El Papa León XIV promulgará el próximo 25 de mayo su primera carta encíclica, titulada Magnifica humanitas, dedicada a «la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial». El documento, que lleva la firma del Pontífice con fecha del 15 de mayo, coincide deliberadamente con el 135.º aniversario de la promulgación de Rerum Novarum, la gran encíclica social de León XIII.
Presentación en el Aula del Sínodo
La encíclica será presentada ese mismo día, a las 11:30, en el Aula del Sínodo, en presencia del propio Romano Pontífice, según ha comunicado la Oficina de Prensa de la Santa Sede. León XIV intervendrá al final del acto y ofrecerá su bendición, mientras que las conclusiones correrán a cargo del cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado.
Como ponentes principales intervendrán el cardenal Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, y el cardenal Michael Czerny, S.J., prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral.
Teólogos y expertos en inteligencia artificial
El panel de presentación incluye además a tres académicos. La profesora Anna Rowlands, especialista en teología política y doctrina social de la Iglesia en la Universidad de Durham (Reino Unido), aportará la perspectiva teológica. Desde el ámbito tecnológico participará Christopher Olah, cofundador de Anthropic (Estados Unidos) y responsable de investigación sobre interpretabilidad de la inteligencia artificial. Completará la mesa la doctora Leocadie Lushombo, i.t., docente de teología política y pensamiento social católico en la Jesuit School of Theology de la Universidad de Santa Clara (California).
Una encíclica bajo el signo de la cuestión social
La elección del 15 de mayo como fecha de firma no es casual. En esa misma fecha de 1891, León XIII publicó Rerum Novarum, considerada el documento fundacional de la doctrina social de la Iglesia. Con Magnifica humanitas, León XIV inscribe su primer gran documento magisterial en la tradición de la reflexión social católica, aplicada ahora al desafío que la inteligencia artificial plantea a la dignidad de la persona humana.








