(InfoCatólica) El Papa León XIV ha enviado una carta a Mons. Alejandro Arellano Cedillo, nombrándolo su representante para las celebraciones del octavo centenario de la catedral de Toledo y del centenario de la coronación de la Virgen del Sagrario, patrona de la ciudad.
La carta explica que, con motivo de estos aniversarios, se celebrará una solemne procesión el 30 de mayo de 2026. A petición del arzobispo de Toledo, Mons. Francisco Cerro Chaves, el Papa ha designado a un enviado especial para presidir las celebraciones en su nombre. En la carta se destaca que el elegido, Mons. Alejandro Arellano Cedillo, es especialmente adecuado para esta misión por ser originario de Toledo (nacido en Olías del Rey), además de por su trabajo como decano del Tribunal de la Rota Romana.
El Papa recuerda la importancia histórica y espiritual de la Catedral de Toledo, destacando su grandeza arquitectónica y su papel central en la fe cristiana española desde la Edad Media. También subraya la profunda devoción mariana de Toledo, especialmente hacia la Virgen del Sagrario, en buena parte por la influencia de San Ildefonso de Toledo.
Finalmente, de forma muy significativa, el Papa expresa su deseo de que los católicos de Toledo y de toda España permanezcan fieles a la fe de sus antepasados y también a la profunda devoción a la Virgen María de esos mismos antepasados. En estos tiempos de incertidumbre y experimentos sinodales, sería difícil dar un mejor consejo.
También resulta significativa la referencia a la Reconquista, como el momento en que la «ilustre ciudad» recuperó «la libertad cristiana». Se trata de una mención poco políticamente correcta, pero que valora valientemente lo mejor de la historia de España.
Como curiosidad, cabe señalar que la carta solo se ha publicado en latín en el sitio web del vaticano, quizá como un guiño a la rica historia latina de Toledo, a la buena preparación tradicional de sus sacerdotes o como un elogio a D. Alejandro, dando por supuesto su excelente conocimiento de la lengua oficial de la Iglesia.
Aunque también damos por supuesto el excelente conocimiento del latín de los lectores de InfoCatólica, ofrecemos a continuación una rápida traducción al castellano de la carta.
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A mi Venerable Hermano
ALEJANDRO ARELLANO CEDILLO
Arzobispo de Bisuldina
Decano del Tribunal de la Rota Romana
La catedral de Toledo, primada de toda España, que erigieron sus antepasados en la Edad Media como monumento insigne de la piedad y generosidad ancestrales después de que la ilustre ciudad recuperara la libertad cristiana, merecidamente por su vastedad, la perfección de sus líneas y el esplendor de su ornamentación, celebra, ochocientos años después de la construcción del bellísimo templo, el auspicioso aniversario con solemnes ceremonias.
En esta misma iglesia, heredera de la protección de Santa maría desde sus orígenes y especialmente gracias al potente impulso de San Ildefonso, obispo de Toledo, se venera admirablemente con una singular devoción celestial a su Patrona, bajo la advocación de la Virgen del Sagrario, cuya sagrada imagen sedente fue coronada hace cien años con una corona de oro.
Hemos tenido conocimiento de la oportuna decisión de preparar y dirigir una solemne procesión que produzca frutos abundantes de santidad en el clero y los fieles cristianos, con la intención de aumentar así el gozo de este acontecimiento.
Por consiguiente y con gran gusto, deseamos atender la petición del Venerable Hermano Francisco Cerro Chaves, Arzobispo de la Sagrada Archidiócesis Metropolitana de Toledo, quien nos solicitó que enviáramos a un distinguido Prelado para que participara solemnemente en la conmemoración del centenario de la coronación de la Santísima Virgen del Sagrario.
Con el fin de que la procesión se realice con mayor solemnidad, hemos decidido enviar a un hombre que represente nuestra persona y, al mismo tiempo, transmita nuestro agrado. Usted, Venerable Hermano, es idóneo para esta delegación, ya que es originario de la misma Iglesia antigua y, como Decano del Tribunal de la Rota Romana, con el supremo ministerio judicial, preside con diligencia, cooperando en la caridad con el servicio de la justicia y la verdad. Por lo tanto, en virtud de esta carta, le hemos encomendado con afecto a usted esta misión extraordinaria, dándole el mandato de que, con la procesión deseada, haga oír nuestra voz en Toledo el 30 de mayo de 2026, de modo que todos reciban un nuevo ánimo para aumentar y cultivar debidamente la fe.
Finalmente, nos complace la próxima conmemoración y confiamos en que el clero y todo el pueblo tanto de Toledo como del resto de España jamás se aparten de la fe en Dios y la devoción filial a su Santísima Madre de sus antepasados y las imiten con mayor fervor en nuestros tiempos.
Venerable Hermano, no dude en transmitir al Arzobispo Metropolitano de Toledo y a su Obispo Auxiliar, así como a los demás prelados de los santuarios de la ciudad, al clero, a los religiosos y religiosas, a las autoridades y a todos los fieles cristianos, nuestros fervientes saludos y buenos deseos para que la amadísima Patrona de Toledo obtenga su cumplimiento mediante su intercesión. Impartimos con gran amor a usted y a todos los que participen en la solemne procesión la Bendición Apostólica, que obtiene los dones celestiales y es también testimonio de nuestra benevolencia paternal.
En el Vaticano, a 1 de mayo, memoria de San José Obrero, del año 2026, primero de nuestro Pontificado.
León PP. XIV








