(EWTN/InfoCatólica) Las agresiones de los colonos israelíes contra la comunidad cristiana en Cisjordania se están multiplicando y ponen en peligro la permanencia de los fieles en la región, según ha denunciado el Obispo Auxiliar de Jerusalén, Mons. William Shomali, en una entrevista concedida a EWTN News Nightly el pasado viernes.
El prelado describe una escalada que afecta a localidades históricamente cristianas y que incluye amenazas, agresiones físicas, destrucción de propiedades y ocupación de tierras pertenecientes tanto a familias como a comunidades religiosas.
Amenazas cotidianas en las aldeas cristianas
Mons. Shomali señaló que la situación en la zona de Belén había sido hasta ahora «tranquila», pero que en los últimos tiempos se ha producido «una mayor expansión de los asentamientos y más agresiones por parte de los colonos». Según el obispo, los colonos impiden a los cristianos palestinos acceder a sus tierras mediante intimidaciones, violencia física y daños materiales, incluida la quema de vehículos.
El caso más señalado es el de la aldea cristiana de Taybeh, cuyos incidentes fueron comunicados a la comunidad internacional. «Comunicamos la noticia a todo el mundo, incluso al embajador estadounidense en Tel Aviv, quien visitó el lugar y prometió tomar medidas, pero no se hizo mucho», lamentó el obispo.
En Birzeit, ciudad palestina cristiana situada a unos diez kilómetros al norte de Ramala, la situación es igualmente grave. Mons. Shomali afirmó que los colonos acuden «casi a diario para amenazar a la gente en sus hogares o en sus lugares de trabajo». «Esto se ha convertido en una verdadera amenaza para las familias cristianas», advirtió, «porque han perdido su sustento y su fuente de ingresos». El obispo reclamó la intervención de la Iglesia para proporcionar ayuda que permita a estas familias sobrevivir.
Ocupación de tierras eclesiásticas y privadas
El prelado denunció también la reciente ocupación de terrenos pertenecientes a un convento de religiosas en Urtas, aldea cercana a Belén. Las monjas, explicó, «tienen una colina donde cultivan olivos y otras plantas», y los colonos «vinieron a ocupar esta colina y a apropiarse de ella, con la intención de construir un nuevo asentamiento».
Mons. Shomali mencionó además un proyecto de asentamiento previsto en el Campo de los Pastores de Beit Sahour, su localidad natal, en terrenos que, según afirmó, pertenecen a familias cristianas. «Hoy mismo me enteré de que colonos se han apoderado de un terreno de una hectárea, colocando una bandera israelí para indicar que ahora es israelí, cuando en realidad pertenece a una familia cristiana que conozco de Beit Sahour», relató.
Una presencia cristiana en retroceso
El obispo describió un proceso progresivo de desposesión territorial. «Poco a poco, la tierra de Palestina que los israelíes llaman ahora Judea y Samaria, su nombre bíblico, se está convirtiendo cada vez menos en tierra palestina y cada vez más en tierra de colonos», concluyó Mons. Shomali.







