La Iglesia en Polonia celebra el Día de la Santidad de la Vida con un llamamiento a la oración por los niños no nacidos
© Camylla Battani / Unsplash

Mantiene vivo el legado de San Juan Pablo II y el Cardenal Wyszyński en la defensa de la vida

La Iglesia en Polonia celebra el Día de la Santidad de la Vida con un llamamiento a la oración por los niños no nacidos

La Iglesia en Polonia celebra el Día de la Santidad de la Vida, instituido por inspiración de san Juan Pablo II, con un llamamiento del episcopado y de Jasna Góra a sumarse a la Adopción Espiritual del Niño por Nacer. En el 70.º aniversario de los Votos de la Nación redactados por el Cardenal Wyszyński, los católicos polacos renuevan su compromiso de oración por los niños amenazados por el aborto en el Día de la Santidad de la Vida.

(KAI/InfoCatólica) El arzobispo Tadeusz Wojda SAC, presidente de la Conferencia Episcopal Polaca, ha hecho un llamamiento a «cuidar de cada vida» con motivo del Día de la Santidad de la Vida, que se celebra cada 25 de marzo, solemnidad de la Anunciación del Señor. La jornada, instituida en respuesta a la exhortación de san Juan Pablo II en la encíclica Evangelium Vitae, busca despertar la sensibilidad hacia el sentido y el valor de la vida humana «en cada momento y en cada circunstancia».

El arzobispo Wojda recordó en un breve mensaje en vídeo que la víspera, el 24 de marzo, se celebra en Polonia el Día Nacional de la Vida. «Que ambos días nos inspiren a cuidar de nuestra propia vida y de la de los demás, especialmente de los más débiles», pidió el presidente del episcopado polaco.

Jasna Góra, centro de la Adopción Espiritual

La jornada constituye también una ocasión privilegiada para sumarse a la Adopción Espiritual del Niño por Nacer, una iniciativa de oración individual por los niños en peligro de ser abortados. El padre Samuel Karwacki, paulino y moderador nacional de la Adopción Espiritual, animó a «construir la civilización de la vida y, como María, decir «fiat».

El padre Karwacki subrayó que la defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte natural es cumplimiento de las promesas que generaciones de polacos han renovado en los Votos de la Nación de Jasna Góra. Este año se cumple el 70.º aniversario de su redacción por el beato Cardenal Stefan Wyszyński. El texto de aquellos votos recoge un compromiso solemne: «Te prometemos, con los ojos fijos en el pesebre de Belén, que desde ahora todos defenderemos la vida que nace. Lucharemos en defensa de cada niño y de cada cuna con el mismo valor con que nuestros padres lucharon por la existencia y la libertad de la Nación, pagando con su propia sangre».

«El Primado del Milenio nos invitaba a ponernos del lado de la vida, a defender a cada niño, cada cuna prometida. Estamos invitados a cumplir los Votos de la Nación de Jasna Góra, y podemos hacerlo gracias a la Adopción Espiritual del Niño por Nacer», señaló el moderador nacional.

«El misterio del don de la existencia»

El padre Karwacki destacó que el Día de la Santidad de la Vida encierra «el misterio del don de la existencia», pues en esta fecha María respondió a la invitación de Dios con su «fiat» y acogió al Dador de la Vida. «Por eso hoy animamos de manera especial a ponerse del lado de la civilización de la vida y a pronunciar el compromiso de la Adopción Espiritual, para, como María, decir: »defenderé la vida, y después, nueve meses más tarde, celebrar con Cristo el nacimiento del niño por el que hemos rezado», exhortó.

El paulino advirtió de la necesidad de que cada vez más personas se comprometan con la defensa de la vida, especialmente en el momento actual. «Las fuerzas de la oscuridad hacen todo lo posible por destruir la vida. Cuantas más personas asuman esta forma de oración, más podrá desarrollarse la civilización de la vida», afirmó, haciendo un llamamiento particular a los jóvenes: «Es muy importante que la juventud se forme en el cuidado de la vida».

Nueve meses de oración

La Adopción Espiritual del Niño por Nacer consiste en un compromiso personal de oración de nueve meses de duración por un niño en peligro de ser abortado. Quien la asume reza diariamente un misterio del rosario y una oración por el niño y sus padres. Al compromiso básico pueden añadirse otras prácticas: lectura de la Sagrada Escritura, adoración del Santísimo Sacramento, comunión, prácticas ascéticas y ayuda concreta a personas necesitadas. La iniciativa tiene, además, varias dimensiones: es defensa de la vida de los no nacidos, acción de gracias por la propia vida, complemento de la paternidad para quienes no pueden tener hijos y oración expiatoria para las mujeres que han abortado.

La hermana Joanna Cybułka, Apóstola de Jesús Crucificado, que atiende el Centro Nacional de la Adopción Espiritual en Jasna Góra, explicó que ha conocido testimonios de personas que, tras haber abortado, no encontraron paz hasta que asumieron este compromiso de oración. «La oración da vida, y nosotros queremos protegerla confiándola a Dios. Acompañamos a los padres pidiendo un parto feliz, pero también rezamos por todas las mujeres que han perdido a su hijo, para que gracias a esta oración encuentren consuelo», señaló.

Una tradición con casi cuatro décadas de historia

La Adopción Espiritual nació en Polonia por iniciativa de laicos agrupados en la comunidad «Guardia de las Generaciones», vinculada a la iglesia paulina del Espíritu Santo en Varsovia. Fue en ese templo donde el 2 de febrero de 1987 se formularon los primeros compromisos. A comienzos de 1994 se constituyó el Movimiento Nacional de Difusión de la Adopción Espiritual, y los días 25 y 26 de marzo de ese mismo año se celebró en Jasna Góra la primera promoción pública de la iniciativa, con los primeros compromisos ante la imagen de la Virgen Negra. El Centro Nacional se encuentra en el santuario de Częstochowa y permanece abierto de martes a sábado. En 2027 se cumplirá el 40.º aniversario de los primeros compromisos de Adopción Espiritual del Niño por Nacer.

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