(InfoCatólica) La Secretaría General del Sínodo ha publicado este martes 24 de marzo dos informes finales de los grupos de trabajo surgidos de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos. El primero, elaborado por el Grupo de Estudio N.º 2, aborda cómo la Iglesia puede profundizar su escucha «del clamor de los pobres y de la tierra». El segundo, fruto de la comisión creada por el Simposio de Conferencias Episcopales de África y Madagascar (SECAM), afronta el desafío pastoral de la poligamia en el continente africano.
El Papa León XIV ha dispuesto la publicación de ambos documentos «para compartir con todo el Pueblo de Dios los frutos de la reflexión y el discernimiento llevados a cabo durante el Sínodo, en un espíritu de transparencia y responsabilidad». Ambos se consideran documentos de trabajo. Con su entrega a la Secretaría General, los grupos que los elaboraron quedan disueltos.
Escuchar el clamor de los pobres y de la tierra
El informe del Grupo de Estudio N.º 2, precedido por una reflexión del Cardenal Michael Czerny, prefecto del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, parte de una convicción teológica nuclear: escuchar a los pobres y a la tierra no es una opción pastoral, sino un acto de fe constitutivo de la misión de la Iglesia, arraigado en el doble mandamiento del amor y en el ejemplo del Buen Samaritano. Según precisa el Cardenal Czerny en su prefacio, el término «escucha» designa un proceso integral que incluye encuentro, comprensión del problema, acción, evaluación y acompañamiento espiritual.
El grupo, compuesto por clérigos, expertos laicos, teólogos y agentes pastorales de Asia, África, América Latina, Europa, América del Norte y Oceanía, se reunió 23 veces por videoconferencia entre julio de 2024 y octubre de 2025. Se garantizó la diversidad geográfica, vocacional y la paridad de género. El informe recoge las respuestas a cinco preguntas fundamentales sobre la escucha, el vínculo entre comunidad y servicio, el trabajo en red, la investigación teológica y la formación.
Propuestas concretas: del Observatorio sobre Discapacidad a la formación
Entre las 48 recomendaciones formuladas destaca la creación de un Observatorio Eclesial sobre la Discapacidad, propuesto por un subgrupo compuesto en gran parte por personas con discapacidad, como modelo replicable a nivel local y regional para dar voz a los grupos marginados. El informe también propone plataformas en línea para compartir buenas prácticas a escala global, el fortalecimiento de la inclusividad en los organismos de participación y la creación de estructuras para escuchar a los pueblos indígenas.
En el plano teológico, el documento subraya la necesidad de una teología que surja de la escucha de los pobres y de la tierra como auténticos loci theologici, y pide que teólogos provenientes de las comunidades más vulnerables participen activamente en la redacción de documentos magisteriales. En materia de formación, insiste en que los programas para laicos, religiosos y seminaristas integren el encuentro directo con las periferias existenciales y la competencia en la escucha como disciplina espiritual.
El grupo reconoce limitaciones en su propio trabajo: lagunas geográficas (especialmente la ausencia de representación de Oriente Medio), restricciones lingüísticas derivadas del uso del inglés como idioma de trabajo y la exclusión intencionada de ciertos temas, como la escucha digital y las cuestiones relativas a la identidad sexual, que debían ser abordados por otros grupos.
Llama la atención que casi a modo de queja señale como límite:
Límites temáticos predefinidos, con la exclusión intencional de temas como la escucha digital y las cuestiones LGBTQIA+[sic], que se preveía que fueran abordados por otros Grupos de Estudio.
La poligamia: acompañamiento sin reconocimiento
El informe de la comisión del SECAM responde a la solicitud de la Primera Sesión de la XVI Asamblea (octubre de 2023), que alentó al organismo continental africano a promover el discernimiento teológico y pastoral sobre la poligamia y el acompañamiento de las personas en uniones polígamas que se acercan a la fe. Un equipo de 12 especialistas de diversas regiones de África, con competencias en teología dogmática, estudios bíblicos, pastoral, derecho canónico y antropología, elaboró el documento.
El borrador fue compartido con el Dicasterio para la Doctrina de la Fe a través de la Secretaría General del Sínodo, que devolvió comentarios y consideraciones específicas. Posteriormente, el texto fue debatido por obispos y teólogos durante la Asamblea Plenaria del SECAM, celebrada en Kigali (Ruanda) del 30 de julio al 4 de agosto de 2025. Las aportaciones de dicha asamblea contribuyeron a la versión final.
Monogamia: naturaleza teológica, no imposición cultural
El informe comienza reconociendo el valor sagrado de la familia africana y la existencia histórica de la poligamia, fenómeno particularmente arraigado en el continente. El análisis bíblico revela la ambivalencia del tema: tolerada en el Antiguo Testamento, la poligamia es progresivamente superada por la revelación del Nuevo Testamento, en la que Jesús, recordando el designio original del Creador, afirma la unidad e indisolubilidad del matrimonio. El documento reitera con firmeza la enseñanza de la Iglesia: el matrimonio cristiano es monógamo por naturaleza teológica y no por imposición cultural.
En el plano pastoral, el SECAM excluye cualquier forma de reconocimiento de la poligamia y recomienda que los catecúmenos polígamos no sean admitidos al bautismo antes de asumir libremente el compromiso con el matrimonio monógamo. No se trata, precisa el informe, de exclusión ni estigmatización, sino de un acompañamiento paciente y respetuoso, inspirado en la misericordia de Cristo. La dignidad de la mujer ocupa un lugar central en este enfoque pastoral.
«La necesidad de acoger y acompañar a las personas y a las familias es cada vez más evidente», subrayan los obispos africanos, «para que puedan responder con mayor claridad al llamado que les dirige la verdad revelada por el Evangelio sobre la vocación y la misión de la familia en la Iglesia y en la sociedad». La conclusión se orienta hacia una «pastoral de cercanía» capaz de abrir las puertas de la Iglesia a quienes viven en las periferias espirituales y existenciales.







