(InfoCatólica) Según informa Katolisch.de, el cardenal Jean-Claude Hollerich, arzobispo de Luxemburgo, declaró el jueves pasado en un simposio universitario celebrado en Bonn que la cuestión del acceso de las mujeres a los ministerios ordenados no estaba cerrada.
«A largo plazo, no puedo imaginar cómo puede existir una iglesia cuando la mitad del pueblo de Dios sufre porque no tiene acceso al ministerio ordenado», afirmó el purpurado de forma grandilocuente.
Asimismo, reconoció que él antiguamente era más «conservador» en ese tema, pero había cambiado de opinión. «También he aprendido como obispo que esto no es solo un deseo de algunas asociaciones de mujeres de izquierdas», sino que, «cuando hablo con las mujeres de las parroquias, el 90 % de nosotros tenemos la misma opinión». En ese sentido, considera que los obispos deben escuchar la voz de los fieles en ese sentido.
Al mismo tiempo, el cardenal pidió paciencia porque, en su opinión, las mujeres de otras culturas consideran que la reivindicación europea de la ordenación de las mujeres es un «problema artificial». Hollerich considera que «esta también es una realidad que tenemos que considerar» y que hace falta más tiempo para que todas las culturas lleguen al mismo punto. No explicó, sin embargo, por qué a las mujeres europeas que piden la ordenación hay que escucharlas y, en cambio, en el caso de las mujeres africanas, solo hay que esperar a que cambien de opinión y tengan la misma que el cardenal.
También señaló que la posibilidad de que las mujeres ocupen altos cargos en la curia, abierta por el Papa Francisco en la constitución apostólica Praedicate Evangelium, era un paso importante. Según el cardenal, esa posibilidad seguirá abierta durante el pontificado de león XIV. «Deseo sinceramente que toda la Iglesia se regocije», indicó el cardenal.
El simposio en la Universidad de Bonn estuvo dedicado a «Sinodalidad y Praedicate Evangelium – dos elementos básicos de la reforma eclesiástica del Papa Francisco». También participaron los cardenales Óscar Rodríguez Maradiaga y Oswald Gracias, los obispos Franz-Josef Overbeck y Klaus Krämer, así como el teólogo y exdirector general de Misereor Josef Sayer y las teólogas Margit Eckholt y Klara-Antonia Csiszar.
Quizá la verdadera noticia sea que alguien que niega abiertamente la enseñanza infalible e irreformable de la Iglesia sobre la reserva de la ordenación sacerdotal a los hombres haya sido relator de un Sínodo y siga siendo cardenal y arzobispo en ejercicio. Las declaraciones del cardenal, en este sentido, plantean una pregunta fundamental: ¿continúa en vigor la política inaugurada por el Papa Francisco de tolerar o alentar que obispos y cardenales nieguen públicamente la doctrina católica? Si es así, las esperanzas de que León XIV pusiera fin a los abusos doctrinales en la Iglesia habrán demostrado ser infundadas.







