A la atención de su Eminencia Reverendísima
Cardenal José Cobo Cano
Sr Arzobispo de la Diócesis de Madrid
Muy Sr mío,
La noticia del viaje apostólico del Papa León XIV a España programada para el próximo mes de junio, ha despertado una gran expectación entre los católicos españoles, entre los que me encuentro, que esperamos esa visita para recargarnos de esperanza y a su vez demostrar al Papa que España sigue siendo tierra de María y una nación orgullosa de su herencia católica.
Es costumbre que los anfitriones agradecidos enseñen a las visitas los regalos con que estas previamente les obsequiaron, pues los regalos son, al cabo, una manera para el que hace el regalo de hacerse presente, este es su sinónimo, en la vida del que lo recibe. De esta manera, cuando el visitado enseña la foto, el cuadro o el jarrón, el recuerdo al fin, con el que su visitante le obsequió en algún tiempo pasado, le está demostrando, al conservar ese objeto, que conserva con él el cariño con el que llegó a su casa y agrada al visitante mostrándolo en renovación del afecto entre regalador y regalado.
No hay duda de que el cariño de España al papado, ahora León XIV y antes otros como San Juan XXIII sigue siendo profundo y sincero. Qué mejor forma para agradar al papa que enseñar uno de los tesoros que su predecesor, el buen San Juan XXIII, le regaló a España que no es otro que la declaración como Basílica Menor de la iglesia del Valle De Los Caídos. Qué bellas palabras le dedicó San Juan XXIII en su carta Salutiferae Crucis:
Yérguese airoso en una de las cumbres de la sierra de Guadarrama, no lejos de la Villa de Madrid, el signo de la Cruz Redentora, como hito hacia el cielo, meta preclarísima del caminar de la vida terrena, y a la vez extiende sus brazos piadosos a modo de alas protectoras, bajo las cuales los muertos gozan el eterno descanso. Este monte sobre el que se eleva el signo de la Redención humana ha sido excavado en inmensa cripta, de modo que en sus entrañas se abre amplísimo templo, donde se ofrecen sacrificios expiatorios y continuos sufragios por los Caídos en la guerra civil de España, y allí, acabados los padecimientos, terminados los trabajos y aplacadas las luchas, duermen juntos el sueño de la paz, a la vez que se ruega sin cesar por toda la nación española.
El Valle de los Caídos fue construido con el esfuerzo de muchos españoles que donaron a su vez los regalos familiares y tal esfuerzo fue reconocido por el propio pontífice en su carta. No es cosa menor que la iglesia de la Santa Cruz del Valle de Los Caídos sea Basílica Menor, ciertamente. Ello le pone bajo una protección especial que tan cariñosamente expresaba San Juan XXIII en su carta, en la que destacaba que quedaría sin efecto cualquier acto que se pudiere hacer contra ella. Así lo transmitía el papa en aquel año.
En consecuencia, consultada la Sagrada Congregación de Ritos, con pleno conocimiento y con madura deliberación y con la plenitud de nuestra potestad apostólica, en virtud de estas Letras y a perpetuidad, elevamos al honor y dignidad de Basílica Menor la iglesia llamada de Santa Cruz del Valle de los Caídos, sita dentro de los límites de la diócesis de Madrid, añadiéndola todos los derechos y privilegios que competen a los templos condecorados con el mismo nombre. Sin que pueda obstar nada en contra. Esto mandamos, determinamos, decretando que las presentes Letras sean y permanezcan siempre firmes, válidas y eficaces y que consigan y obtengan sus plenos e íntegros efectos y las acaten en su plenitud aquellos a quienes se refieran actualmente y puedan referirse en el futuro; así se han de interpretar y definir; y queda nulo y sin efecto desde ahora cuanto aconteciere atentar contra ellas, a sabiendas o por ignorancia, por quienquiera o en nombre de cualquiera autoridad.
La calificación de Basílica Menor hermana a la iglesia de la Santa Cruz del Valle de los Caídos con otras por el mundo, Guadalupe en Méjico, el Santuario de Fátima en Portugal, la francesa Basílica del Sagrado Corazón en París, y la hermosa Basílica de Luján en Argentina. La devoción a la Cruz, a la Virgen o al Sagrado Corazón abrigados por todo el mundo por esa protección papal.
Estoy seguro de que la posibilidad de ponerse bajo esos brazos piadosos de la Cruz del Guadarrama le hará una ilusión especial a León XIV por varios motivos. Por un lado, el propio Papa visitó el Valle de Los Caídos en 2003 en un encuentro juvenil agustino con lo cual es claro que la vuelta a la explanada le traerá los buenos recuerdos de aquel encuentro. Por otro lado, el Papa ha mostrado una cercanía especial a los mártires españoles desde el mismo momento de su investidura el la Plaza de Saan Pedro. Aquel día apareció ante el mundo con una reliquia en su pectoral del Beato Anselmo Polanco, obispo de Teruel y mártir de la persecución religiosa en España en los años de 1936-1939. Además, el pasado diciembre de 2025, el Papa declaró beatos a 11 mártires de Jaén llamados por Dios en aquel Madrid en los años de los años 1936 y 1937. En estos momentos en los que tantos cristianos son martirizados por el mundo como el mismo Papa está denunciando ¿Qué mejor sitio para rezar que ante los restos de 147 beatos y siervos de Dios y más de 35.000 españoles de ambos bandos? El Papa no es ajeno a los momentos convulsos que el mundo está viviendo, y está hablando justamente sobre la reconciliación y el perdón tan necesario hoy. ¿Qué mejor sitio para hacerlo que ante el verdadero monumento al perdón que es el Valle de Los Caídos?
Es cierto que el papa no se va a encontrar el Valle como en su visita de 2003. Muchas cosas han pasado en medio. Cuando el entonces Prior provincial agustino Prévost visitó la basílica, no se habían producido aún ninguna profanación ni dentro de la nave, ni en los osarios interiores. Entre aquella fecha y esta, el Valle ha pasado por cierres como los de 2009 y 2010 y ahora sufre una amenaza de profanación cuyos promotores llaman resignificación. Todo ello por no mencionar la falta de mantenimiento del recinto, las goteras y el acoso gubernamental constante a los benedictinos que conservan el culto con amenazas reiteradas para que se vayan.
Concluyamos que el «cuadro» no está ahora como nos lo regaló san Juan XXIII. Pero el hecho de que haya manchas de aceite y tenga astillado el marco, no da derecho a sustituir la orla de madera por una de plástico ni pintar encima sobre la capa de aceite haciendo irreconocible el dibujo original. Tampoco podemos pensar que sería un logro salvar eventualmente una escena de la pintura, por muy principal que ésta sea, si al mismo tiempo se pinta encima del resto del cuadro, tachando unas escenas necesarias para transmitir el mensaje para el que la obra, en conjunto, fue creada.
Por el contrario, le invito a restaurar el cuadro, quitar la capa de aceite, volver a colocar el bastidor y las piezas eventualmente dañadas. Devolverle el color original para que todas las visitas lo vean y lo admiren. Incluso estando el «cuadro» como está ahora ya lo hacen. Esta Semana Santa, la nave se llenó de fieles de todos los puntos de España y del extranjero para recogerse en oración, en los días centrales de la rememoración de la Pasión de Nuestro Señor. Aprovechemos la visita del Papa para que el mensaje de perdón y reconciliación llegue aún a mas gente, que el mundo está muy necesitado de ese discurso.
Los que vivimos en Madrid tenemos la suerte de tener el Guadarrama aquí, y con él el Valle de Los Caídos. Quizá no lo valoremos lo suficiente. A usted la Providencia le ha concedido el privilegio de ser el arzobispo de la zona y con ello también le ha dado el deber de defenderlo en su integridad y darlo a conocer.
El canon 212 en sus puntos 2 y 3 subrayan el derecho de los fieles a manifestar a los Pastores de la Iglesia sus necesidades y destaca el deber «de manifestar su opinión sobre aquello que pertenece al bien de la Iglesia. No hay duda de que la conservación del Valle de Los Caídos es un bien para la Iglesia
- Que comparta con el resto del colegio Episcopal español en la asamblea plenaria que tendrá lugar de 20 al 24 de abril en Madrid el deber de preservar la integridad del Valle de los Caídos como lugar de Culto.
- Que anime a sus hermanos del colegio episcopal a incluir al Valle de los Caídos en el itinerario del Papa en la próxima visita de Su Santidad a España de manera que se agrade al Sumo Pontífice con tan oportuna parada.
- Que se aproveche la visita para iniciar los trabajos de mantenimiento del recinto claramente descuidados por los actuales responsables de manera que esté en las mejores condiciones para la visita.
- Que se inste a las autoridades competentes a mantener el recinto de manera que se conserve la abadía y la escolanía en las mejores condiciones posibles.
La Providencia con su infinita sabiduría nos ha puesto a todos los españoles y a usted especialmente en un lugar privilegiado para hacer algo de lo que nunca nos arrepentiremos: defender el legado de los que antes de nosotros cayeron para que en España hubiera una España libre de odios donde se pudiera profesar la fe católica, y como en otras épocas de nuestra Historia, extenderla al mundo como un acto de amor y fraternidad humana. Algunos de esos españoles están enterrados en el Valle De los Caídos bajo el signo de reconciliación de la Cruz, manteniendo eternamente el abrazo entre españoles. Mostrémosle ese abrazo al Papa como ejemplo para un mundo necesitado de gestos valientes de verdadera reconciliación.
Con la esperanza de verle, como pastor de la archidiócesis de Madrid, acompañar a nuestro papa León XIV, a los pies de la mayor cruz de la cristiandad orando por la paz y si es así, que Señor se lo premie, reciba un saludo de
Jesús García-Conde Del Castillo






