil de sostener.






