(InfoCatólica) La Fundación Española de Abogados Cristianos ha agotado este miércoles su último recurso legal para frenar la eutanasia de Noelia Castillo Ramos, la joven barcelonesa de 25 años que quedó parapléjica en 2022 y cuya muerte asistida está prevista para la tarde de este jueves 26 de marzo. La petición de medidas cautelarísimas ante el juzgado de lo penal de Barcelona se suma a una cadena de recursos desestimados en todas las instancias, incluido el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), que el martes rechazó suspender cautelarmente el procedimiento.
La propia Noelia ha roto su silencio en una entrevista grabada para el programa Y ahora Sonsoles, de Antena 3, su única aparición pública en todo el proceso. «Me quedan cuatro días porque el 26 ya me hacen la eutanasia», afirma con serenidad en las imágenes difundidas por el magacín.
Un recurso contra reloj
Abogados Cristianos, que ha asumido la defensa jurídica del padre de Noelia durante los 20 meses de batalla judicial, solicitó este miércoles al juzgado penal competente que se exija a la joven someterse a tratamiento psicológico y psiquiátrico antes de que se le practique la eutanasia. La fundación argumenta que Noelia tenía reconocida una discapacidad del 67 % por enfermedad mental antes de su intento de suicidio, porcentaje que aumentó solo al 74 % tras el episodio que la dejó en silla de ruedas. «Esto evidencia que el problema de fondo es psiquiátrico», sostienen.
Una petición anterior, presentada el 19 de marzo, fue denegada por la titular de la plaza 20 de la sección de instrucción del Tribunal de Instancia de Barcelona, que se declaró incompetente para resolver la solicitud, según informó el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC). Sobre la nueva petición formulada este miércoles, el TSJC indicó a los medios que aún no constaba su recepción en el juzgado.
«Un vacío legal gravísimo»
La fundación denuncia lo que califica como un «problema estructural de la legislación»: la ausencia de protocolos obligatorios de atención en salud mental antes de autorizar la eutanasia a personas con enfermedad psiquiátrica. Según Abogados Cristianos, Noelia no sigue actualmente ningún tratamiento psicológico ni psiquiátrico. «Estamos ante un vacío legal gravísimo: se ofrece el suicidio sin haber intentado curar», señalan.
La entidad considera que «no puede hablarse de una decisión plenamente libre, sino de un sistema que permite una muerte sin haber garantizado previamente todas las alternativas de ayuda», y advierte de que el caso «puede sentar un precedente peligroso».
Polonia Castellanos, presidenta de Abogados Cristianos, ha subrayado en un vídeo publicado en X que el trastorno de Noelia «es tratable» y que su muerte «certificará que la ley de eutanasia en España no es garantista: busca descartar a las personas más indefensas». La fundación ha anunciado que, si la eutanasia no se suspende, impulsará «cambios legales para exigir protocolos obligatorios previos en salud mental, que incluyan tratamiento psicológico, evaluación psiquiátrica independiente y un intento real de recuperación».
Un itinerario judicial exhaustivo
La Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña (CGAC) autorizó la eutanasia por unanimidad el 18 de julio de 2024, a petición expresa de Noelia, formulada el 10 de abril del mismo año. Desde entonces, su padre ha impugnado sistemáticamente el procedimiento sin que ningún recurso haya prosperado. El Tribunal Supremo avaló la legalidad del proceso, y el Tribunal Constitucional rechazó por unanimidad el recurso de amparo al no apreciar «vulneración de un derecho fundamental», descartando cualquier quiebra del derecho a la vida o de la tutela judicial efectiva.
Tras la firmeza de la autorización, la Generalitat de Cataluña reactivó el procedimiento administrativo y la CGAC designó al equipo médico encargado de la prestación. El último obstáculo cayó el martes con la negativa del TEDH a decretar medidas cautelares, aunque el tribunal de Estrasburgo deberá pronunciarse aún sobre el fondo del asunto.
La voz de Noelia y el conflicto familiar
Noelia sufrió una infancia difícil que la llevó al sistema de protección de menores tras el divorcio de sus padres. En 2022, tras sufrir una agresión sexual grupal, intentó quitarse la vida, lo que la dejó parapléjica y con dolor crónico. Desde entonces, ha mantenido una posición invariable respecto a su decisión. «Lo tuve claro desde el principio», asegura en la entrevista.
La joven reconoce el sufrimiento que provoca en su entorno, pero reivindica la primacía de su propia situación: «Ninguno de mi familia está a favor, pero la felicidad de un padre no tiene que estar por encima de la de una hija o de la vida de una hija». Y añade: «Yo les dejo sufriendo. Pero, ¿y mi sufrimiento?». El deterioro de la relación con su padre ha sido uno de los aspectos más duros del proceso; según relata, este llegó a decirle que «para él ya estaba muerta».
Distinta ha sido la evolución de su madre, Yolanda, que ha pasado de la oposición inicial a una aceptación resignada. «No estoy conforme, pero siempre voy a estar a su lado», afirma.
Dos causas penales abiertas
Con independencia de lo que ocurra este jueves, el caso de Noelia mantiene abiertos dos procedimientos penales. El primero se dirige contra la dupla médico-forense que elaboró la valoración favorable a la eutanasia, acusada de falsedad en documento público y prevaricación por haber simulado, según la querella, un desacuerdo inexistente para elevar el asunto al pleno de la CGAC, alterando el cauce legalmente previsto.
El segundo apunta a varios miembros de la propia Comisión, entre ellos el exconsejero de Salud Josep Maria Argimon, a quienes se atribuyen vínculos incompatibles con la imparcialidad por su relación con entidades favorables a la eutanasia o con organismos interesados en la obtención de órganos. El Tribunal Supremo llegó a calificar algunos aspectos de la tramitación como «sorprendentes» y «censurables».








