(InfoCatólica) El presidente de la Comisión de Bioética de la Conferencia Episcopal Polaca ha respondido a la difusión mediática de un caso de aborto selectivo en un embarazo gemelar, recordando que el derecho a la vida ampara a cada ser humano sin excepción.
El derecho a la vida de cada niño
«¿Se puede decir, en el caso de un embarazo gemelar, que "con un hijo basta"? ¿Que se puede eliminar al otro para no complicar demasiado la vida de la familia?». Con estas preguntas, el Obispo Józef Wróbel, presidente del Equipo de Bioética de la Conferencia Episcopal Polaca, ha salido al paso de las informaciones publicadas en los últimos días en medios polacos sobre la asistencia prestada por activistas proaborto a una mujer con un embarazo gemelar sano y deseado que se planteaba la eliminación selectiva de uno de los dos niños.
En declaraciones a la agencia KAI, el Obispo Wróbel ha recordado que la enseñanza de la Iglesia sobre el aborto es bien conocida: «Ese niño tiene derecho a la vida. Le asiste ese derecho igual que a cualquier ser humano».
El riesgo para el gemelo superviviente
El prelado ha subrayado que la eliminación selectiva de uno de los gemelos entraña un riesgo elevado también para el niño que debe seguir con vida. «Ese riesgo es grande, tan grande que conlleva una seria responsabilidad moral. Desde esta perspectiva, tampoco se puede defender moralmente esa actuación», ha señalado.
Wróbel ha advertido asimismo sobre el problema de la corresponsabilidad en la decisión de abortar, que a menudo se adopta sobre premisas completamente erróneas. «Uno puede equivocarse mucho al valorar las posibilidades de vida del niño, al juzgar si un embarazo múltiple es desfavorable, al calcular cómo será la vida de la familia o la vida de ese niño», ha indicado, llamando la atención sobre lo que ha calificado de «colaboración agresiva» que incita y anima al aborto.
«Ayudar» y ayudar de verdad
El Obispo ha establecido una distinción entre dos formas opuestas de entender la ayuda a la madre gestante. «Se puede hablar de ayudar animando al aborto, ayudando a la madre a tomar la decisión de matar a su hijo. Pero también se la puede ayudar de verdad, en sentido positivo», ha afirmado.
El presidente del Equipo de Bioética ha recordado la existencia de centros y programas que ofrecen apoyo material a las familias y a las madres durante el embarazo y después del parto. «Sabemos que la paternidad puede ser difícil, que criar a un hijo cuesta… y, sin embargo, se puede ayudar animando a que el niño sea acogido, a que sea rodeado de amor y a que de ese modo se salve también ese amor», ha declarado.
Wróbel ha concluido recordando que muchas personas cargan durante años con las consecuencias de un aborto, con remordimientos y un dolor interior que perdura, y ha invitado a reflexionar sobre el verdadero significado de la palabra «ayudar».








