(ADF/InfoCatólica) La doctora Livia Tossici-Bolt, originaria de Italia, fue juzgada los días 5 y 6 de marzo tras ser acusada de infringir la «zona de seguridad» establecida en torno a un abortorio en Bournemouth, localidad costera del sur de Inglaterra. El veredicto se ha conocdio hoy, 4 de abril: culpable por ofrecer conversación voluntaria a quien quisiera hablar con ella.
La normativa que regula estas zonas prohíbe el «acoso», la «intimidación» y cualquier «acto de aprobación o desaprobación relacionado con los servicios de aborto». A pesar de ello, Tossici-Bolt se limitó a permanecer en la vía pública con un cartel que decía: «Aquí para hablar si quieres».
La idea surgió durante la pandemia
Según explicó, la idea surgió durante el confinamiento por la pandemia, cuando la interacción social estaba muy limitada. Inspirada por iniciativas como los abrazos gratis, comenzó a ofrecer conversación en la calle. Desde entonces, ha mantenido múltiples diálogos con estudiantes, padres y personas en situaciones difíciles, incluidas algunas que estaban considerando abortar.
La doctora, ya jubilada, defendió en el juicio que jamás ha acosado, intimidado ni juzgado a nadie, y que simplemente ejerce su derecho a escuchar y conversar libremente con quien lo desee. Rechazó pagar la multa que le impuso el Ayuntamiento de Bournemouth, alegando que su actuación no vulneraba la orden de protección del espacio público y que contaba con la protección del artículo 10 de la Ley de Derechos Humanos, que garantiza la libertad de expresión.
20.000 libras
Finalmente, el tribunal de magistrados de Poole la declaró culpable y le impuso el pago de 20.000 libras en concepto de costas judiciales.
El caso de Tossici-Bolt ha despertado preocupación en diversos sectores que ven en esta condena un precedente alarmante en la restricción de libertades fundamentales, como el derecho a la libre expresión en espacios públicos. ADF UK, entidad que apoya su defensa, ha anunciado que estudia todas las vías legales posibles para recurrir la sentencia.